81 LA EMIGRACIУN

Muchos fueron los que tuvieron que coger la maleta y salir de los pueblos manchegos en busca de mejor porvenir, llevando clavadas en su alma aсoranzas y recuerdos de toda una vida, sin saber cuбndo o en quй condiciones volverнan o si regresarнan alguna vez


En busca del mejor porvenir

En busca del mejor porvenir

Las gentes no encontraban empleo y los trabajadores tenнan que coger su maletilla de cartуn o de madera, sus mнseras ropas y sus precarias alpargatas, tomar el tren, y con rumbo incierto, ir en busca de trabajo con que poder sacar adelante a su familia.


Tomar el tren con rumbo incierto

Tomar el tren con rumbo incierto

El tradicional problema del campo, donde los latifundios implicaban pйsimas condiciones de vida para los jornaleros, su progresiva mecanizaciуn y la desapariciуn de muchos oficios artesanos por la apariciуn de productos manufacturados tuvo en La Mancha un йnfasis especial. Muchos fueron los manchegos que durante la dйcada de los cincuenta y sesenta marcharon y produjeron una gran crisis demogrбfica. Otros tambiйn fueron arrastrados por el seсuelo de la gran ciudad, con su fбcil acceso a la educaciуn para los hijos. El destino fue la Europa Comunitaria, Paнs Vasco, Cataluсa, Madrid y la regiуn Valenciana.


La enorme tristeza de dejar a los suyos

La enorme tristeza de dejar a los suyos

Ya durante la segunda Repъblica se habнa iniciado la emigraciуn, primero a las ciudades y luego a las regiones industrializadas, como Madrid, Cataluсa, el Paнs Vasco o Asturias. Tras la guerra civil, muchos salieron de Espaсa al exilio: a todos los paнses de Europa y a Amйrica.

En la posguerra, la polнtica autбrquica franquista impidiу la emigraciуn, pero la situaciуn econуmica espaсola era muy deficiente y la necesidad de mano de obra en Europa muy grande. Cuando se permite, la partida se hace masiva, en general campesinos sin tierra con escasa cualificaciуn. Mбs de dos millones de espaсoles emigraron a partir de los aсos cincuenta, la mayor parte irregularmente. Aceptaron los trabajos mбs duros y con peor salario: la construcciуn y el servicio domйstico en Francia, la industria quнmica y metalъrgica en Alemania, la hostelerнa y la industria en Suiza, la minerнa en Bйlgica... Aquellos hombres y mujeres vivieron sus primeros meses en barracones, en ocasiones en antiguos campos de concentraciуn, en residencias colectivas, incluso en naves y antiguos establos, como lo fue el caso de los temporeros agrнcolas.

Esta corriente migratoria en Europa empezу a descender a partir de 1967, ya que se exigнa una mayor cualificaciуn a los inmigrantes, y se detuvo y provocу un proceso de retorno a partir de la crisis del petrуleo de 1973. Sobre un 80% de aquellos emigrantes volvieron a casa. Sufrieron el desarraigo y la incomprensiуn de un paнs que nunca ha reconocido el esfuerzo que hicieron.


ЎVente a Alemania, Pepe!

ЎVente a Alemania, Pepe!

Ademбs de esta emigraciуn a Europa, se produce un autйntico йxodo del campo a la ciudad en los aсos 60. El destino fueron las ciudades industriales de Espaсa: Barcelona, Valencia, Madrid, Bilbao, San Sebastiбn, Zaragoza y Alicante. Gracias a ese proceso la poblaciуn espaсola pasa de ser mayoritariamente rural a ser plenamente urbana (mбs del 70%), el paнs se industrializa y las rentas del campo apenas pueden sostener a las familias que viven de йl.


Del pueblo a la ciudad

Del pueblo a la ciudad

En Criptana la emigraciуn fue brutal. Familias enteras abandonaron el pueblo, muchas con vergьenza, de noche, dejando en las tiendas alguna que otra deuda. Entre los aсos 1950 y 1980 se registrу un descenso de unos dos mil quinientos habitantes.

Por otra parte, en nuestro pueblo, al igual que ocurriу en otros de la zona, la proximidad de Madrid produjo una variante de emigraciуn que sуlo afectу a los hombres y a los jуvenes en edad de trabajar, generalmente en la construcciуn, mientras el resto de la familia permanecнa en Criptana. Se puede decir que la economнa local dependнa en buena parte de ellos, que en buen nъmero acudнan al tajo todos los dнas en tren, en autobuses o en furgonetas y volvнan por la tarde-noche, aprovechando los viajes para dormir y para comer algo que se llevaban en un saquillo, deseando llegar a casa, extenuados, para irse directamente a la cama. Tambiйn muchas cuadrillas en automуviles privados, llenos hasta arriba, con algъn pasajero mбs de los legalmente permitidos. Sus jornadas laborales comenzabas realmente entre las cuatro y las seis de la maсana para llegar a Madrid a tiempo. Algunos afortunados que podнan permitнrselo se quedaban todos los dнas, durmiendo en pensiones o en habitaciones alquiladas y regresaban para los fines de semana.


Acudir a Madrid al tajo

Se llegaba a Madrid por la zona de Legazpi, casi aъn de noche. Esperaba una jornada extenuadora

Por aquellos aсos, los Arteaga de la calle de Santa Ana, abandonaron el negocio de camiones y pusieron dos autobuses para transportar a diario a los obreros. Igual lo hacнa Vнctor, y varias furgonetas, como la de Colorнn, que muriу un dнa de la Virgen de Criptana en Valdemoro, tras despistarse y salirse de la carretera en el viaje de vuelta.

Y en el coche Arteaga &#8212el autobъs, se entiende&#8212, aunque su horario no era muy compatible con los trabajadores, pues su llegada no era hasta las nueve de la maсana por la zona de Atocha o, para el que lo requerнa, por Legazpi en una bajada rбpida. La hora de regreso eran las seis de la tarde, menos los viernes, que la adelantaba a las cuatro y media.

Los viernes por la tarde los trenes venнan atestados desde Madrid y descargaban en Villacaсas, en Alcбzar o aquн todo el personal, continuando el trayecto medio vacнos.


Regreso al pueblo

Regreso al pueblo por la tarde-noche, con sуlo ganas de irse a la cama

Para mediados de la dйcada de los 90 la situaciуn econуmica estaba muy estabilizada y, como en el resto del paнs, se cambiaron las tornas y pasamos a ser destino de inmigraciуn, principalmente sudamericana, favorecida por la igualdad de lengua, pero tambiйn centroeuropea, africana y asiбtica.

Fue asн, como Criptana empezу a recuperar habitantes, a lo que contribuyу el super auge econуmico que supuso el boom especulativo de la construcciуn que empezу a finales del siglo XX, burbuja inmobiliaria que estallу con todas sus consecuencias a principios de 2008, coincidiendo con la crisis bursбtil a nivel mundial.

En Criptana, este boom inmobiliario trajo como consecuencia que de nuevo cientos de trabajadores peregrinaran todos los dнas, en viaje de ida y vuelta, a Madrid. Pero esta vez era muy distinto, iban contratados por empresas de aquн, de Criptana, que se crearon en gran cantidad, unas modestas, otras medianas y algunas muy fuertes, incluso a nivel nacional. Se ganу mucho dinero, tanto empresarios como trabajadores, y no sуlo albaсiles, tambiйn de otras actividades afines con la construcciуn: electricidad, fontanerнa… Igualmente se crearon empresas auxiliares a la construcciуn. El polнgono Industrial del Pozo Hondo estaba a tope y ya se iniciу su ampliaciуn. Se notaba en el pueblo el dinero, en el consumo, en los bares, en los restaurantes, en los grandes coches, en la ostentaciуn, en el lujo… Como consecuencia, muchos jуvenes abandonaron los estudios atraнdos por el dinero fбcil, pues se pagaban grandes sueldos. Los carнsimos y super inflados precios que alcanzaron los pisos, fuera de toda lуgica, daban para eso y para mбs. Pero, estaba claro que ese plan no podнa continuar… Todo se vino abajo como un castillo de naipes. Y ademбs, la crisis mundial. De nuevo la gente en el paro.


El boom inmobiliario

El boom inmobiliario

Como consecuencia de todo ello, muchos jуvenes se han visto obligados a emigrar, pues aquн encuentran poco trabajo, y los que tienen estudios la dificultad es casi mayor, pues no hay campo en el que desarrollar sus conocimientos. Algunos incluso lo han tenido que hacer al extranjero.

La poblaciуn inmigrante en Criptana, que descendiу a causa de la crisis, sigue siendo pese a ello considerable. Y la mбs numerosa, con diferencia, la rumana.

El problema para Europa y para Espaсa en los ъltimos tiempos son los refugiados que nos llegan principalmente de los paнses en conflicto del Oriente Medio y la inmigraciуn irregular de los paнses africanos, bien por mar, jugбndose la vida en pateras o en balsas de goma atestadas, casi irremediablemente predestinadas a zozobrar (el Mediterrбneo se ha convertido en el mayor cementerio del mundo), o por Ceuta y Melilla, muchas veces en masivos asaltos a las vallas fronterizas.


Cayuco

INDICE

82 LA MILI

La "Mili" era la forma coloquial de llamar al servicio militar obligatorio. Es una contracciуn de la palabra milicia. A los que iban a la mili se les llamaba quintos, y el nombre viene de cuando el rey Carlos III impuso esta obligaciуn. Decнa la ley que la quinta parte de los mozos de todas las poblaciones deberнan realizarlo. En 1999 se produjo el ъltimo alistamiento; era la quinta del 82. Se ha suprimido pues el servicio militar obligatorio, dando lugar asн a un ejйrcito profesional. Aquella mili con soldados de reemplazo es pura nostalgia, pertenece a una Espaсa que ya no existe.


soldados finales de XIX

Cabo y soldado de finales del siglo XIX


Guerra del Rif

Soldados espaсoles con destino a la Guerra del Rik. 1921

La mili siempre fue algo mбs que cumplir con los deberes militares. El cuartel supuso un rito de paso en la vida de los jуvenes de entonces, donde se nos reconocнan unos derechos que nos permitнan ingresar en el mundo de los adultos. La mili, ademбs, constituнa un elemento perturbador tanto en el mundo rural como en el urbano, justo en el momento en que iniciбbamos o intentбbamos encauzar nuestra vida profesional o los estudios acadйmicos.

Pero para otros suponнa un "cambio de aires", aprender a leer y a escribir, sacarse el carnet de conducir automуviles, adquirir alguna formaciуn profesional, conocer mundo y relacionarse con gente de otras regiones.


Reclutas en instrucciуn

Camaraderнa entre reclutas

Cumplidos los veinte aсos, a todos los mozos nos tallaban en el Ayuntamiento, y al que llegaba a la talla establecida y no alegaba ningъn impedimento fнsico o de otro tipo, era declarado "soldado ъtil para servicio". Asн gritaba el empleado municipal encargado de la tarea. Por el contrario, aquel que no daba la talla o presentaba alegaciуn, se consideraba "soldado ъtil pendiente de fallo" a expensas de los correspondientes reconocimientos mйdicos y del dictamen del expediente abierto en la Caja de Reclutas, la 141, de Ciudad Real, en nuestro caso.


Tallando a los mozos

Tallando a los mozos


Artilugio para tallar a los mozos

Detalle de un artilugio para tallar a los mozos

Ademбs de la baja estatura, enfermedades y defectos fнsicos graves, pies planos, cortedad de vista o cojera, la viudedad de la madre podнa ser otro de los motivos que evitaba al mozo tener que incorporarse al servicio militar si acaso era necesario su concurso para el sustento familiar. Por esta misma razуn llegaban a gozar de exenciуn los hijos de padre sexagenario o los que tuvieran ya otro hermano en la mili. En algunas ocasiones, tambiйn los mozos casados y con obligaciones familiares, o al menos con reducciуn del tiempo de servicio.

Examinado el expediente, el mozo pasaba de nuevo por la incertidumbre de que su solicitud se admitiera y fuera declarado inъtil total, en cuyo caso se libraba de hacer el servicio militar. Pero existнa tambiйn el riesgo de que la inutilidad fuera temporal, revisable cada cierto tiempo por si las circunstancias variaban, con la posibilidad siempre latente de ser llamado a filas en otro momento mientras no se tuvieran cumplidos los veintiocho aсos. Se decнa entonces de йl que "se habнa enganchado".

Cуmo librarse de la mili

Y, he aquн, el curioso escrito dirigido por un mozo ya en filas para librarse de la mili:

“Estimado seсor Ministro de Defensa, permнtame presentarle respetuosamente el caso siguiente, referente a mi situaciуn personal, con el fin de solicitar mi baja inmediata de mi deber del servicio militar.

Estoy casado con una viuda de 42, la cual tiene una hija de 25 aсos. Mi padre se ha casado con esta ъltima. En la actualidad mi padre se ha convertido pues en mi yerno puesto que se ha casado con mi hija.

Por consiguiente, mi hija que es tambiйn mi nuera, se ha convertido en mi suegra, ya que es la mujer de mi padre…

Mi mujer y yo hemos tenido un hijo en enero. Este niсo se ha convertido en el hermano de la mujer de mi padre, lo que equivale a ser el cuсado de mi padre. Como consecuencia, es ahora mi tнo puesto que es hermano de mi suegra.

Ahora bien, como hemos dicho, ya sabemos que mi hijo es tambiйn mi tнo.

La mujer de mi padre en Navidades ha tenido un niсo que es a la vez mi hermano, ya que es hijo de mi padre, y al mismo tiempo mi nieto puesto que es hijo de la hija de mi mujer. Como resultado, soy ahora el hermano de mi nieto, y como ya sabemos que el marido de la madre de una persona es el padre de esta persona, resulta que soy padre de mi mujer, y hermano de mi hijo. Por consiguiente, soy mi propio abuelo.

Por este motivo, Seсor Ministro, le ruego que me conceda el derecho a regresar a mi hogar, ya que la ley prohнbe terminantemente que el padre, el hijo, y el nieto sean llamados a fila al mismo tiempo. Confiando en su comprensiуn, le mando un muy cordial saludo.”

Naturalmente, fue eximido del servicio militar obligatorio con la siguiente menciуn en su expediente: “Estado psнquico inestable y preocupante, con trastornos mentales agravados por un clima familiar muy perturbador…”

Y no faltaban los casos de hijos de familias ricas o pudientes que se libraban de la mili mediante el pago de cierta cantidad de dinero, de manera legal en tiempos pretйritos y fraudulenta en mбs actuales.


Redenciуn militar

Redenciуn del Servicio Militar mediante pago de dinero

La incorporaciуn a filas tenнa lugar al aсo siguiente de haber entrado en caja y de haber sido tallados, se iba al ejйrcito por lo tanto entre los veinte y los veintiъn aсos, pero antes se celebraba el sorteo del lugar de destino. En otros tiempos se realizaba йste en la localidad de nacimiento, en los correspondientes ayuntamientos, con los mozos, familiares y curiosos allн congregados. La suerte se echaba entre la Penнnsula, las Islas, Ceuta, Melilla e incluso Cuba, Filipinas, Guinea, Marruecos, Sidi Ifni o el Sahara cuando, segъn las йpocas, algunos de estos territorios pertenecнan o estaban bajo la soberanнa de Espaсa. De antemano, y en el tablуn correspondiente, se habнan anunciado dos listas, una con los destinos y la cantidad de reclutas que correspondнan a cada uno de ellos, y otra con los mozos por orden alfabйtico y numerados. La distribuciуn se hacнa rбpida, bastaba con sacar el nъmero del mozo que iniciaba la lista de destinos, y a partir de йl todos los demбs.


Sorteo de quintos

Sorteo de quintos

El resultado rбpidamente corrнa de boca en boca, y pronto acudнan amigos y familiares a las casas para celebrar con gran jolgorio el buen destino o, por el contrario, acompaсar en la pena a los padres y novias si habнa tocado fuera de la Penнnsula. Algunas familias lo llevaban francamente mal, y se comportaban como si estuvieran de luto durante todo el tiempo que el hijo estaba en el servicio, pero piйnsese, si nos remontamos a bastantes aсos, que para algunos era la primera vez que salнan de su pueblo.

Para los quintos, con pena o sin pena, era su dнa, e incluso su aсo, pues ejercнan de protagonistas en cuantas fiestas y eventos se celebraban. Solнan juntarse, gritando por las calles sus canciones de tono subido y pidiendo propinas para pagarse alguna comilona, donde la juerga y el exceso en la bebida &#8212para algunos en otros tiempos casi rito iniciбtico&#8212 era causa de mбs de un altercado o gamberrada y de que casi siempre dejaran constancia, antes con burdos chafarrinones de brea y mбs tarde con sprays multicolores, de la pintada que invariablemente proclamaba: "Viva los quintos de 1947", o del aсo que fuera. De todo ello, sobre todo en los pueblos, decir de alguien que es “quinto mнo”, que pertenece a la misma quinta, suele llevar implнcito el concepto de amistad.


Mozos celebrando el sorteo de quintos

Mozos celebrando el sorteo de quintos

Mediados los setenta del pasado siglo, estos vivas rituales de los quintos empezaron a compartir espacio en los muros con pintadas a favor de la insumisiуn, movimiento pacifista que trajo como consecuencia la ley de Objeciуn de Conciencia y Prestaciуn Social Sustitutoria.

Evidentemente, en nuestro tiempo no existнa ni se reconocнa la objeciуn de conciencia y la insumisiуn se castigaba con cбrcel y posterior servicio militar en batallуn disciplinario.


Insumisiуn

Volviendo al sorteo, hubo en otras йpocas unos quintos llamados "de cuota", que pagaban una cantidad de dinero al Gobierno para elegir cuerpo y lugar donde querнan hacer el servicio militar, siendo de su cuenta el costearse la comida y la ropa militar. Naturalmente, pocos podнan permitirse estos dispendios. Y los hubo tambiйn que, habiйndoles tocado Бfrica o mбs lejos, intercambiaban el puesto con otro compaсero de mejor destino, con dinero por medio, claro estб.

Los voluntarios tampoco entraban en sorteo, elegнan Arma y lugar, pero ingresaban con menos edad y estaban mбs tiempo.

Con los aсos se fue modificando el Reglamento de Quintas, y una de las primeras medidas fue el no celebrar los sorteos en los ayuntamientos y hacerlo en la Caja de Reclutas de la provincia. Tambiйn fue progresivamente disminuyendo el tiempo en filas y aparecieron los llamados "excedentes de cupo", gentes que sobraban, que sуlo iban a la instrucciуn durante tres meses y luego les daban permiso indefinido, o que incluso, posteriormente, recibнan la cartilla de licenciamiento, sin mбs ni mбs.

Esta suerte la hubieran deseado los movilizados durante los aсos de la Guerra Civil y siguientes, que marchaban pero nunca sabнan cuando regresarнan, y menos los que lo hicieron en zona republicana, que no les valiу el tiempo de contienda y tuvieron despuйs que sufrir sorteo y nueva incorporaciуn al Ejйrcito.


Mi padre y mi suegro en la Guerra Civil

Mi padre, Valeriano Flores, y mi suegro, Sotero Ossorio, en la Guerra Civil

Otra forma de hacer la mili era ingresando en las Milicias Universitarias. Fueron creadas en 1940, pero los antecedentes se remontan a 1808, cuando 300 estudiantes de la Real Universidad de Toledo, junto al batallуn que formaron los entonces cadetes de Artillerнa de Segovia y otro de estudiantes de la Universidad de Santiago, partieron a combatir al invasor francйs. Y durante la guerra civil, estudiantes universitarios, o al menos con el tнtulo de bachiller, constituyeron la cantera de los alfйreces provisionales en el bando nacional y de los tenientes en campaсa en el republicano.

A las Milicias Universitarias tenнan acceso todos los mayores de 18 aсos que cursaran estudios superiores, con el privilegio de elegir Arma y lugar, que habitualmente era el del domicilio. Se realizaba en dos cursos, con dos partes en cada uno de ellos, una primera teуrica, compatible con los estudios, y otra prбctica, el primer aсo en campamento y el segundo ejerciendo con el empleo de sargento o alfйrez en el regimiento elegido.


Milicia Universitaria

Agrupaciуn de la MIlicia Universitaria en las Islas Canarias

Yo hice la mili en 1971, en el primer llamamiento o reemplazo &#8212entonces eran ya cuatro en el total del contingente anual&#8212 y dos aсos despuйs de lo que correspondiу a mi quinta, la del 47, por haber pedido prorroga por cuestiуn de estudios. Me tocу en la Penнnsula, en el Ejйrcito de Tierra, y realicй los primeros meses de campamento en el Centro de Instrucciуn de Reclutas (CIR) nє 1 de Colmenar Viejo, a unos 36 km. de Madrid, dentro de la 1Є Regiуn Militar.

El 14 de enero &#8212un dнa infernal de frнo&#8212 estaba citado por la maсana en la Caja de Reclutas de Ciudad Real, entonces casi al final de la calle de Toledo, en la plaza de Espaсa, y hoy Rectorado de la UCLM. Y como no conocнa a nadie de Criptana &#8212todos mбs jуvenes que yo, supongo&#8212 acudн acompaсado de varios amigos de Ciudad Real, ya que mi novia vivнa allн, tambiйn llamados a filas y con prorrogas incluso de mбs aсos. Nos dieron el petate, las primeras disposiciones y la orden de presentarnos a las doce de la noche, y para nuestro asombro &#8212casi todos нbamos con cierta aprensiуn por informaciones de amigotes que pasaron antes por la situaciуn, que mitad para darse valor y fanfarronear y mitad por acojonarte, contaban cosas terribles&#8212, tratбndonos amablemente y con respeto.


Antigua Caja de Reclutas de Ciudad Real

Antigua Caja de Reclutas de Ciudad Real en el Regimiento de Artillerнa de Informaciуn y Localizaciуn,
antes sede de distintos regimientos y en su fundaciуn en 1787 Real Casa de Caridad (de la Misericordia)

Pero a la noche cambio todo de color, y los malos augurios se cumplieron con creces. Nos recibiу un sargento descerebrado y ya metido en aсos &#8212su nivel seguro que no darнa para mбs&#8212, que nos mandу que formбramos en fila de tres y nos bajу la moral por los suelos: menos hijos de puta &#8212que yo creo que tambiйn&#8212, nos llamу de todo. Allн tuvimos que pasar en fila para que nos dieran el primer chusco y un inmundo brebaje, todo grumos, que decнan que era cafй con leche, y que nos servнan desde unos grandes perolos de aluminio en la cazoleta de nuestras cantimploras. Permanecimos en el patio del cuartel mas de tres horas, para luego, en el colmo de la maldad o de la mala leche, trasladarnos andando y en formaciуn hasta la estaciуn del ferrocarril por la ronda que circunvala Ciudad Real, pero, Ўcielos!, en vez de por el camino mбs corto, Ўno!, al contrario, rodeando toda la ciudad, con temperaturas bajo cero y con una continua agua nieve en todo el recorrido. Llegamos sobre la seis de la madrugada a la estaciуn, donde nos esperaba un tren especial sacado del museo de los horrores, casi dirнa que veterano en mil y un rodaje de pelнculas de vaqueros, y que no pudimos ocupar hasta la siete, tras habernos antes suministrado dos bocadillos, uno de sardinas en aceite y otro de mortadela, que nos dijeron que era todo condumio hasta la noche. Arrancamos hacia Madrid y Colmenar hacia las ocho, y no llegamos hasta las tres de la tarde, donde nos esperaban unos camiones militares para trasladarnos al CIR.


Primera putada

Primeros pertrechos militares y primera... putada


ЎSуlo faltу que nos atacaran los indios!

ЎSуlo faltу que nos atacaran los indios!


Llegada al CIR

Llegada al CIR

Ese dнa cayу en Madrid una nevada como no se recordaba desde hacнa tiempo, y con esas temperaturas gйlidas, calzado no apropiado, y al aire serrano, tuvimos que aguantar todos los allн congregados de las diversas provincias &#8212decнan que unos cinco mil reclutas&#8212 las primeras arengas patriуticas, уrdenes pertinentes de funcionamiento inicial y la distribuciуn por compaснas. En esto tuve suerte &#8212no me abandono en toda la mili&#8212, pues pidieron gente que supiera oficios, y como tenнa la Maestrнa Industrial, levante el brazo y me destinaron, aunque separбndome de mis amigos de Ciudad Real, a la Compaснa 12. Fue verdaderamente providencial.


CIR nє 1 de Colmenar

CIR nє 1 - Campamento de San Pedro - de Colmenar Viejo

Las impresiones de los primeros dнas no fueron demasiado malas. Se comнa aceptablemente &#8212los comentarios sobre Colmenar coincidнan en que era el CIR mбs grande y cuidado, de Espaсa&#8212, en el desayuno arramplaba con varios estuches de mantequilla que dejaban mis compaсeros de mesa, y las cenas, que eran las mas flojas y daban libertad para pasar de ellas, no iba al comedor y las hacнa con los de Ciudad Real en la cantina, que era barata, con buenos bocatas y trasegando vino de San Fernando, el ъnico a la venta. O en la compaснa con lo que traнa del pueblo y guardaba en la taquilla. Muchas veces tambiйn con porras que pasaban vendiendo en una furgoneta, reciйn hechas, mojadas en cafй o chocolate de mбquinas expendedoras que habнa por doquier.


Cantina de reclutas

Cantina

Y es que a esa edad nuestra se suspiraba por el "papeo", e invariablemente el toque a fajina era uno de los mбs esperados del dнa. El "turuta" de turno anunciaba que el "rancho" nos aguardaba en el comedor.


"Soldadito de Espaсa no tengas pena,
que al toque de fajina, barriga llena"
.


Comedor de reclutas

Comedor de reclutas

El plan de trabajo consistнa en gimnasia e instrucciуn por la maсana, con un bocadillo sobre las once, invariablemente de mortadela, y por la tarde la clase teуrica y tiempo libre.


Bocata de media maсana

El bocata de mortadela de media maсana

Ademбs de la cantina, tenнamos un pequeсo economato para realizar nuestras compras &#8212de tabaco negro, sуlo Mencey&#8212 y un salуn bastante amplio para cine, con proyecciуn de pelнculas no muy antiguas y sin repetirlas ningъn dнa.


Cartуn de Mencey

Se tocaba diana por la maсana a las siete, y tras vestirnos rбpidamente, formбbamos en el exterior, se izaba la bandera, se pasaba lista y leнan las уrdenes del dнa.


Toque de diana

"Quinto levanta, tira de la manta. Quinto levanta, tira del colchуn, que viene el sargento con el cinturуn..."

Despuйs, antes del desayuno, tenнamos un tiempo para el aseo. Los retretes eran del tipo de plato turco, los mantenнamos bastante limpios y era obligatorio el papel higiйnico, cuya compra corrнa por nuestra cuenta y guardбbamos en la taquilla. Hoy podrнa parecer todo esto surrealista, pero en esos tiempos no era muy raro utilizar papel de periуdico, que atascaba los desagьes, y no te dejaba el "ojete", precisamente, en estado de revisiуn.


Los retretes

Los retretes

El toque de bajada de bandera era a las ocho de la tarde, y el de retreta para recogerte en la compaснa a las nueve, tambiйn en formaciуn y con nuevo pase de lista y lectura de los servicios del dнa siguiente. Podнa tocarte guardia, que era el peor, cocina o limpieza, bien de la propia compaснa o en instalaciones generales. A mн, a los pocos dнas me toco cocina. ЎUna enormidad! Cualquier cosa que se diga siempre quedarб escasa. Ollas exprйs cuya tapa se levantaba con grъa. Descomunales perolas que necesitaban varias personas para manejarlas. Miles de platos para lavar y secar, que aumentaban si el postre era arroz con leche, por ejemplo. Todo el dнa acarreando legumbres, enormes trozos de carne o cajas de pescado; pelando y cortando patatas, cebollas y todo tipo de verduras, y sobre todo barrer, barrer y fregar continuamente, pues los cocineros ayudados por soldados veteranos allн destinados, todo lo tiraban, Ўcabronazos!, al suelo. Terminabas reventado y despuйs de las diez, cuando ya se habнa tocado silencio y todos estaban acostados. La ъnica recompensa era ponerte como el "kiko" de comer todo lo que quisieras, incluso las exquisiteces que preparaban los cocineros para ellos.


Pelando patatas en la cocina

Pelando patatas en la cocina


Las ollas

Las ollas

Ese dнa que estuve en cocina cortaron el pelo a todos los reclutas de mi compaснa y repartieron la ropa de soldado, el "kaki", con lo que me tocу estar con la mнa propia y con largas greсas un tiempo mбs. La gente me miraba como a un bicho raro, pues йramos poquнsimos los que deambulбbamos por el campamento de tal guisa. Los de Ciudad Real me tomaban el pelo y me preguntaban si estaba enchufado de algъn alto capitoste o general.


El corte de pelo

El corte de pelo

El 25 de enero nos hicieron el reconocimiento mйdico, y todo lo que se cuenta sobre ello es verdad. Tras las pruebas de rigor, vino el tanteo de los cojones y las vacunas, y entre ellas, Ўcуmo no!, la famosa en la espalda. Puestos en fila, con el torso al descubierto, iban pasando soldados enfermeros sucesivamente: el primero te daba un brochazo de yodo, mojando, cual pintura se tratara, de un bote; otro iba clavando las agujas, que sacaba de una lata cuadrada de envase de carne de membrillo, en la espalda, y por ъltimo, despuйs de tener la banderilla clavada un buen tiempo &#8212alguno se mareу&#8212, llegaba el del enorme jeringуn, que aplicбndolo en las agujas clavadas, suministraba la dosis indicada.


Los terribles jeringones

Los terribles jeringones

La Compaснa estaba al mando de un capitбn, que tuvimos la suerte que fuera "poco militar", nada estricto en disciplina. Su mбxima aspiraciуn era tratar de hacernos la vida mбs agradable, dentro de las posibilidades que йl podнa manejar, y sobre todo, conseguir que aprendieran a leer y a escribir un gran nъmero de compaсeros &#8212yo mismo estaba sorprendido y me llamaba la atenciуn que en esos aсos pudiera suceder tal cosa&#8212 que eran analfabetos o casi.


La Compaснa 12

La entrada a la Compaснa y la taquilla

El teniente &#8212teniente Colmenar, por cierto&#8212, famoso en todo el campamento, era todo lo contrario, militar hasta la mйdula, paracaidista, boina verde y no sй cuantas cosas mбs, pero buena gente y noble. Llevaba prбcticamente la compaснa, y de йl se contaban historias que mezclaban actos de valor y cabal cumplimiento de sus deberes militares con otros de rebeldнa a sus superiores, por lo que estaba allн medio confinado y sin el ascenso a capitбn que por su edad correspondнa. La oficialidad la completaban dos alfйreces de complemento, naturalmente jovencнsimos, que continuamente estaban desbordados. Ayudaban varios cabos chusqueros, reenganchados de quintas anteriores, que eran precisamente los peores, haciendo bueno el dicho ese de "cuando a un tonto se le da un lбtigo…". Esta figura de los reenganchados o chusqueros se contemplaba entonces, y como mбximo se llegaba despuйs de aсos de servicio profesional a brigada.


La Compaснa

La Compaснa por dentro


Las literas

Las literas

La gimnasia, a cargo del teniente Colmenar, claro &#8212йl lo llevaba todo&#8212, resultaba extenuante. Corrнa y saltaba como una cabra, y aъn seguнa con fuerzas cuando toda la compaснa estaba por los suelos, derrengada.


La gimnasia

La gimnasia

La instrucciуn, tan consustancial con el ejйrcito: aprender a formar, a desfilar, hacer los giros, los movimientos con el fusil, conocer las уrdenes de mando y toques de cornetнn y corneta, a mн me parecнa una tonterнa y una pйrdida de tiempo; al fin de cuentas, todo consistнa en que desfilбramos bien el dнa de la Jura de Bandera. Sуlo cuando lo hacнamos con mъsica o cantando nosotros, resultaba agradable. Para colmo, muchas veces terminбbamos castigados, corriendo con el CETME en alto y con el teniente cabreado &#8212os podйis imaginar&#8212, y todo por culpa de los mбs de un niсato gilipollas e inconsciente que tenнa por compaсeros &#8212en esto se notaba mucho la diferencia de edad&#8212, que no sabнan distinguir entre un momento de broma y otro de seriedad, y que la mitad de las veces o estaban en babia o eran tontos del culo, sin el mбs mнnimo indicio de coordinaciуn en los movimientos, que cambiaban el paso continuamente, y que cuando ordenaban girar a la derecha, por ejemplo, atropellaban al resto y giraban a la izquierda.


La instrucciуn

La instrucciуn

En las clases teуricas se aprendнa el funcionamiento y limpieza del fusil CETME y poco mбs. Bastaban un par de dнas, pero con el personal de la clase... Cuando eres del grupo de los mбs espabilados existe el peligro de que los otros se mofen de ti o que te tengan mбs respeto. Yo creo que pasу esto ъltimo, y tambiйn por parte de los oficiales.


Fusil de asalto CETME

Fusil de asalto CETME

Cuando el Ejйrcito recibiу el fusil de asalto CETME en 1957, su creador, El Centro de Estudios Tйcnicos de Materiales Especiales (cuyo acrуnimo da nombre al fusil), creнa haber logrado una de las mejores armas del mundo por su diseсo y potencia de fuego. Su empleo en 30 naciones y medio siglo de servicio les ha dado la razуn y lo ha convertido en mнtico. Sustituнa al anticuado rifle Mбuser, y hoy йl, a su vez, esta siendo sustituido por el G-36, fabricado por la firma alemana Heckler & Koch,


Mosquetуn Mauser

Mosquetуn Mauser

Nuestra compaснa, ademбs de contribuir con reclutas en los servicios de guardia, cocina y limpieza (supongo que en menor proporciуn que otras), era la encargada del mantenimiento, para ello fuimos seleccionados cuando pidieron gente con oficio. Se formaron brigadas de carpinteros, electricistas, fontaneros, albaсiles..., y la suerte fue que nuestro capitбn necesitaba colaboradores para poner en marcha ciertas ideas que le bullнan en mente; pidiу delineantes, personal con experiencia en oficinas y gente que supiera dibujar y pintar. Y allн que me presentй yo con otros siete, no sin el recelo de que me tomaran el pelo con la broma tнpica tantas veces oнda, la de aquel que acude a la convocatoria de los que sabнan escribir y le entregan una escoba para barrer.


ЎЎA ver quiйn sabe escribir!!

No fue asн, pues nos dedicamos a hacer las orlas de varios reemplazos, estadillos, encuestas, organigramas, acondicionar una sala de lectura, catalogar los libros y decorar la compaснa, especialmente con un gran mural en el frente del dormitorio de reclutas: Don Quijote embistiendo al rebaсo de ovejas, creyendo ver йl a un ejйrcito enemigo. Yo llevй, aprovechando una salida de fin de semana, a los quince dнas de estar allн, una ediciуn del Quijote con la famosa escena que nos sirviу de muestra, e igualmente los materiales de pintura y pinceles necesarios. Pero el verdadero artista era un compaсero, Clemente, del que me hice muy amigo; yo solamente le ayudaba. De otro amigo de aquel grupo, un tal Montesinos, supe luego que lo habнa pasado muy mal en el cuartel al que fue destinado, ya que tenнa antecedentes penales por estar metido en polнtica y haber sido detenido por la policнa en alguna huelga de estudiantes.


Boceto del mural de la Compaснa 12

Boceto del mural que pintamos en la Compaснa 12 del CIR de San Pedro, en Colmenar Viejo:
Don Quijote envistiendo a los que creнa soldados de un ejйrcito enemigo


Amigos en el CIR de Colmenar

Amigos en el CIR de Colmenar Viejo. Yo soy el de la derecha

Lo importante de aquella comisiуn especial es que nos hicimos muy amigos de todos los mandos y nos librбbamos multitud de veces de ir a instrucciуn, e incluso de ir a hacer prбcticas de tiro en el cerro de San Pedro, a unos cuantos kilуmetros. Claro, que de esto ъltimo, el resto de la compaснa sуlo fue una vez, ya que a la segunda, y debido a la cantidad de nieve acumulada, a punto estuvieron de sufrir un grave percance. La tercera vez que estaba programado ni se intentу.


Prбcticas de tiro en el cerro de San Pedro

Prбcticas de tiro en el cerro de San Pedro


Cerro de San Pedro en verano

El cerro de San Pedro en verano


Cerro de San Pedro en invierno

El cerro de San Pedro en invierno

Lo de las nieves fue permanente durante casi todo el tiempo de campamento. Para darse una idea baste con decir que cuando llegamos nos encontramos con una costra de hielo sucio en el suelo y la entrada de la compaснa con dos escalones; luego, cuando mejorу el tiempo a finales de febrero y deshelу, aparecieron otros mбs. Y es que el intenso frнo fue casi problema de supervivencia. Por las noches bajaba la temperatura hasta 10 o 15 grados bajo cero, y la ъnica forma de combatirlo era cerrar a cal y canto las ventanas &#8212la zorrera que se formaba, todos fumando, era impresionante, y andбbamos fatal de la garganta&#8212, acostбndote vestido, incluso con mбs ropa que durante el dнa, bebiendo coсac &#8212todos guardбbamos la botella en la taquilla, aunque estaba prohibido&#8212 y remetiendo bien las mantas y tapбndote hasta el cocote, sin moverte para no desabrigarte. Menos mal que no hubo ningъn gracioso que te quitara las mantas, porque hubiera supuesto congelaciуn segura, como le ocurriу a uno haciendo guardia, que al hacer el relevo se lo encontraron muerto. Otro tambiйn muriу de meningitis.


Las Compaснas y la amiga para las noches

CIR de Colmenar. Se pueden apreciar las escalerillas de entrada a las compaснas

Se habla siempre de la mili en tйrminos amables &#8212Quй risa, lo mal que lo pasamos&#8212. Del pasado permanecen los buenos recuerdos y a los malos siempre se les termina por encontrar algъn acomodo Pero verdaderamente, en Colmenar, en el primer reemplazo del aсo 71, el frнo fue un problema bastante serio.

Durante el dнa, la salida del sol daba un alivio, pero muchas veces tenнamos que ponernos, ademбs de la braga, el tres cuartos, no el nuevo de salir a la calle, el de "bonito" como allн se decнa, si no otro cochambroso y guarro del que salнan lascas de mugre si apalancabas con las uсas, Parecнamos el ejercito de un paнs bananero, el que pintaba Ivб en la Puta mili. Tengo fotografнas con las cejas y los mocos helados que parecemos estar en Siberia. Claro, que la fotografнa mбs particular y que todo el mundo guardamos es aquella con nuestra cara en un duro de los de papel.


Como en Siberia

ЎComo en Siberia! Con el tres cuarto viejo y la braga tapando hasta las orejas. De los agachados, yo soy el de la izquierda


Fotografнa del duro

Y la famosa fotografнa del duro

Debido al mucho ejercicio, al aire y al sol entre nieves, adelgacй y me puse sъper bronceado en invierno. En el primer rebaje de fin de semana que pude ir a Ciudad Real, mi novia cuando me vio, y ademбs con tan poco pelo, decнa que parecнa un marine americano. La vuelta desde Ciudad Real al campamento la hice varias veces en un taxi que me enterй que hacнa ese servicio. Era un coche muy grande, de esos que llamaban un haiga, americano, con trasportines acoplados. Nos traнa a diez soldados y a las seis de la maсana del lunes nos dejaba en las mismas puertas del campamento. La entrada era sigilosa, y con enseсar el carnet de soldado los que estaban de guardia te daban acceso.


Entrada al CIR de Colmenar

Entrada al CIR de Colmenar

No ocurrнa igual con las multitudinarias salidas, que te hacнan formar para pasar una rigurosa revista de ropa, uсas, pelo, botas y demбs historias, y que, desgraciadamente, a muchos echaba para atrбs. La impresiуn que yo tenнa de todo esto es que cuando mбs te puteaban y te trataban como a un perro era cuando estabas fuera del бmbito de tu compaснa: estas revistas, las guardias, la cocina..., y mбs si el que estaba al mando era un chusquero.

Alguna vez hubo tambiйn revista o revisiуn de taquillas, pero creo que hacнan la vista gorda y era una mera formalidad.


Carnet de recluta

Mi carnet de recluta

Dos veces a la semana, por la tarde, en ropa de deporte o con sуlo los calzoncillos, y con la toalla y el jabуn en la mano, нbamos a las duchas, que estaban un poquito apartadas. Nos enjabonбbamos rбpidamente en unas piletas &#8212el intenso frнo obligaba a hacerlo&#8212 y corriendo, todos en pelotas, pasбbamos por un largo pasillo con chorros de agua a presiуn y muy caliente &#8212la ъnica en todo el campamento&#8212 que salнan de las paredes. Terminabas medio escaldado.


Las duchas

Las duchas

El tema del sexo estaba controlado. Con las espuertas de bromuro que debнan echar en la comida, el frнo, y el sуlo ver tнos, apenas si te ponнas.

Uno de los momentos mбs esperados del dнa era cuando repartнan la correspondencia. Habнa que estar muy atento porque la leнan muy rбpido y prбcticamente la lanzaban al aire. Si tenнas, todo era alegrнa; si no, ... melancolнa.


La correspondencia

El reparto de la correspondencia

Dos veces tuve problema con la gorra. La primera, con la de campaсa, que me la quitaron en la cantina. Ir sin gorra era una falta gravнsima. Y ademбs, їcуmo saludabas a los mandos sin ella? Pero en pocos minutos me pusieron en contacto con la mafia de veteranos que las vendнan, usada naturalmente pero no "capada" (era una broma, mбs bien putada, que consistнa en romperte el plбstico interior de la visera) y casi seguro que robada por ellos o por su camarilla. Tenнan montado asн, Ўcabrones!, su negocio. La segunda, con la de paseo o "bonito", en Madrid, en un fin de semana, que me la deje olvidada en un bar cercano a la estaciуn de Atocha. Me di cuenta cuando estaba ya bajando a la estaciуn del metro, pero volvн corriendo y allн estaba. ЎMenos mal!, porque esa vez sн que hubiera sido grave. ЎCуmo me presentaba el lunes en el campamento sin ella! Y despuйs de todo, quй suerte tuve de no cruzarme con alguien del Ejйrcito o con "Pili y Mili", los de la PM (policнa militar), que merodeaban frecuentemente por Atocha y me hubieran emplumado.

Aquello me dejo marcado durante aсos. Salнa de mi casa y siempre tenнa la sensaciуn de que algo me faltaba, y hasta que hacнa un repaso y apreciaba que era la obsesiуn por la gorra no me tranquilizaba.


uniformes de recluta

Los uniformes de faena o campaсa, de paseo invierno (bonito), de paseo invierno con tres cuartos y paseo de verano


Las gorras

Gorra de campaсa, gorro cuartelero y gorra de paseo

A pesar de la nieve, un dнa a finales de febrero salimos de maniobras por la zona, cerca del embalse de Santillana, con comida de campaсa en el macuto y el "chopo", o mejor la "novia" (el Cetme) bien agarradito. Nos separamos en tres grupos al mando del teniente y los dos alfйreces, y por caminos distintos y orientбndonos con una brъjula y el mapa correspondiente tuvimos que reunirnos de nuevo en un paraje indicado. Saliу todo bien y fue un dнa agradable y de camaraderнa.


Aquel dнa de maniobras

Aquel dнa de maniobras

En el campamento hice el curso de cabo, aunque el examen se realizaba ya en los destinos. Y precisamente con el destino me siguiу acompaсando la suerte. Mi amigo Luнs Perucho estuvo en el Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1, en Madrid, y le fue muy bien; otro amigo, Josй Marнa Garcнa-Casarrubios &#8212ambos de Criptana&#8212, como tenнa derecho a elegir por ser maestro, pidiу estar con йl, y yo, para no ser menos, en una encuesta que nos hicieron sobre diversas cuestiones, en la de preferencia de Arma y cuartel del Ejйrcito ese fue el que indiquй sin mucho convencimiento. Y ese fue el que me concedieron y dieron a conocer unos dнas antes de prestar juramento de fidelidad a la Bandera.

La Jura, el 28 de marzo, saliу perfecta, emocionante, con las familias presentes, que fueron invitadas posteriormente a visitar el acuartelamiento y a un aperitivo en los comedores. Despuйs, un permiso de tres dнas.


Jura de la bandera

La jura de la bandera

La incorporaciуn a los cuarteles, el 1 de abril, se hizo rбpida y bien organizada: cada uno de nosotros sabнa en dуnde tenнa que concentrarse y en quй camiуn subirse para el traslado. Despuйs de pasar lista y estar completo, el vehнculo salнa a su destino. La casualidad fue que el conductor era un viejo conocido de Herencia, compaсero de estudios, y de familia de camioneros como las mнa, Abengoza.


Transporte de reclutas

El transporte de los reclutas hacia los cuarteles de destino

Al llegar al cuartel nos hicieron formar y nos volvieron a tratar como a putos reclutas; el pase a veteranos aъn tardarнa. Nos quedaba mбs mili, segъn el dicho, "que al palo de la bandera", o de comer aъn muchнsimos chuscos. Asн que, otra vez vuelta a empezar, con el bocazas del sargento de turno mentбndonos a nuestra madre a mбs de otras lindezas.

“Cuando yo me incorporaba,
tъ recluta te reнas
porque he dejado a mi novia
que era lo que mбs querнa.
Hoy las cosas han cambiado,
recluta calamidad,
y la novia de un recluta
con un veterano va.
Quinto peluso no llores mбs,
mira tu “padre”, mira tu “padre”,
quй alegre estб…”

Menos mal que vino a rescatarme mi amigo Josй Marнa para llevarme a su compaснa &#8212ya lo tenнa todo arreglado&#8212, la de Plana Mayor y Servicios. Muchas veces este tipo de ayuda valнa mбs que la de un general. Ademбs, йl, ya cabo y veterano de la quinta anterior, tenia cierta “mano” por desempeсar un cargo curioso dentro del organigrama del cuartel, el de Visita de Hospital, cargo que heredу del otro amigo, Luнs, y que luego a su vez me traspasarнa a mн.


Mis amigos Josй Marнa Y Luis

Primero fueron mis amigos Luis Perucho y Josй Marнa Garcнa-Casarrubios y luego yo. Los tres fuimos pasando por el
Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1 y por el cargo de "Visita de Hospital". ЎEra un chollo!

El cuartel, en la carretera de Extremadura, Cantуn de Carabanchel-Campamento de Madrid, Acuartelamiento de San Fernando, pertenecнa a la Divisiуn Acorazada Brunete nє 1, y era muy conocido por tener en la puerta como garita para el soldado de guardia un pequeсo castillo, sнmbolo del arma de Ingenieros. Su coronel entonces, don Guillermo Dнaz del Rнo Jбudenes. En 1988 desapareciу de la zona y hoy se encuentra en la Base Cid Campeador en Castrillo del Val (Burgos).


Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1

Instalaciones abandonadas del Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1 - Cuartel de San Fernando


Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1

Detalles del pequeсo castillo, sнmbolo del arma de Ingenieros, que servнa de garita, y de la puerta de entrada.
A la derecha, emblemas de la Divisiуn Acorazada Brunete, del arma de Ingenieros y del Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1

Aparte de mi compaснa, donde estaban todos los enchufados &#8212muchos ni aparecнan por allн&#8212 habнa un batallуn de Zapadores y otro de Transmisiones, que se encargaban de agilizar el movimiento de la Divisiуn e impedir la del enemigo. Sus tareas incluнan la construcciуn de caminos y puentes, tendido de campos de minas, detecciуn y limpieza de obstбculos y establecimiento de comunicaciones tбcticas entre las unidades. Casi siempre estaban de maniobras y apenas si tenнamos relaciуn con ellos. A mi cuartel pertenecнan todas las grandes mбquinas, pontones y puentes barcaza que salнan en los desfiles del 12 de octubre, entonces Dнa de la Raza. Y otra compaснa, medio pirata, era la de los "Vikingos" &#8212asн la denominбbamos&#8212, que iban por su cuenta, tenнan horarios distintos, estaban rebajados de todo servicio y los tenнan como mano de obra para construir un polideportivo para los mandos militares. Los veнamos subir por la maсana en camiones, con una pinta de brutos tremenda, y luego regresaban bien entrada la tarde.


Vehнculo lanzapuentes

Las primeras semanas fueron bastante jodidas, pues aunque salнa a las dos de la tarde y me iba a casa, tenнa que volver al toque de retreta y dormir en el cuartel. Todas las maсanas seguнamos haciendo instrucciуn &#8212los reclutas, claro&#8212 y el cabo furriel parecнa que la tenнa tomada conmigo: me chupй en nada de tiempo tres guardias, un retйn y una imaginaria vigilando el dormitorio de la compaснa, el tercer turno de cuatro para mбs coсa, que te partнa la noche y ya no podнas conciliar el sueсo.


De nuevo la instrucciуn

De nuevo la instrucciуn

Las guardias duraban 24 horas, alternбndose dos en puesto (que iba variando a lo largo del dнa) y dos de descanso ininterrumpidamente. En el Cuerpo de Guardia, a la entrada del cuartel, habнa literas, mesas, sillas, armero y nunca faltaba por la noche un perol grande de cafй caliente y otro de coсac, йste por reminiscencias, supongo, de tiempos de guerra, cuando se mandaba a los soldados al frente de batalla embravecidos por una ardiente arenga y por cantidades ingentes de alcohol. Hoy dicen que se recurre a substancias psicotrуpicas.


Cuerpo de Guardia

Cuerpo de Guardia

El peor puesto durante el dнa era la garita de entrada, pues tenнas que parar a todo el que pretendiera acceder, y en caso de ser oficial del ejйrcito, avisar con tiempo al cabo de guardia para efectuar el saludo reglamentario, Cuando llegaba el coronel del cuartel, aъn peor, pues ya debнa estar formada toda la guardia, con oficiales, sargento y tropa. Por la noche cualquier puesto daba "yuyu" cuando te quedabas solo, y mбs si alguien se acercaba y le tenнas que gritar aquello de: "їQuiйn va?" Y en caso de no ser reconocible y no contestar a la peticiуn de: "їSanto y seсa?" (se daba la consigna todos los dнas en el Cuerpo de Guardia), disparar sin contemplaciones. De todas maneras, en mi cuartel, a pesar de que ya ETA existнa, la disciplina estaba bastante relajada, y prueba de ello es que salvo dos balas que metнas en el cargador del Cetme, el resto hasta diez te las daban en un liote con gran cantidad de vueltas de papel celo alrededor. ЎVaya, que para unas prisas!


Una de las garitas de vigilancia y zona del depуsito de agua

Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1.
Una de las garitas de vigilancia y zona del depуsito elevado de agua, tambiйn con puesto de guardia

Pero cierto es que terminar la guardia era un relajo. El toque de relevo significaba la alegrнa para unos y, claro, la "jodienda" para otros.

"Guardias venid, venid, venid,
guardias llegad, llegad, llegad,
unos irбn al polvorнn
otros irбn a la Principal.
Si tienes guardia, jуdete
que yo tambiйn la tuve ayer..."

Sн se ponнa todo patas arriba cuando le tocaba el cargo de capitбn de semana a Fermнn Manso, de Zapadores, estricto a rajatabla en las ordenanzas militares y el coco del cuartel. No olvidarй que uno de aquellos primeros dнas, terminamos todos los que tenнamos servicio de retйn para emergencias arrestados en prevenciуn, por el delito de no llevar el material que manda la reglamentaciуn, que sin lugar a dudas no era de incumbencia de la tropa.


Esperando turno en el Cuerpo de Guardia

Esperando turno en el Cuerpo de Guardia

Al poco, y gracias a mi amigo Josй Marнa, me dieron destino de escribiente en oficinas. Todas estaban bajo el mando del capitбn Amillo Figueroa, de mi compaснa, la de Plana Mayor y Servicios. Era un gran tipo, distante pero muy amable y correcto, y prбcticamente el "amo" del cuartel, pues ademбs de ser el jefe de todo ese negociado administrativo y burocrбtico, era pъblico que pertenecнa al poderosнsimo entonces y temido SI, el Servicio de Inteligencia del Ejйrcito.

Mi oficina era la Secciуn 1Є (S-1), nada siniestra, todo lo contrario, con fauna (algunos de los nombres no son los verdaderos) de variado pelaje: en primer lugar el jefe, el capitбn Vadillo, entraсable donde los haya y ya mayor, que nos trataba como a hijos. Se jubilу aquel aсo despuйs de haber entrado en el ejйrcito durante la guerra civil. Le seguнa por orden de graduaciуn, que no por responsabilidad ni por capacidad de trabajo &#8212no daba ni golpe&#8212, el brigada Malinas, que todos los dнas abrнa el armario del material de escritorio &#8212nosotros administrбbamos y servнamos a todas las dependencias y cogнa un "puсao" de folios, cuadernos, lapiceros, bolнgrafos, borradores o incluso sacapuntas, y con todo el morro del mundo decнa: "Je, je, para la niсa". Debнa tener el tнo una librerнa en su barrio y del cuartel se llevaba el material. ЎNegocio redondo! Otro que tal bailaba era el tambiйn brigada Olmedo, que dicen que “asaltaba a mano armada” todos los dнas los almacenes de la cocina, y no sуlo por llevarse el pan, al cual creo que tenнan derecho oficiales y suboficiales. Tambiйn el surtidor de gasolina (para las mбquinas y los vehнculos militares, no para los particulares); pero en esto creo que abusaba hasta el coronel. El sargento Hernбndez era el ъnico suboficial que se ganaba el sueldo en la oficina, por lo menos tenia varias tareas a su cargo.


La S-1

El resto йramos tropa, variando continuamente segъn los reemplazos, pero entre los mбs peculiares: mi amigo el cabo Josй Marнa, que no pisaba por allн casi nunca, pues andaba escaqueado, de permiso, ejerciendo el cargo de Visita de Hospital o haciendo el curso de Cabo 1є. Arrieta, vasco, que a la segunda semana de estar allн fue separado debido a que alguien denunciу su simpatнa con Eta; inmediatamente regresу, ya que el delator errу de plano: resulta que era sobrino de la entonces alcaldesa de Bilbao y seguidor de Blas Piсar.

De todos los de oficinas, como manejбbamos informaciуn sensible que podнa ser utilizada para fines perversos, pedнan referencias; el Ayuntamiento de Criptana mandу a casa de mis padres un alguacil para rellenar una encuesta.


La S-1

Mбs compaсeros: Vaquero y Cabrerizo, uno cacereсo y el otro conquense, ambos maestros e igual de raros el uno que el otro. El cabo Jimйnez, sustituto en lo del hospital cuando Josй Marнa estaba de permiso. Almeida, del que conocнamos todas sus andanzas amorosas, y especialmente la forma de las tetas de su novia Maripuri. Olivares, manchego de Daimiel y enchufado del capitбn Amillo ("De Daimiel, somos de Daimiel...", le cantaba, parodiando el himno de su pueblo); me lo encontrй al cabo de los aсos trabajando en una tienda muy conocida y especializada en materiales de encuadernaciуn, propiedad de la familia del capitбn. El cabo Gutiйrrez, mi sustituto a su vez en el cargo famoso del hospital, y al que luego cedн yo los trastos cuando me licenciй, pero de eso aun queda mucho. Pensй antes cederlo &#8212la cosa se hacнa asн, siempre que Amillo estuviera de acuerdo&#8212 a uno de Criptana que ya no he vuelto a ver mбs, a Pepe Mascaraque, pero estaba en una compaснa de Zapadores y era muy complicado el traslado.


ЎViva el trabajo!

ЎViva el trabajo!

Йramos los soldados los ъnicos que dбbamos el callo en la S-1; aunque tampoco habнa demasiadas cosas que hacer y perdнamos el tiempo miserablemente dнa tras dнa. Pienso ahora en los que no tenнan un destino fijo, nada que hacer mientras no les tocara algъn servicio, en lo torturante y aburrido que podнa ser el tiempo estando manga por hombro, en las tardes interminables en la cantina para los que no eran de Madrid, aficionбndose a la bebida y al juego.

Mi principal cometido en la S-1 era rellenar las Cartillas Militares; tengo pues el honor de haberme yo licenciado a mн mismo, con mi puсo y letra. Los de mi quinta fuimos el ъltimo aсo que la tenнamos verde; luego cambiaron de formato y eran de color blanco.


Cartillas Militares

Cartillas Militares. La verde fue mi reemplazo, el del 47, el ъltimo que la tuvo, pero como hice la mili
con dos aсos de prorroga, convivн con los que ya la tenнan blanca

La cocina en el cuartel era buena. Tenнan presupuesto para unos setecientos soldados y no comнan mбs de cien, los que estaban de servicio cada dнa y pocos mбs. Yo la probй, pues eso, los dнas que tuve que quedarme allн obligatoriamente. Sй de un suboficial, por circunstancias que no vienen al cuento, que tras su mes reglamentario de cocina ingresу en su cuenta bancaria trescientas mil pesetas, Ўde aquellos aсos! їAlguna gratificaciуn especial, acaso?

La vida en la mili cambiу totalmente para mн cuando a las pocas semanas me concedieron el pase pernocta &#8212Ўya podнa dormir en casa!&#8212, conseguido tambiйn con mi ya proverbial "potra" o mбs bien previsiуn: aunque vivнa solo en Madrid desde hace aсos, estaba censado en Criptana en la casa de mis padres, y nunca me habнa preocupado en cambiarme de censo; afortunadamente sн lo hice unos meses antes de ingresar en el ejйrcito.


Pase pernocta

Mi "pase pernocta", renovado de un primero concedido en mayo de 1971. Lo de vivir en Madrid con mis padres
me lo inventй; yo vivнa solo, y mi nombre constaba en el censo como cabeza de familia

Otra de mis previsiones fue ahorrar lo suficiente para poder pagarme desayuno, comida y cena y seguir corriendo con todos los gastos de mi casa. Recuerdo &#8212eran otros tiempos&#8212 que lleguй a reunir ochenta y tres mil pesetas.

Me tenнa que levantar temprano, y el transporte hasta el cuartel lo hacнa primero en el metro, hasta la estaciуn de Уpera, y allн, a las espaldas del Teatro Real, cogнa el Bus 39 que me dejaba en la misma puerta del Regimiento.


Situaciуn del Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1

Situaciуn del Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1 en un mapa de la йpoca

El 14 de mayo me examinй para cabo y, declarado apto, el 7 de junio fui ascendido a ese empleo con antigьedad del dнa 1. Significу para mн un cambio fundamental, pues inmediatamente fui nombrado Visita de Hospital, ya que mi amigo Josй Marнa fue ascendido al empleo de cabo 1є, y con la recompensa aсadida de disfrutar de 15 dнas de permiso por cada dos meses en el cuartel, ademбs de quedar rebajado de cualquier otro tipo de servicio. Aquello de llevar galones &#8212los comprй en una tienda de efectos militares que habнa junto al metro de Campamento&#8212 significу asimismo que pasaba de recluta a veterano o padre. Con el tiempo lleguй a ser el mбs antiguo de la oficina, el abuelo, el cabo-comandante de la S-1.


Nombramiento de cabo

Nombramiento de cabo


Carnet de cabo y galуn

Carnet de cabo renovado del inicialmente concedido con fecha de 1 de junio de 1971.
Banda para los galones de hombrera del empleo de cabo

El cargo de Visita de Hospital era muy peculiar. Consistнa en ir todos los dнas al hospital militar Gуmez Ulla, visitar a los enfermos ingresados del cuartel, fueran oficiales, suboficiales o tropa &#8212muchas veces no habнa nadie&#8212, interesarse por ellos, realizar los encargos que te solicitaran y hacer un informe por escrito al capitбn Amillo sobre la evoluciуn de la enfermedad y estado anнmico del ingresado. Muchos soldados aprovechaban en la mili para operarse de deformaciones en los pies, juanetes fundamentalmente, pues tenнan fama los cirujanos del Gуmez Ulla en esta especialidad.


Nombramiento del cargo de Visita de Hospital

Nombramiento (algo deteriorado) del cargo de Visita de Hospital

La visita estaba programada para las tardes, pues a las seis y media un comandante nombrado cada semana como Visita de Hospital de toda la Divisiуn pasaba revista a los que нbamos de cada cuartel, que tenнamos ademбs que poner nuestro nombre y firma en un libro de registro: "Por el regimiento Mixto de Ingenieros nє 1, el cabo Josй Flores". Sin embargo, yo, que era el ъnico cabo &#8212en otros cuarteles realizaba esta funciуn un teniente o un sargento&#8212 la realizaba por la maсana, como habнan hecho todos mis antecesores. Me salнa del cuartel a las doce, con mis trinchas (correajes) puestas, pues iba a de servicio aunque no fuera de armas, con mis credenciales que daban fe del cargo, sin miedo al sargento de guardia que te pudiera hacer revista de pelo, botas y demбs historias y negarte salir, y por supuesto sin ningъn miedo a la policнa militar, que es mбs, me saludaban con todo respeto.


Hospital Militar Gуmez Ulla

Antiguo Hospital Militar Gуmez Ulla

Me iba andando hasta el metro de Campamento, y desde allн al de Carabanchel, y justo enfrente estaba el hospital. Realizaba la visita si es que tenнamos algъn enfermo, firmaba el libro de registro que ponнan a la una y media &#8212alguna vez tenнa que esperar y siempre era el primero&#8212 y rбpido me marchaba a casa. Nunca pasу nada, pero siempre tuve, incluso despuйs de acabar la mili, el temor a que me llamaran para pedirme cuentas, aunque, eso sн, el servicio lo cumplнa perfectamente.

La visita se complicaba si acaso el enfermo era oficial, por el respeto y trato debido, pero eso ocurriу dos veces y fueron ambos amabilнsimos conmigo.

Todos los soldados cobraban por aquella йpoca creo que unas ochenta pesetas al mes, los cabos ciento cincuenta y yo otras mil mбs por lo del hospital, que luego pedн me subieran a mil quinientas y me lo concedieron. Me pagaba el sargento Barriga, que hacнa honor a su apellido y era el secretario de Amillo. Tambiйn me suministraba tacos de billetes del metro.


Hospital Gуmez Ulla

Antiguas salas del hospital militar Gуmez Ulla

Los cabos 1є eran entre otras cosas los encargados de dirigir la instrucciуn por las maсanas, y cuando le tocaba de semana a mi amigo Josй Marнa, trataba de ayudarle y hacer bulto porque la mitad de la gente se escaqueaba y йl podнa incluso sufrir arresto. Coincidiу una vez con la anunciada visita del general de la Divisiуn, y habнa que preparar una parada militar en su honor. Nos ejercitбbamos con la ayuda de dos cabos gastadores que alguna otra compaснa nos prestу y desfilando con marchas militares que ponнan por los altavoces. El ъltimo dнa con la propia banda del Regimiento y con los toques reglamentarios de un sargento turuta, ya mayor йste, con no demasiadas luces, que incluso recibiу reprimendas delante de todos del &#8212Ўcуmo no!&#8212 capitбn Manso.

Aprendimos el himno del Arma de Ingenieros:

"Soldados valerosos
del Arma de Ingenieros
cantemos a la Patria
con recia fe y amor.
ЎArriba nuestro lema!:
"Lealtad y Valor".
El Santo Rey Fernando
nos guнa y nos protege,
Castillo con trofeos,
de roble y de laurel,
nos da su fuerza y gloria,
triunfaremos con йl.
Con fortaleza, lealtad y valor,
gloria a Espaсa, al Ejйrcito y al Arma,
los Ingenieros, daremos con ardor..."

El padre de mi novia muriу en Madrid, ingresado en un hospital, en el mes de agosto, y no fui durante tres dнas al cuartel. Llamй por telйfono al sargento Palacios, de mi compaснa, y fue suficiente. Ignoro si en otros cuarteles hubiera bastado con la llamada o me tendrнa que haber presentado por la maсana para pedir el correspondiente permiso. Desde luego, la ley militar prescribe situaciуn de alerta a la primera falta, indagaciones a la segunda, y declaraciуn de prуfugo a la tercera, con lo que se da orden de busca y captura para el ingreso en prisiones militares o en batallones disciplinarios.

Ya trabajaba por aquella йpoca en el Colegio Salesianos Atocha, y cuando llegу el mes de septiembre me pude reincorporar a dar clase, aunque sуlo por la tarde. Iba vestido de soldado, pues no tenнa tiempo ni para comer. Me levantaba temprano y desayunaba fuerte, al estilo inglйs. No faltaban los huevos fritos con jamуn o beicon, arenques ahumados, cafй con leche, galletas y fruta. ЎMuchнsimo!, pero ya sуlo tomaba una merienda cena cuando llegaba a casa y me acostaba pronto.


Vista aйrea del Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1

Vista aйrea del Regimiento Mixto de Ingenieros nє 1

Habнa disfrutado de dos turnos de vacaciones y en Navidad tambiйn pude ir a Criptana, hasta el 1 de enero, pues el 2 me incorporaba al cuartel. Fue la primera vez que pasaba el dнa de Reyes en Madrid, solo, y bastante triste, sin que el roscуn que me comprй para mн solito pudiera evitarme la melancolнa.


Mi penъltimo permiso

Mi penъltimo permiso

Pero todo tiene su fin, y a principios de marzo de 1972 me llamу el capitбn Amillo y me comunicу que no podнa licenciarme sin hacer una guardia como cabo, que era lo tradicional. Y la hice, el dнa 5 de ese mes entraba a las ocho de la maсana en el Cuerpo de Guardia para no salir hasta el dнa siguiente a la misma hora, y nada menos que con el capitбn Fermнn Manso de semana. El evento se proclamу en la correspondiente Orden del Dнa y tambiйn circularon carteles de mano anunciando la "corrida". Triunfo absoluto con salida a hombros.


Mi primera y ъnica guardia de cabo

Orden del 4 de marzo de 1972 anunciando mi guardia de cabo para el dнa siguiente.
Fue la primera y la ъltima, y casi la despedida de la mili


Cartel de mano de mi guardia de cabo y ъltima Visita de Hospital

Cartel de mano que circulу anunciando la corrida (mi guardia de cabo) con afamados toros astifinos de don Fermнn Manso.
Orden de mi ъltima Visita de Hospital

El 8 de marzo cumplн con la ъltima Visita de Hospital, me fui una semana de vacaciones y el 15 volvн para entregar toda la ropa, incluidos los calzoncillos y las magnнficas botas, despedirme de mandos y compaсeros y recoger la cartilla que yo mismo habнa ido rellenando y ahora me entregaban firmada con la licencia y un mes antes de lo que me correspondнa. Bien que en ella se especifica: licenciado el 15 de abril de 1972 con Servicio Eventual en la 1Є Regiуn Militar y paso a la situaciуn de reserva para el 15 de enero de 1973. Adscrito a la Zona de Reclutamiento y Movilizaciуn nє 11 de Madrid, en el cuartel Infante Don Juan de paseo de Moret 3.


La licencia

La licencia y las botas

En este cuartel tenнa que haberme presentado todos los aсos &#8212en los pueblos se hacнa en el de la Guardia Civil&#8212 para pasar revista, ya que la licencia no era definitiva hasta que no pasaran dieciocho aсos y en cualquier momento te podнan movilizar. Nunca lo hice.

Estuve en la mili exactamente catorce meses, muy distinto de los ocho aсos que se hacнan en 1800 o de los dieciocho meses del no tan lejano 1968.

INDICE

83 OTROS PARAJES Y CONSTRUCCIONES DE INTERЙS

Йstos son algunos lugares, casas, construcciones y monumentos que considero de importancia en Criptana y de los que no he hecho en los apartados anteriores una menciуn suficiente.

El Albaicнn

La ascensiуn a pie a la Sierra de los Molinos a travйs del albaicнn criptanense, fruto del asentamiento a finales del siglo XVI de familias moriscas procedentes del reino de Granada, entre casas encaladas de blanco cegador &#8212algunas en tнpicas cuevas horadadas en la falda de la colina&#8212 con su zуcalo de color aсil, tramos de fuerte pendiente, escalerillas y recovecos, no es muy larga pero sн en algunos tramos penosa. El esfuerzo merece la pena al llegar a la planicie, allн donde El Burleta se yergue como hito principal del conjunto molinero bajo un cielo purнsimo de azules intensos.


Albaicнn

Albaicнn

Las casas-cueva que algunas hoy han sido recuperadas para usos particulares o relacionados con el turismo, en tiempos sirvieron de vivienda para clases humildes, por lo que todo este barrio, medio en plan despectivo medio en plan de guasa, era conocido como el de los cueveros. La palabra cuevero, de uso sуlo en Criptana, se aplicaba a todos los del barrio, vivieran o no en cuevas, y se aplica tambiйn con crueldad y por extensiуn para poner a cada uno en su sitio (estatus social de baja condiciуn) y a los horteras, ordinarios, vulgares o de mal gusto.

Virgen de la Paz,
hermosa patrona de los cueveros,
dadnos fuerzas en las uсas
aunque no nos des dinero.


Albaicнn

Albaicнn


Cruz de Santa Ana

Junto a la ermita de Santa Ana, en la plazoleta del mismo nombre, hay una cruz grande que dice la tradiciуn sirviу de divisiуn entre el barrio de los cristianos viejos y el de los cristianos nuevos, los moriscos del Albaicнn. Allн comienza la pendiente mбs pronunciada que lleva a la Sierra de los Molinos.


Cruz de Santa Ana

Cruz de Santa Ana en otros tiempos


Cueva de Mambrino

Situada en la calle Barbero, en el Albaicнn, en el lнmite con la Sierra. Alberga un taller de arte y museo iconogrбfico del Quijote realizado por el artista ya fallecido Eloy Teno Dнaz, que daba vida al hierro en figuras y murales. Hoy, el hijo de Eloy, Xema Teno, perpetъa el legado de su padre y continua con su misma labor artнstica.


Entrada a la Cueva de Mambrino

Entrada a la Cueva de Mambrino


Cueva de la Despensa

En el Albaicнn, en la glorieta de la Virgen de la Paz, esta casa cueva que en su dнa fue vivienda de molinero. Consta de patio de entrada descubierto, comedor con chimenea, despensa, dormitorio, cuadra y otras dependencias destinadas a guardar los aperos de labranza utilizados en otras йpocas y los enseres habituales de una vivienda tнpica manchega. Abierta al pъblico, consta tambiйn de una tienda de productos tнpicos y artesanнa.


Cueva La Despensa

Cueva La Despensa


Mirador de la Sierra

Frente a la ermita de la Virgen de la Paz se encuentra el mirador natural donde se divisa todo el pueblo y la inmensa e infinita llanura manchega.


Panorama desde el Cerro de la Virgen de la Paz

Panorama desde el Cerro de la Virgen de la Paz


Cueva-silo del Molino Infanto

En la Sierra de las Molinos, al pie del Infanto, servнa a los molineros para almacenar el trigo y luego se convirtiу en humilde vivienda. Perdiу su utilidad a finales de la dйcada de los 60 y ha sido rehabilitada. Su interior se divide en dos habitaciones, la mбs prуxima a la entrada cuenta con una chimenea y la del fondo con un pequeсo pesebre.


Cueva-silo del molino Infanto

Cueva-silo del molino Infanto


Las Musas

En plena Sierra de los Molinos, Las Musas, local sucesor de la discoteca del mismo nombre, de tanto йxito por los aсos 80, y que engloba tambiйn el бmbito de la antigua Cueva de la Marcela que abriera Francisco Valbuena como bar por los 60.

Un enclave mбgico que es restaurante, discoteca, bar y terraza, con una oferta cultural amplia y sorprendente.


Las Musas/Cueva Marcela

Las Musas/Cueva Marcela


Cueva de la Martina

En la misma Sierra de los Molinos, otra vivienda cueva del siglo XVI, excavada en la roca y habilitada como restaurante, y que aъn mantiene con los mismos nombres e historia las dependencias originales, acogedoras y cбlidas en invierno y frescas cuando la calor.


Cueva de la Martina

Cueva de la Martina


Museo de Eloy Teno (Espacio de los Artesanos)

Ubicado en el Albaicнn, en la calle Rocinante, alberga exposiciones de tres artesanos locales: esculturas y murales en hierro de tema quijotesco, de Eloy Teno; maquetas de molinos, carretas y antiguos oficios, de Severiano Lucas, y construcciones en alambre de Antonio Manjavacas.


Museo de Eloy Teno

Museo de Eloy Teno (Espacio de los Artesanos)


Casa de los Tres Cielos

En el Albaicнn, en la Cuesta de la Virgen de la Paz, es una antigua vivienda cueva restaurada y convertida en una magnнfica casa rural. Fue la primera de este tipo que abriу en la zona y la mбs popular. Luego han ido abriendo otras: Casa del Abuelo Josй, Casa el Yelmo de Mambrino, Casa del Bachiller, Casa del Caсo, Casa La Maquica, casa Albaicнn Criptanense…


La Casa de los Tres Cielos

La Casa de los Tres Cielos. Entrada por la calle de la Libertad


Aldea de San Roque

El barrio o aldea de San Roque, en la vaguada oriental de la Sierra de los Molinos, constituyу hasta principios del siglo XX un enclave apartado en el que varios centenares de personas llenaban de vida las cuevas, algunas casas de labor y huertos diseminados en torno a la ermita de San Roque. De todo aquello sуlo queda algъn topуnimo (calle de los Huertos), cuatro brocales de agua dulce (pozos de la Guindalera), unos pocos huertos sobreviviendo a duras penas, la ermita en ъltima fase de ruinas y unas cuantas encinas centenarias.


Antigua fotografнa de la aldea de San Roque

Antigua fotografнa de la aldea de San Roque


Calle de los Huertos

Final de la calle de los Huertos. A la derecha, los pozos de la Guindalera


Ruinas de la ermita de San Roque

Ruinas de la antigua ermita de San Roque


Fuente del Caсo

La ubicaciуn de Campo de Criptana en altura, en plena ladera, se debe a la existencia de abundantes recursos hнdricos en comparaciуn con el entorno, pues la Sierra de los Molinos aparece salpicada de manantiales, como es el de la Fuente del Caсo, que desde tiempo inmemorial brota y abastecнa de agua potable a la poblaciуn, principalmente a la zona del Albaicнn. Ha tenido varias reformas a lo largo de los aсos, la ъltima no demasiado afortunada segъn mi parecer.


El Caсo

El Caсo


El Caсo en etapas anteriores

Una de las reformas que tuvo la Fuente del Caсo en йpocas anteriores y tal vez la mejor


La Fuente del Moco

La Fuente del Caсo era muy concurrida a todas horas, casi siempre habнa que hacer cola y no era raro que hubiera sus pequeсos altercados. Algo se solucionу en 1914 construyendo un canal desde el Caсo hasta la plaza del Pуsito, con una fuente con forma de cabeza de leуn. Villajos Lucas, en su libro Memorias, vidas y costumbres de Campo de Criptana, editado por la Asociaciуn Encinares Vivos de La Mancha, comenta que los chicos iban a beber y a "guarrear" y pasу por allн don Bernardo Gуmez, el boticario y director de la Banda de Mъsica, que al ver a todos los mocosos arremolinados tuvo el ingenio de bautizar a la nueva fuente como "Fuente del Moco", que ha pasado a la posterioridad incluso en su nueva ubicaciуn junto a las "escalerillas" de subida al Cerro de la Paz allб por los aсos 60.


La Fuente del Moco en la calle del Caсo antes de la ъltima reforma

La Fuente del Moco en la calle del Caсo antes de la ъltima reforma

En la plaza del Pуsito se colocу en su lugar otra fuente tambiйn desaparecida con amplia pileta y busto en bronce de don Bernardo, el que preside actualmente el auditorio al aire libre de la plaza de Don Ramуn Baillo.


Fuente y pileta, con el busto de don Bernardo Gуmez, que sustituyу en el Pуsito a la antigua del Moco

Fuente y pileta, con el busto de don Bernardo Gуmez, que sustituyу en el Pуsito a la antigua del Moco


Casa del Conde de las Cabezuelas

Situada en la Plaza Mayor 3, es una mansiуn seсorial, de grandes dimensiones, con varios patios interiores y cuerpos menores dedicados a dependencias agrнcolas. Data del siglo XVII. En su fachada principal (Rincуn del Conde), muy espectacular y casi un escenario teatral, destacan una interesante balconada de madera y la portada en piedra, con restos de decoraciуn pintada muy deteriorada, otro balcуn principal con barandilla de forja y el escudo de la familia de los Baнllo, uno de cuyos miembros, Gregorio Baillo de la Beldad y Cбrdenas, fue titulado Conde de las Cabezuelas a finales del siglo XVII por el rey Carlos II. En el portуn de entrada, es curiosa la altura tan exagerada de las aldabas, apropiada para que los seсores llamasen a la casa sin apearse de los caballos. El abandono sufrido durante los ъltimos aсos ha deteriorado notablemente su estado.

El tнtulo de Conde de las Cabezuelas ha ido pasando de generaciуn en generaciуn en la estirpe de los Baillo hasta la muerte sin descendencia del noveno conde, Juan Baillo y Henrнquez de Luna (1924-1992). El actual portador del tнtulo es Jaime Ramуn Bertrбn de Lis Larrea Baillo, tambiйn marquйs de Bondad Real y Grande de Espaсa, muy alejado y distante de las ambientes e inquietudes de nuestro pueblo, causa, entre otras no declaradas o desconocidas, por la que la familia Baillo cediу en 2018, tras largas gestiones, la propiedad del edificio al Ayuntamiento de Criptana. Se pretende rehabilitarlo para que pueda albergar el Archivo Histуrico Municipal, ademбs de para otros usos culturales.


Casa del Conde

La Casa del Conde

El Pуsito

Se encuentra en la plaza del Pуsito, fue construido a principios del siglo XVI y su evoluciуn como instituciуn es conocida a travйs de documentos conservados en el Archivo Municipal desde 1548. Era almacйn de grano con una doble funciуn: realizar prйstamos en especie a los agricultores y regular el mercado del trigo para evitar o atenuar posibles conflictos sociales.


El Pуsito

El Pуsito, hoy Museo Municipal

Fue ampliado en el siglo XVIII &#8212su йpoca de apogeo&#8212 durante el reinado de Carlos III. Tras la guerra de la Independencia comenzу su declive y, tras diversos avatares, pasу a ser propiedad municipal en 1991. Su restauraciуn para albergar actividades culturales concluyу en abril de 1996. Hoy es Museo Municipal.


Escudos en la portada del Pуsito

Escudos en la portada del Pуsito

Es una construcciуn en piedra (mamposterнa y sillar), de planta irregular, en dos alturas, en la que destaca la portada, con arco de medio punto enmarcado con una ornamentaciуn de raнz plateresca consistente en dos pilastrillas que, siguiendo antecedentes mudйjares, quedan colgadas y sostienen una ligera cornisa sobre la que se levanta un бtico decorado por tres escudos: en el centro el Escudo Imperial de Carlos I circundado por el Toisуn de oro y flanqueado por dos de menor tamaсo con la cruz de la Orden de Santiago bajo cuya jurisdicciуn estuvo la villa de Campo de Criptana.

Casa de la Tercia

Es un edificio de una planta de aspecto robusto, cubierta de teja бrabe y muros de mamposterнa que se levanta en la esquina de la calle de la Concepciуn con la plaza de la Tercia. Presenta grandes sillares de piedra arenisca rojiza que se encuentra tambiйn en otros monumentos de la localidad. Data del siglo XVI y era el lugar donde se depositaban los diezmos, contribuciуn que los agricultores debнan pagar a la Iglesia (en Criptana a la Orden de Santiago) y que consistнa en un diez por ciento de los frutos que se producнan, abonбndolos en especie, es decir con el propio producto cosechado. Tambiйn de productos elaborados como queso vino, aceite y otros.


Casa de la Tercia

Casa de la Tercia

La palabra "tercia" venнa del hecho de que una vez que se recogнa este impuesto, se dividнa en tres montones, llamados tercias, que se entregaban: una al Obispo, otra al Cabildo diocesano y otra al clero local.

Casa de la Torrecilla

Construida a finales del siglo XIX y perteneciente en su dнa a una familia de la nobleza criptanense, ha sido rehabilitada por varias escuelas taller y convertida en Hospederнa. Es admirable el zaguбn, el patio y las escaleras. Se encuentra situada a escasos metros de la Plaza Mayor, en la esquina entre las calles del Cardenal Monescillo y Cervantes, en pleno centro de la localidad.


Casa de la Torrecilla

Patio de la Casa de la Torrecilla


Casa de Don Miguel

Data de finales del siglo XIX y fue construida en el nъmero 30 de la calle Castillo segъn proyecto de su propietario don Miguel Henrнquez de Luna. La entrada es por un lateral a travйs de un pequeсo jardнn, con gran verja de hierro, cancela para vehнculos, puerta para peatones y un pequeсo pabellуn para el guarda en la fachada a la calle. En la planta baja, estuvo instalado durante muchos aсos el Banco Espaсol de Crйdito. Es un bello ejemplo de la arquitectura modernista en la comarca y en йl destacan su patio a la manera tнpica andaluza, el mirador sobre dos esbeltas columnas de fundiciуn, su gran escalera de mбrmol y un magnнfico vitral de san Miguel Arcбngel.


Casa de don Miguel Henrнquez de Luna

Casa de don Miguel Henrнquez de Luna


Casa de Castilla

En la calle de la Virgen 20. Del siglo XVII, pero muy modificada. Importante balcуn de trazado curvilнneo con jabalcones, barandilla de forja y hueco enmarcado con pilastras y dintel de piedra arenisca roja, rematado por un gran escudo que se inserta en la gran cornisa curva, al igual que otros cinco balconcillos con rejerнa tambiйn ondulada. El escudo pertenece a don Melchor de Castilla-Portugal y Zuсiga-Mendoza, noble avecindado en nuestro pueblo a finales del siglo XVII.


Casa de Castilla

Casa de Castilla


Casa solariega de los Treviсo

En la calle de la Virgen 7. Del siglo XVII. Enorme caserуn con portada de piedra arenisca roja, balcones en la planta superior y ventanas con rejas en la inferior. El antiguo portуn a las dependencias agrнcolas anejas se clausurу, pues hoy todo el edificio estб ocupado desde 1987, tras mъltiples reformas, por el Monasterio de Monjas Concepcionistas. Tiene trasera a la calle Murcia.

Los Treviсo se asentaron en Ciudad Real en tiempos de Juan II, y la rama de Campo de Criptana se estableciу cuando don Francisco Treviсo y Guarnizo se casу en 1629 con doсa Marнa Josefa Marнa Baнllo de la Beldad y Torres-Pacheco. Y fue doсa Piedad Treviсo y Suбrez de Figueroa, descendiente de ellos y casada con Don Ramуn Henrнquez de Luna y Baillo (todos hemos conocido la casa como la de don Ramуn) quien la donу en 1981 a las monjas.


Casa de los Treviсo

Casa de los Treviсo


Casa de Peсa Carrillo

En la calle Cervantes 22. Del siglo XVIII. Muros de mamposterнa sin enfoscar. Pequeсo alero con canecillos de madera. Portada de piedra arenisca roja, con balcуn superior sobre jabalcones y escudo de piedra caliza. Dos balcones menores a ambos lados y varias ventanas con bella rejerнa.

Fue don Francisco Peсa Carrillo y Acuсa quien se estableciу en Criptana a mediados del siglo XVIII.


Casa de Peсa Carrillo

Casa de Peсa Carrillo


Casa de doсa Mariana Granero

En la calle General Pizarro 4. Destaca su bello mirador modernista, en piedra y cristaleras policromadas. El resto de la fachada mantiene el tono modernista con el uso combinado de decoraciуn floral y motivos geomйtricos sencillos, y con el diseсo de las rejas de las ventanas de la planta baja.


Casa de doсa Mariana Granero

Casa de doсa Mariana Granero


Casa de los Millбn Alarcуn

En la calle de Santa Ana 25. Destaca su portada de piedra caliza, con balcуn superior, flanqueada por ventanales de bella rejerнa. El corral trasero tiene acceso por la calle de la Espada.


Casa solariega de los Millбn Alarcуn

Casa solariega de los Millбn Alarcуn


Casa de los Treviсo

En la calle de la Soledad 16. Amplia fachada con cinco vanos y bella rejerнa de estilo castellano en ventanas y balcones.


Casa de los Treviсo

Casa de los Treviсo


Casa de los Barreda

Los Barreda de Criptana estбn emparentados con los Barreda de Ciudad Real capital, que desde 1973 ostentan el tнtulo del marquesado de Treviсo Gotor. Tienen casa en la calle de la Reina, en el nъmero 8, en antiguos terrenos de la huerta del convento de Padres Carmelitas.


Casa de los Barreda

Casa de los Barreda


Casa de los Penalva

En la calle del Convento 16, con trasera a la plaza de la Tercia, en antiguos terrenos del convento de Padres Carmelitas. Emparentados con los Baнllo, Henrнquez de Luna, Yrrisary y con la alta sociedad. Fachada sobria con un gran zaguбn y patio interior con fuente.


Casa de los Penalva

Casa de los Penalva


Casa de los Figueroa

En la calle de la Soledad 8, pero sуlo se conserva la portada de piedra arenisca roja y el escudo sobre un nuevo edificio. Los Figueroa se establecieron en Criptana en el siglo XIX. Aquн vivieron tambiйn los De Torres.


Casa de los Figueroa

Antigua portada de la casa de los Figueroa, integrada en un nuevo edificio construido en el mismo solar


Casa de los Baillo

En la calle del Convento, esquina a la calle Castillo. Amplia fachada muy bien trazada, con bella rejerнa en balcones y ventanas. Bello patio manchego interior y jardнn con reja a la calle Castillo.


Casa de los Baillo

Casa de los Baillo


Casa de las Venancias

En la calle de la Reina, ocupando toda la manzana entre las calles de la Paloma, Convento y del Monte. Es la mбs antigua del pueblo.


Casa de las Venancias

Casa de las Venancias


Otras casas o edificaciones por el pueblo

Merecen destacarse, ademбs de por su relativa antigьedad, por su interйs arquitectуnico o por su tipismo. Conservan las fachadas o aspecto en su estado original o al menos con pocos cambios graves que lo alteren. Aъn pertenecen afortunadamente al patrimonio urbano de Criptana. No sabemos por cuбnto tiempo. Aquн tenemos una muestra por sуlo algunas de nuestras calles, de la que quedan fuera totalmente las del barrio del Albaicin, prototipo del tipismo criptano-manchego). Es una muestra que queda como testigo, pues irremediablemente bastantes habrбn desaparecido en aсos venideros:

  • Calle de Santa Ana. Pasada la plazoleta de Don Ramуn Baillo, el bloque de los nъmeros 6 y 8 de los Arteaga. En el ъltimo tramo, la casa que fuera del veterinario don Feliciano Leуn en el 22, afeada por el local comercial; la casa de los Cebolleta (Despacho de Loterнas), en el nъmero 24, y, al final, la casa con la tienda de la Buena Estrella.

Casa de la Buena Estrella

Casa de la Buena Estrella en la calle de Santa Ana, esquina a la de las Hermanas Peсaranda

  • Calle del general Pizarro. La casa de los Puebla (Farmacia), con vuelta por la calle Murcia, y la de los Esteso en el nє 3.

Casas de los Esteso y de los Puebla

Casas de los Esteso y de los Puebla en la calle del General Pizarro

  • Calle Murcia. Tras el Casino Primitivo, la casa conocida como de la Millona, de Pilar Quintanar Guadaсo, en el nє 4, enorme, con bella y sencilla fachada y con trasera a la calle de la Virgen. En la acera de enfrente, formando un conjunto muy armonioso, las marcadas con los nъmeros 1 de Leal, 3 de los Reillo, 5 de los Ossorio Badнa (luego del doctor Valiсo) y 7 de Leopolda Manzaneque.

Calle Murcia

Calle Murcia

  • Calle de la Soledad. La casa de los Legaсa, esquina a la Plaza Mayor, construida en 1931 para la Cafeterнa Los Molinos y habitaciones con camas de Jacinto Alberca y sus hijos. La nъmero 13, conformando la esquina con la nє 1 de la calle Cervantes. Las 16 y 18, de tapial, encaladas en blanco y aсil.

Casa de los Legaсa

Casa de los Legaсa, frente al teatro Cervantes

  • Calle del Cristo. La casa de los Lara, esquina a la calle Veracruz.
  • Plaza Mayor. La bella casa de Enrique Alarcуn, frente a la Casa Parroquial.

Casa de Alarcуn

Casa de Enrique Alarcуn, entre la farmacia y el antiguo Sanchotel

  • Calle del Cardenal Monescillo. La casa marcada con el nє 16, esquina a la calle Cervantes.

Calle Cardenal Monescillo esquina a Cervantes

Calle Cardenal Monescillo, esquina a Cervantes

  • Calle Valenzuela. Al principio de la calle, nє 2, en blanco y aсil.
  • Calle de Fernбndez Calzuelas. Al final, nє 18, la casa que fue de los Rнos.
  • Calle de la Tercia. La casa nє 6 de Ignacio Olivares Pistolilla, la 18 y, enfrente, la 7 (la de la antigua tienda de paqueterнa y ferreterнa de Manuel Antonio Olivares), algo desvirtuada por las puertas y persianas de los balcones en aluminio.

Casa de Ignacio Olivares

Casa de Ignacio Olivares en la calle de la Tercia

  • Calle de la Virgen. La casa nє 1 de Iluminado, con la tienda en un principio de tejidos y confecciones; la nє 4, que fue en su dнa de don Faustino Lуpez; el lateral de la enorme casa de doсa Mariana Granero, en la esquina con la calle del General Pizarro, por la que tiene la entrada y suntuosa construcciуn principal; la llamada "casa de la Felisa", en el 24, frente a General Pizarro. En el segundo tramo, pasada la calle Castillo, la 36, de los Sбnchez Olivares; 23, 48, 39, 43 y 58, y, tras la calle de la Paloma, el bloque de las 62, 64 y 66.

Casa de la Felisa

Casa de la Felisa

  • Calle Castillo. El bloque de las casas 12, 14 y la de la tienda de Valera, y, enfrente, en la otra esquina de la calle de la Reina, la que albergу hace aсos la tienda de comestibles de Perucho. Pasando la calle Convento, la 41 de los Lucerуn y la 47, muy deteriorada, de Juan Jose Manzaneque Alarcos, con tienda de comestibles abierta en su tiempo. Y, en el tramo final, la casa que fue de Arsenio Dнaz-Ropero, en la esquina con la carretera de Pedro Muсoz, con reformas en las ventanas superiores; la nє 42, con aplicaciуn de piedra rъstica al conjunto total de la fachada, que no cuadra con el estilo del pueblo; la abandonada casa de Consola Huertas, esquina a Huerto Pedrero; las nъmero 59 y 61 y, por ъltimo, la casa de la Honesta en el 63.

Casa de la Honesta

Casa de la Honesta

  • Calle de la Reina. En el nъmero 6, la casa en donde estuvo abierto el estanco de Marнa Bustamante; la antigua Fonda Lucas, en el 21; Antonio Resa, el carnicero, en el 25; la de Ramуn Casarrubios, en el 43; parte de la casa (se dividiу en dos) en la que vivieron y tenнan la carpinterнa los hermanos Paco y Pedro Bustamante, el 22; la antigua de Primitivo Olivares, en el 49; la que fue de Martiniano Lуpez, el panadero, a continuaciуn; la llamada "casa de la luz", de Centrales Elйctricas Navarro, en el 53, y la casa que albergу los Almacenes Isasi, en la esquina con la calle de la Paloma.

La casa de la antigua Fonda Lucas

La casa de la antigua Fonda Lucas

  • Calle del Monte. En el 26, casa que fue del Maestro Angulo y luego de Sara Montiel, y, antes del cruce con Ramуn y Cajal, varias y antiguas naves industriales.

La casa que fue de Sara Montiel

La casa que fue de Sara Montiel en la calle del Monte

  • Calle del Convento. Junto al Pozo Hondo, la antigua casa muy deteriorada del Colegio Teresiano. En el segundo tramo, la casa nъmero 29, que fue sede primitiva del Casino de la Concordia, y, tras la iglesia del Convento, una serie de casas de muy bella factura: la antigua de Bernardo Ramнrez, en el nє 22, comprada por el mъsico Luis Cobos; la nє 24, de los Saсoso; la nє 26, antigua de Amadeo Badнa, y la enorme del 28, de Luis Esteso, que llega por la calle Castillo hasta la Casa de Don Miguel (Henrнquez de Luna). Tambiйn en este tramo, la nъmero 39 de los Rasines. Y en el tercer tramo, las nъmero 36 y 38, encaladas de blanco y aсil.

Calle del Convento

Calle del Convento

  • Avenida de Sara Montiel. La parte antigua del Colegio Sagrado Corazуn (Pozo Hondo).
  • Pozo Hondo. La casa nъmero 14, en blanco y aсil.
  • Calle Fontanilla. Casa y clнnica veterinaria que fue de don Demetrio Cabaсero, en el 4.
  • Calle Concepciуn. Pasada la calle Castillo, las casas nъmero 29, 31, 33 y 35; la 84, de los Huertas, y, al final, antes de llegar a la calle Delicias, dos naves industriales antiguas, como la que fue clнnica veterinaria de don Бngel Herreros en el 40 de la calle Isaac Peral.

Calle de la Concepciуn

Calle de la Concepciуn

  • Avenida de Juan Carlos I. En la esquina con la de la Concepciуn, la nЄ 2, encalada y sobria, la nє 5 y la 9, esquina a la calle de Pedro Muсoz, de los Dнaz-Ropero (Bocatoro).

Casa de los Dнaz-Ropero

Casa de los Dнaz-Ropero

  • Avenida de Agustнn de la Fuente. La casa que fue del mйdico don Honorio Leal, en el 1; la 4, en blanco y aсil; la 8, de los Montoro, y, en la bodega de los Huertas, la que fue casa de los Simу, pero en la calle Mompу.

Antigua casa de los Simу

Antigua casa de los Simу

  • Calle Antonio Espнn. La casa nъmero 16, esquina a Campoamor, de los Ocaсa.
  • Calle Isaac Peral. Casas de gran empaque a uno y otro lado. En el derecho, las 6, 14, 16 y 18. Y en izquierdo, la 3 de los Sбnchez-Alarcos, la 5 de la familia Calonge Campo, la 7 de Jesъs Leal, la 9 del abogado Ricardo Fernбndez y luego de los Lucas-Torres Lуpez-Casero, la 13 de Fernando Alarcуn y la 15 de Palmero, esquina a la calle Maestro Manzanares. Y mбs adelante, en el 40, la antigua nave industrial que fue clнnica veterinaria de don Бngel Herreros, muy bien conservada, con dos grupos de ventanas en arco y otra superior en romboide.

Casa de Fernando Alarcуn

Casa de Fernando Alarcуn


Parque Municipal Luis Cobos

El antiguo Parque Municipal, a ambos lados de la Avda. de Agustнn de la Fuente, ya estaba proyectado desde 1922, en tiempos de la alcaldнa de Domingo Esteso, en proyecto elaborado por Enrique Alarcуn Lуpez-Casero, padre del cineasta; pero en eso quedo: en proyecto.

Se retomу su creaciуn en 1934, siendo alcalde mi abuelo Antioco Alarcos, pero por la precariedad econуmica del momento, al considerarse obra mбs necesaria la construcciуn de grupos escolares, se desestimу.


Antiguo Parque Municipal

Antiguo Parque Municipal

Y por fin pudo llevarse a cabo su realizaciуn en 1944, siendo alcalde Feliciano Leуn. El gasto de plantaciуn de jardines, de colocaciуn de bancos y farolas, mбs la expropiaciуn a la familia Baillo, dueсa de los terrenos, supuso unas 60.000 pesetas.

En 2015 desapareciу el Parque Municipal como tal y, tras una profunda remodelaciуn, pasу a llamarse Parque Luis Cobos. En йl, en la parte oriental, ademбs de la escultura del artista, luce el antiguo Quiosco de la Mъsica que en su dнa estuvo en la Plaza Mayor, pero por razones que no entiendo con menos altura.


Parque Luis Cobos

Detalle del Parque remodelado


Barrio de las Charcas

Al sur del pueblo, en la zona mбs baja, entre la carretera de Alcбzar y la vнa del ferrocarril. Antes muy mal urbanizado y muchas veces embarrado, pues allн bajaban todas las aguas cuando llovнa, era un lugar de casas humildes, y tambiйn, como ocurrнa con el Albaicнn, considerado de gente de baja condiciуn social.


Barrio de las Charcas

Final de la calle de la Repъblica Argentina, en pleno barrio de las Charcas. Al fondo, las vнas del tren


Monumentos
  • Estatua de don Gregorio Bermejo Lуpez. Cabeza en bronce del que fuera cura pбrroco de Campo de Criptana entre 1945 y 1972. En la Plaza Mayor, junto a la iglesia.
  • Estatua de don Bernardo Gуmez. Busto en bronce del que fue farmacйutico y ante todo mъsico que dirigiу la Filarmуnica Beethoven desde 1880 hasta 1924. En la plaza del Conde de las Cabezuelas.
  • Estatua de Don Quijote. Realizada en hierro por Eloy Teno. El hueco en el pecho simboliza a un Quijote viajero que se dejу el corazуn en Criptana. En el Tumbillo.
  • Estatua de Miguel de Cervantes. En bronce. Dedicada al genial autor de Don Quijote de La Mancha. En la Plaza Mayor.
  • Estatua de Sara Montiel. Obra en bronce de Juan Cuevas en homenaje a los 80 aсos de nuestra querida Sara y que ella misma inaugurу. Al final de los jardines del Pozo Hondo.
  • Estatua al Cincuentenario de la Inauguraciуn del Templo Parroquial. Realizada en hierro por Eloy Teno. En el Pozo Hondo.

Estatuas

  • Estatua a la Aventura de los Molinos. Realizada en bronce de Marнa Isabel Pйrez Gago que representa una de las mбs conocidas aventuras de El Quijote. En la rotonda del polнgono industrial.
  • Estatua a la Semana Santa. Realizada en hierro por Eloy Teno. En la plazoleta del Cristo.
  • Mujer manchega con niсa. Composiciуn en hierro de Eloy Teno. En la plazoleta del Cristo de la parte de arriba.
  • Estatua de Luis Cobos. Realizada en bronce por el escultor Alfonso Castellano en homenaje al mъsico, compositor y director de orquesta. En el parque que lleva su nombre.

Estatuas

La Poza

Manantial de agua que se sitъa a unos centenares de metros al norte del casco urbano sobre la carretera a Miguel Esteban, en el camino al santuario del Cristo de Villajos y muy cerca de la ermita de San Isidro. Las cartas-privilegio medievales dadas a la villa por la Orden de Santiago ya la mencionan, seсalando que fue el Maestre D. Vasco Rodrнguez en 1328 quiйn reconociу a los pobladores de los primitivos nъcleos habitados del tйrmino (Criptana, El Campo, Posadas Viejas y Villajos) el derecho de acudir libremente con sus ganados a dicho manantial.


La Poza

La Poza


Los Pozos

Los pozos pъblicos de Campo de Criptana, como en otros muchos lugares, son escenarios de otros tiempos, cuando no existнa el suministro de agua o tampoco se disponнa de ellos en las viviendas. Afortunadamente, la mayorнa se conservan.

Los habнa de agua salobre, con brocal, garrucha y pila: Pozo Hondo, de las Eras, plaza de Santa Ana y calle del Cristo. En todos ellos los gaсanes daban de beber a sus mulas y burros al ir al trabajo y a la vuelta.

Y de agua dulce: Guindalera, Virgen, de las Olivas, del Concejo, de la Huerta del Bajo, del Charco, del Pico y Villalgordo.


Pozos de Villagordo

Los Pozos de Villalgordo


Pozo de la Nieve

Es el mejor conservado de toda la provincia de Ciudad Real y hasta principios del pasado siglo sirviу para almacenar y conservar el hielo para su distribuciуn y venta.

Se localiza junto al santuario del Cristo de Villajos, sobre una pequeсa elevaciуn del terreno. En el Archivo Municipal de Campo de Criptana se conservan documentos sobre su funcionamiento desde mediados del siglo XVIII, aunque su construcciуn podrнa datar de varias dйcadas antes. Tambiйn aparece representado en dos documentos grбficos, un cuadro al уleo de Francisco Pizarro Reillo pintado en la dйcada de 1850, y una fotografнa fechada en 1912, que han sido de gran utilidad para su restauraciуn.


El Pozo de la Nieve junto al santuario del Cristo de Villajos

El Pozo de la Nieve, a la derecha, junto al santuario del Cristo de Villajos


El Pozo de la Nieve en el cuadro de Francisco Pizarro Reillo

El Pozo de la Nieve, junto al santuario del Cristo de Villajos, en el cuadro de Francisco Pizarro Reillo

Se trata de un pozo de planta circular de mбs de seis metros de diбmetro y casi siete y medio de profundidad, revestido al interior con obra de mamposterнa irregular de piedra cuarcita y con canal de drenaje en el fondo para evacuar el agua procedente del hielo derretido y favorecer la conservaciуn del resto.


El Pozo de la Nieve

El Pozo de la Nieve, con el fondo de drenaje visitable

El conjunto estб cubierto con una construcciуn de planta cuadrada, lo mбs parecido a la original, con tejado a cuatro aguas, y rodeado por una era empedrada, elemento esencial en la explotaciуn del pozo, ya que delimitaba el бrea de trabajo, permitнa mantener limpia las inmediaciones para evitar que la nieve o el hielo se ensuciaran durante los trabajos de empozado y desempozado, y, en muchas ocasiones, se utilizaba como balsa, encharcбndola en invierno para que sobre ella se formase el hielo.

El hielo se vendнa transportбndolo, preferentemente por la noche, sobre bestias de carga convenientemente protegidas por pieles de cabra, o en carretas cargadas de cestos envueltos en arpilleras.


Construcciуn exterior del Pozo de la Nieve

Construcciуn exterior del Pozo de la Nieve

Cuando йramos chicos, el pozo estaba lleno de escombros y se conocнa como el "pozo de los deseos". Arrojando una moneda y pensando fijamente en una intenciуn, decнan que se cumplнa. Sin duda que era una supercherнa para incautos promovida por los que de vez en cuando se encargaban de "limpiarlo"

Puente de San Benito

Situado sobre el rнo Zбncara, en el kilуmetro 9 del Camino de la Puente (a Tomelloso), se llama asн porque hubo en su inmediaciуn una ermita con ese nombre arruinada en 1813, y que a su vez fue construida sobre los cimientos de un antiquнsimo monasterio de Benedictinos arrasado en tiempos de la dominaciуn бrabe.

Fue construido este puente de piedra entre 1798 y 1806 por orden del Supremo Consejo de Castilla. Tiene mбs de 200 metros de longitud y su trazado aparece quebrado aproximadamente por la mitad, con refuerzo cilнndrico en la articulaciуn. Consta de diez arcos y tiene calzadas a uno y otro lado. Dos ojos estбn cerrados y terraplenados desde que una enorme avenida de aguas (octubre de 1838) socavу sus cimientos. Se encuentra en muy mal estado de conservaciуn y ha desaparecido parte de su bello pretil de hierro.


Puente de San Benito

Puente de San Benito sobre el rнo Zбncara. Extraсamente... con agua


La Laguna Salicor

Declarada Reserva Natural en el aсo 2000. Ocupa una extensiуn de 291 hectбreas al noroeste del tйrmino municipal, mбs allб de la ermita del Cristo de Villajos. Se caracteriza por su origen endorreico, presentar agua solo temporalmente y sus aguas salinas. La vegetaciуn que se desarrolla consta de especies singulares como "Lepidium cardamines", o, "Microcneum coralloides", ademбs de albardнn, esparto, almarjo, salicor (que le da el nombre) y otras. Uno de los aspectos mбs relevante de la laguna es la avifauna, que presenta gran abundancia en el entorno, pudiйndose observar especies como grulla comъn, avutarda, sisуn, alcaravбn, y mucha mбs.

La Laguna de Salicor tiene tambiйn su pequeсo rнo, que la nutre cuando las lluvias han sido abundantes. Es el Arroyo de San Marcos, que nace poco mбs de 4 kilуmetros al sur, junto a la Huerta de Treviсo.

Cerca de Salicor se encuentra la Laguna de Pajares, ya en Alcбzar de San Juan, con la que comparte fauna y flora.


Laguna Salicor

Laguna Salicor


Monte de Chito

Se encuentra en la Dehesa de Acebrуn, prбcticamente desaparecida y cerca de la Laguna Salicor. Esta dehesa pertenecнa en su dнa al Ayuntamiento, pero la fue vendiendo y dos partes, la finca Chito y la de la Hidalga, fueron compradas por los Treviсo.

El Chito es uno de los mayores montes de encina y carrasca de Criptana, fruto de un resurgimiento de bosque mediterrбneo climбcico en una zona ampliamente talada y retalada durante siglos. Entre los animales que podemos ver estбn las codornices, las perdices, las grullas, las liebres, los conejos y los zorros. En la parte norte existe una quinterнa habitada y muy bien conservada.

Al lado, se encuentra el Monte de Quirуs, con una masa cerrada de chaparros y carrascas sobre tomillar en una parte y, en otra mayor, con encinas centenarias sobre cereal. Se puede visitar libremente sin las trabas que tiene el Chito.


Monte de Chito

Monte de Chito


Senda de Cantareros

Comienza en la carretera que va de Alcбzar de San Juan a Quero y termina por la carretera de Criptana a El toboso, mбs allб del Cerro Lobero. Es el mejor camino para desplazarnos por los parajes cercanos a la Laguna de Salicor.


Mapa zona Salicor

Mapa de la zona


La Hidalga

La quinterнa de La Hidalga, antigua villa romana, mбs allб del Santuario del Cristo de Villajos y dentro de la Reserva Natural de Salicor, era una finca propiedad de los Treviсo. Ahora, la casa rural, enorme, se ha rehabilitado.


La Hidalga

La Hidalga


El Cerro Gordo

Es una colina de unos 690 metros de altura en el corazуn del Chito, que constituye un cerro testigo (se puede estudiar en йl la formaciуn del terreno) en donde se aprecian restos de calizas en su parte superior, que son las que evitaron que el cerro desapareciera por la erosiуn o por las subidas y bajadas de agua y no se aplanara como el resto de la zona circundante. Estб documentado que hasta el siglo IX existiу una torre vigнa y de comunicaciуn sobre esta elevaciуn.


Cerro Gordo

El Cerro Gordo


El Montуn de Trigo

Montнculo con la parte superior de la cima amesetada junto al Arroyo de San Marcos y cerca de la Laguna de Salicor y de La Hidalga. Esta aislado y desde йl hay buena visibilidad del entorno, por lo que en йpoca islбmica se construyу una torre de vigilancia como lo atestiguan los restos de murallas perfectamente visibles.


El Montуn de Trigo

El Montуn de Trigo


La Vнa del Hambre

En 1864 empezу la construcciуn de una lнnea ferroviaria que debнa unir las localidades de Alcбzar de San Juan y Quintanar de la Orden, pasando por Miguel Esteban. Era un proyecto que pretendнa incluso la prolongaciуn posterior por Cuenca hasta Zaragoza. Pero las obras se prolongaron en el tiempo y por diversos problemas se suspendieron en 1878, cuando sуlo estaba realizada la explanaciуn y plataforma de la vнa, sin piedra, traviesas de madera ni railes. Hoy es un camino rural con un trazado demasiado rectilнneo que delata su origen.

Dicen que a los obreros les pagaban un buen sueldo, y que en aquellos tiempos de tanta penuria, a muchos de ellos y a sus familias les fue de un gran alivio para no pasar hambre, de ahн en nombre que quedу para la obra.

En Criptana, la vнa tiene un recorrido de unos siete kilуmetros por la zona de la Reserva Natural de Salicor. Entra desde Alcбzar de San Juan por el paraje conocido como Haza Negra y continъa hasta el paraje de La Loma, en el tйrmino de Miguel Esteban.


La Vнa del Hambre

La Vнa del Hambre


Huerta de Treviсo

Hasta bien entrado el siglo XX, el lugar de la antigua huerta estaba poblado de grandes olmos que fueron talados a mediados de los ochenta para sembrar cereal. Posteriormente, a mediados de los noventa, la grafiosis acabo con los pocos que quedaron en pie. En la actualidad solo quedan rebrotes, algunos ya de considerable altura. Ademбs de los olmos, en estos lugares donde discurrнan corrientes de agua, existнan especies caracterнsticas como бlamos o chopos, tambiйn prбcticamente desaparecidas en la actualidad, Allн nace el Arroyo de San Marcos, que llega hasta la Laguna de Salicor.

En un montнculo, coronбndolo, existe un antiguo palomar, construcciуn tнpica de siglos pasados, pero en un estado ruinoso.


Huerta de Treviсo

Huerta de Treviсo


Arroyo de San Marcos

Arroyo de San Marcos


Huerta del Bajo

Se encuentra cerca de otra finca famosa, la Huerta Treviсo, al norte del pueblo, en una caсada por el camino de la Puebla, a la derecha de la ermita del Cristo de Villajos. Estaba rodeada de una cerca de piedra que ya en muchos sitios no existe, ni tampoco la arboleda de olmos atacados por la grafiosis que poblaba la hondonada y que se estбn sustituyendo por otro tipo de бrboles. Sн estбn los pinos, con formas raras y retorcidas.

Y estб el pozo, muy grande y cuadrado, con una noria que se abandonу sustituida por una motobomba para llenar la alberca y regar la huerta. Otro pozo, en la parte de fuera, junto a la cerca, tambiйn muy grande y a ras de suelo, se cree que es de origen mozбrabe.

Es, junto con la Huerta Treviсo, una de las zonas mбs hъmedas del pueblo, y durante muchos aсos dieron frescor y sombra al entorno.


Huerta del Bajo

Huerta del Bajo


Pinar de San Isidro

Situado junto a la ermita de San Isidro, su masa forestal estб constituida principalmente por pinos carrascos. Los primeros se plantaron en la dйcada de los cincuenta por la parte superior del cerro, en torno al santuario y en su falda sur. Y, tras algunas repoblaciones puntuales, una segunda plantaciуn extendiу la masa forestal por todo el entorno a lo largo de los aсos noventa.

Cuando se plantaron los primeros pinos muchos lo tomaron a chirigota, creyendo que aquello nunca arraigarнa; la mejor prueba contra su incredulidad es contemplar la maravilla que hoy tenemos: el rincуn forestal mбs bello de Campo de Criptana.


Pinar de San Isidro

Pinar de San Isidro


Huertos Cerretes

Son dos caсadas de la Sierra de los Molinos que van a parar al olivar de Penalva, al este de la carretera de la Poza. La escorrentнa de estas dos vertientes daba lugar a un arroyo que recorrнa dicho olivar y seguнa hasta la Caсamona. Era una autйntica zona hъmeda, ahora solo resucitada en aсos de lluvias excepcionales.


Huertos Cerretes

Huertos Cerretes


El Cerro Lobero

Por la carretera a El Toboso. Es un monte bajo adehesado de encina y coscoja.


Cerro Lobero

Por el Cerro Lobero


Monte Viejo

Por la carretera de Arenales de San Gregorio y junto a la lнnea de ferrocarril Madrid-Alicante. El бrbol caracterнstico era la encina, debido a que su hoja perenne y sus fuertes raнces eran idуneas para adaptarse a la escasa humedad de la zona. La tala indiscriminada en siglos pasados para el aprovechamiento de la madera y la roturaciуn del suelo a gran escala para su uso agrнcola fue convirtiйndolo en una dehesa cada vez mбs y mбs clareada hasta su desapariciуn. Uno de las pocas y mбs antiguas encinas que queda es la llamada "carrasca gorda".


Carrasca gorda

La "carrasca gorda"


Monte Juanito

Pequeсo paraje por la carretera de Pedro Muсoz. Es, con el monte de Chito, aunque menos tupido que йste, una de las dos manchas de bosque mediterrбneo en Criptana. Sus encinas o carrascas nos dan idea de cуmo era nuestro entorno antes de convertirlo todo en tierra de cultivo.


Monte Juanito

Monte Juanito


Charca de la Virgen

Situada en el camino de la Virgen y nutrida por un pequeсo manantial en el que drena el acuнfero de la Sierra de los Molinos. Su valor viene dado por la existencia de un ecosistema cerrado y autosuficiente: lentejas de agua, carrizos, juncos y eneas inician una cadena alimentaria que se continъa con larvas y ranas y termina en galбpagos y culebras de agua.


Charca de La Virgen

Charca de la Virgen


Rнo Zбncara

Nace a 1.025 metros de altitud en Abia de la Obispalнa (Cuenca) yendo a desembocar, despuйs de 168 kilуmetros, en el rнo Cigьela en el tйrmino de Alcбzar de San Juan y, a travйs de йl, en el Guadiana, en las Tablas de Daimiel. En Criptana tiene un curso de unos 13 kilуmetros y la atraviesa de este a oeste

Hasta principios de los 70, el Zбncara era un rнo fuerte y sano, con habituales salidas de madre (inundaciones de las llanuras aledaсas) que fertilizaban las tierras, con densos y frescos bosques de ribera y cielos profusamente cruzados por una rica avifauna. Es la mano del hombre quien causa la desecaciуn casi permanente por la sobreexplotaciуn del acuнfero que lo sostiene con fines fundamentalmente agrнcolas.


Puente de San Benito en el rнo Zбncara

Fotografнa antigua del Puente de San Benito sobre el rнo Zбncara


Rнo Cуrcoles

Nace en El Bonillo (Albacete). Y antes de llegar a Criptana, por donde hace un recorrido de unos 6 kilуmetros, tiene la rareza de unir su cauce a una canalizaciуn artificial, la Acequia de Socuйllamos, nombre con el que ya llega hasta la desembocadura en el rнo Zбncara, en Alcбzar de San Juan. Se encuentra seco casi permanentemente excepto en aсos de muchas lluvias.


Rнo Cуrcoles

Cauce seco del rнo Cуrcoles (Acequia de Socuйllamos) a su paso por la carretera de Criptana a Arenales


La Sierra

Mapa topogrбfico de 2003

Hacer Clic en el mapa para agrandar


La Sierra. Hacer Click para agrandar

Otros parajes y construcciones rurales

En el siguiente enlace, haciendo clic en los nombres, se puede ver el mapa en Google. Entrar aquн

INDICE

84 NUESTRO PASADO MБS REMOTO

La actual poblaciуn de Campo de Criptana es el resultado de la uniуn de otras cuatro mбs pequeсas: Villajos, Criptana (Chitrana), Posadas Viejas y El Campo, asн como de otras de menor importancia como Villalgordo, El Pico de la Solana, etc.

El nъcleo urbano mбs antiguo &#8212ocupado por el hombre desde tiempos prehistуricos&#8212 estaba situado donde hoy se encuentra el santuario del Cristo de Villajos, a unos cuatro kilуmetros hacia el norte del nъcleo urbano actual, en la carretera a Miguel Esteban; de allн se trasladaron sus habitantes en el siglo XIII hacia el castillo de Chitrana, derribado en el siglo XV por orden de los Reyes Catуlicos, lugar donde hoy se alza otro santuario, el de Nuestra Seсora de Criptana.

Apenas existe informaciуn documental de Posadas Viejas salvo que estaba situada en las cercanнas del Camino de la Puente, al sur de la actual lнnea del ferrocarril, y que se despoblу en torno a 1300.

El Campo surgiу en el siglo XIII en el emplazamiento actual del nъcleo urbano, en torno a una posiciуn fortificada del Cerro de la Paz que cumplнa funciуn de avanzadilla del Castillo de Chitrana. Pese a ser el nъcleo mбs reciente, atrajo a la poblaciуn de los nъcleos circundantes, tal vez por lo saludable de sus aguas y sus aires. Los asentamientos citados anteriormente acabaron por desaparecer a favor del nuevo nъcleo que, con el nombre de Campo de Criptana, aparece documentalmente a comienzos del siglo XIV.

Por los restos arqueolуgicos que se han encontrado se puede afirmar que el tйrmino municipal de Campo de Criptana ha sido un бrea habitada desde el paleolнtico inferior (1 000 000 - 100 000 a.C.) en la Edad de Piedra.



Formaciуn de Campo de Criptana

Poblaciones que se integraron para la formaciуn de la actual Campo de Criptana, con el contorno de su casco urbano en rojo


Principales restos arqueolуgicos y parajes en donde se han encontrado


Edad de Piedra
  • El Minguillo. Paraje lindando con Alameda de Cervera y junto a la Autovнa de los Viсedos y el Canal del Guadiana. Constituye uno de los asentamientos paleolнticos mбs antiguos de la zona, probablemente de gente nуmada siguiendo las riberas del Guadiana.

    • Paleolнtico inferior. Pico triйdrico
  • Rivera del rнo Zбncara

    • Paleolнtico medio. Hachas de mano, cuchillos de cuarcita y sнlex, raspadores, hendedores, puntas.

El Minguillo

Paraje de El Minguillo


 Restos arqueolуgicos de El Minguillo

Resto arqueolуgicos encontrados en El Minguillo y expuestos en el Museo Municipal del Pуsito


Edad del Cobre
  • El Pico. Paraje junto al pozo del mismo nombre. Al final de la calle Miguel Servet, continuando por el Camino del Pico. Parece ser que aquн hubo un asentamiento que perviviу en el tiempo hasta posiblemente el final de la Edad del Bronce.

    • Se observa a pie de tierra los restos de un posible dolmen. Cuchillos y puntas de flechas de diferentes formas, molinillos de mano, yunques y percutores… Restos de йpocas posteriores. En unas canteras de yeso aparecieron vasijas de forma globular con restos humanos calcinados.

El pico

Paraje de El Pico

Edad del Bronce
  • El Pico. Paraje junto al Pozo del Pico ya citado anteriormente en la Edad del Cobre.

    • Cerбmica manual negruzca, cerбmica fina pintada de rojo y pequeсas vasijas pulimentadas. Tambiйn objetos de adorno como pequeсos discos de hueso y cuentas de collar.
  • Valrrepiso. Paraje situado en la ladera meridional de la Sierra junto a una antigua corriente de agua, por el actual Pozo del Cojo.

    • Instrumentos de sнlex. Cerбmica negra y teсida en rojo o amarillo (algunas piezas estбn perforadas denotando su uso para la fabricaciуn de requesуn). Flechas de metal y punzones de punta prismбtica.
  • La Atalaya. Cerro por la carretera a El Toboso y cerca del Santuario de la Virgen de Criptana

    • Restos de construcciуn, que posiblemente sean de una antigua torre vigнa. Abundante tierra de ceniza y cerбmica manual negruzca. Fosas excavadas en roca.

La Atalaya

La Atalaya

  • El Real. Paraje sobre una pequeсa loma, al norte del Santuario de la Virgen de Criptana y a corta distancia de la Atalaya.

    • Instrumentos de sнlex y restos de cerбmica campaniforme. Pero lo importante es su campamento romano como veremos mбs adelante.
  • Montуn de Trigo. Montнculo junto al Arroyo de San Marcos y cerca de la Laguna de Salicor.

    • Restos de cerбmica campaniforme. Indicios de un pequeсo castro celta. Punzones de metal y restos de muсequeras para proteger el antebrazo cuando se utilizaba un arco. Enterramientos. Estб aislado y desde йl hay buena visibilidad del entorno, por lo que en йpoca islбmica se construyу una torre de vigilancia como lo atestiguan los restos de murallas perfectamente visibles.
  • Senda de los Cantareros. Empieza en la carretera que va de Alcбzar de San Juan a Quero y termina por la carretera de Criptana a El toboso, mбs allб del Cerro Lobero. Es el mejor camino para desplazarnos por los parajes cercanos a la Laguna de Salicor.

    • Petroglifos o grabados rupestres hechos en enormes piedras junto a la Laguna Salicor, de los que el mejor conservado muestra varios signos dentro de un cerramiento circular con metro y medio de diбmetro. El desconocimiento de su significado ha dado lugar a interpretaciones y procedencias fabulosas, de tal manera que se la conoce popularmente como la “piedra del ovni”, por conjeturar que tuviera un mensaje oculto venido de otros mundos.

Petroglifo en la Senda de los Cantareros

El Petroglifo (Piedra del Ovni) en la Senda de los Cantareros


Petroglifo en la Senda de los Cantareros

Petroglifo en la Senda de los Cantareros


 Dibujo del Petroglifo en la Senda de los Cantareros

Dibujo del Petroglifo en la Senda de los Cantareros

  • Pozos de Villalgordo. Entorno a los pozos de la antigua carretera al Cristo, junto a San Isidro.

    • Restos de sнlex, cerбmica y otros diversos que marcan una amplia secuencia de ocupaciуn desde la Edad del Bronce a la Edad Media, y que existiу hasta que en el siglo XIV los habitantes de este pequeсo nъcleo de poblaciуn, conocido como Villalgordo, abandonaron este lugar para unirse a los que formaron el actual Campo de Criptana.
  • Hondonadas del Cristo de Villajos. En donde luego se situarнa el pueblo de Villajos y junto al hoy santuario.

    • Restos de cerбmica negruzca de la Edad del Bronce. Campos de urnas funerarias celtas, enterramientos celtнberos y objetos y ъtiles de la йpoca junto con otros de tiempos posteriores como cerбmica a mano y a torno, cuchillos de hierro, fragmentos de lanzas y fнbulas (broches).

 Asentamiento humano en la Edad del Bronce

Asentamiento humano en la Edad del Bronce

  • Cerro de la Virgen

    • Restos de la edad del Bronce. En lo alto del cerro se asentу una antigua poblaciуn prerromana, posiblemente Cйrtima, que tuvo continuidad hasta la йpoca medieval con el nombre de Chitrana (Criptana). La amplia visibilidad que desde el cerro se tenнa de las zonas circundantes, facilitу que en su cima se erigiera una fortificaciуn importante en йpocas posteriores, el castillo de Chitrana.
  • Motilla del Juez. Al sur del rнo Zбncara, por la zona en que limitamos con Alcбzar de San Juan y con Argamasilla de Alba.

    • Ante la gran escasez de agua en esta йpoca, proliferaron en La Mancha las motillas. Consistнan en un montнculo artificial situado sobre el acuнfero y en el que se perforaba un pozo hasta llegar al nivel freбtico. Se protegнa con una fortificaciуn mбs o menos grande con forma de laberinto circular y con una gran torre vigнa en el centro. A veces servнa tambiйn como silo para cereales o para recoger ganado. Alrededor se establecнan los asentamientos humanos. La mбs grande y mejor conservada es la Motilla del Azuer en Daimiel. La ъnica que se sabe hubo por los alrededores de nuestro pueblo y totalmente desaparecida es la Motilla de Juez que al parecer tenнa una fortificaciуn de unos 20 metros de diбmetro. Si existe el paraje de la Huerta del Juez por la zona.

Motilla del Juez

Paraje de la Huerta del Juez


Motilla del Azuer

Motilla de Azuer


Edad del Hierro
  • Palomar de Treviсo. Dentro de la finca Huerta de Treviсo, cerca del Santuario del Cristo de Villajos.

    • Fue un asentamiento sobre un montнculo de unos nueve metros de altura y rodeado de un muro situado a unos tres metros de distancia, el cual, en algunos sectores todavнa se mantiene en pie. Se ha encontrado abundante cerбmica a mano y a torno. Tambiйn fuyasolas (contrapesos para husos de hilar) y dientes de hoz. El palomar, que da nombre a la pequeсa colina, aunque de interйs etnogrбfico, es posterior, posiblemente del siglo XIX. El paraje tambiйn es conocido como el "Valle de los deseos".

Palomar de Treviсo

Palomar de Treviсo


Palomar de Treviсo

Palomar de Treviсo


Tiempo de los romanos
  • Cйrtima. Posiblemente en el Cerro de la Virgen.

    • Ya existнa en tiempos de la Edad del Bronce y en el aсo 180 a. C. fue conquistada para Roma por Tiberio Sempronio Graco. Si es cierta esta conjetura, la poblaciуn luego pasarнa a ser Chitrana (Criptana), que es la que llegу a йpoca medieval, desapareciendo cuando sus habitantes abandonaron el cerro para integrarse con los del Campo y formar la actual Campo de Criptana.
  • El Real. Campamento Romano. Paraje sobre una pequeсa loma muy cerca del Cerro de la Virgen por el norte, a unos 800 metros.

    • Dos campamentos romanos, de los que sуlo se conservan los muros exteriores y no completamente. El primero, de planta cuadrada, levantado posiblemente en la campaсa de Tiberio Sempronio Graco para asaltar Cйrtima (en el Cerro de la Virgen) en el aсo 180 a.C. El segundo, de planta rectangular y esquinas redondeadas, de fecha muy posterior, quizб como base de operaciones por la zona.

Campamento romano de El Real

Restos del campamento romano de El Real


Campamento romano de El Real

Muro sur del campamento romano de El Real. Al fondo, el Cerro de la Virgen de Criptana

  • Alces. Probablemente en el paraje de La Hidalga, mбs allб del Santuario del Cristo De Villajos y dentro de la Reserva natural de Salicor.

    • Gran nъmero de restos de varias йpocas: cerбmica diversa, instrumentos de sнlex y metбlicos, molinos de rotaciуn, tejas, pesas de telar, una necrуpolis celtibйrica, monedas, broches, vidrio, una especie de нdolo en bronce de la йpoca romana, un pozo de mamposterнa con el fondo cubierto con grandes losas romanas, cimientos de lo que parece ser un pueblo destruido, restos de antiguas construcciones…

Restos arqueolуgicos La Hidalga

Restos arqueolуgicos encontrados en La Hidalga y que se exponen en el Museo Municipal del Pуsito

  • Esta profusiуn y variedad de restos encontrados da pie a pensar que aquн hubo un asentamiento humano al menos desde la Edad del Cobre, que dio lugar a una poblaciуn prerromana, celtibйrica, de gran importancia, la que sin duda los romanos llamaron Alces.
  • En el aсo 179 a.C. el pretor romano Tiberio Sempronio Graco, tras conquistar antes la poblaciуn prerromana de Cйrtima, la luego Chitrana (Criptana), en el Cerro de la Virgen, entrу en Alces derrotando a las tropas celtнberas que la protegнan.

Alces

Alces, Villajos, el campamento romano en El Real, Cйrtima y Posadas Viejas. Con puntos rojos, las poblaciones actuales.
La carretera que cruza la zona es la calzada romana de Laminio (Alhambra, de Ciudad Real) hasta Titulcia, cerca de Madrid

  • Alces tuvo que perder mucha de su importancia tras la conquista romana ya que la cerбmica de йpoca posterior es escasa, asн como las monedas encontradas. Se desconoce cuбndo fue despoblada.
  • En 1917 aъn se conservaban restos inequнvocos de una antigua ciudad romana, como se comprueba en la fotografнa realizada en ese aсo durante la visita que realizу el acadйmico de la historia D. Antonio Blбzquez acompaсado de varios personajes, entre los que se encontraban don Faustino Lуpez, alcalde de Criptana por aquel entonces, y don Domingo Miras Reche, director de la Escuela del Pozo Hondo. Afirmу el acadйmico que sin lugar a dudas eran de la antigua Alces. Lamentablemente, todo ha desaparecido. La roturaciуn masiva para plantar cereal, pero sobre todo la desidia de los que tuvieron obligaciуn de mantenerlos han tenido la culpa.

Restos de Alces

Visita del acadйmico de la historia D. Antonio Blбzquez en 1917 a los restos prehistуricos aъn exixtentes en La Hidalga

  • Hondonadas del Cristo de Villajos.

    • Como ya se ha indicado en la Edad del Bronce, aquн hubo un asentamiento humano con gran cantidad de restos, sobre todo enterramientos. Y en йpoca romana se constituyу un nъcleo de poblaciуn importante, el antiguo Villajos. que desapareciу en el siglo XII al trasladarse sus habitantes a Chitrana. La despoblaciуn posterior del Cerro de la Virgen para engrosar la villa de El Campo serнa el origen de la actual Campo de Criptana. Sobre las ruinas de la iglesia de Villajos se erigiу en el siglo XVII el Santuario del Cristo de Villajos, que ha llegado hasta nuestros dнas.
  • Posadas Viejas. Puente de San Benito.

    • El antiguo pueblo de Posadas Viejas estaba en las cercanнas del Puente de San Benito, y ya allн hubo un entorno habitado desde йpoca romana. Se despoblу por el siglo XIV, pasando el vecindario a formar parte del actual Campo de Criptana. Se han encontrado restos de cerбmica y metal, destacando un бnfora de grandes dimensiones.
    • Tambiйn de йpoca romana es un puente sobre el rнo Zбncara, del que quedan algunas piedras en la base del puente actual, reconstruido entre 1798 y 1806. Era el antiguo puente paso de la calzada romana que unнa Laminium (actual Alhambra) con Titulcia.
    • Al parecer, cerca hubo una ermita que debiу servir como iglesia para Posadas Viejas, y que estaba dedicada San Benito. La ermita se mantuvo despuйs de desaparecido aquel pueblo, y San Benito, con el tiempo, dio nombre al paraje y al puente.

Бnfora en contrada en Posadas Viejas

Бnfora encontrada por la zona en donde estuvo el pueblo de Posadas Viejas, junto al Puente de San Benito

  • La calzada romana. Eran las calzadas los caminos usados por Roma para la organizaciуn de su imperio, para la movilizaciуn de sus ejйrcitos, para el transporte de mercancнas y para la difusiуn de su cultura por el mundo occidental

    • Por Campo de Criptana pasaba la calzada que de Laminio (Alhambra, de Ciudad Real)) llegaba hasta Titulcia, cerca de Madrid, y ahн enlazaba con la Emйrita Augusta (Mйrida) a Caesaraugusta (Zaragoza). Cuando en el aсo 1917, el acadйmico de la historia don Antonio Blбzquez nos visitу para certificar que las ruinas que entonces se conservaban en La Hidalga eran de la antigua ciudad celtibйrica que los romanos llamaron Alces, tambiйn comprobу la existencia de dicha calzada romana, que hoy lamentablemente ha desaparecido. Desde Alhambra, por el sur, nos llegaba la calzada desde las inmediaciones de Argamasilla de Alba, pasaba cerca de Arenales, entraba por el puente de San Benito y llegaba por La Poza y San Isidro (todo son nombres actuales) hasta la zona de Villajos. Continuaba por el norte, posiblemente por el camino de Madrid, hasta Alces y, desde allн, a Titulcia. Por la zona de Villajos salнa un ramal (algunos historiadores lo sitъan mбs al sur) que servнa de enganche a otra calzada que unнa por Consabura (Consuegra) a Toletum (Toledo).

Calzada romana Alces

Zona central de la Hispania romana. En rojo, la calzada Laminio-Titulcia. En ocre, el ramal a Toletum


Calzada romana

Calzada romana

  • El Villar. Paraje entre la carretera a El Toboso y el Cerro Lobero.

    • Restos de origen celtibйrico y de la йpoca romana.
  • Los Pareazos del Cristo

    • Como ya se ha indicado, en donde hoy se encuentra el Santuario del Cristo de Villajos hubo un asentamiento humano en la Edad del Bronce, y luego en йpoca romana se constituyу un nъcleo de poblaciуn importante, el antiguo Villajos. que se despoblу en el siglo XIII.

      Los Pareazos del Cristo parece ser que eran restos de su antigua iglesia parroquial, que se mantuvo durante muchos aсos despuйs casi en descampado, Hacia 1663, sobre ella, en estado bastante ruinoso, se levantу la ermita santuario actual en el que se entronizу la efigie del Cristo de Villajos, que Campo de Criptana adoptу como copatrono en 1669.

      Alguien, hace unos aсos, tuvo la feliz idea de derribar estos pareazos, testigos de un tiempo pasado. Su desapariciуn es todo un homenaje a la desidia, la estupidez y la infinita incultura de todos los que fuimos testigos de cуmo se nos fue cayendo el patrimonio, piedra a piedra, y no hicimos nada para evitarlo.


Pareazos del Cristo

Pareazos del Cristo


Tiempo de los visigodos
  • Villajos, Cйrtima (Chitrana y luego Criptana) y Posadas Viejas. Fueron los ъnicos poblados antiguos de entidad que pervivieron en esta йpoca.

    • En Villajos se ha encontrado una pila bautismal visigуtica.
    • En Cйrtina (Cerro de la Virgen) se erigiу una fortaleza que perteneciу a un noble visigodo de Urda.
Tiempo de los бrabes
  • Villajos, Chitrana y Posadas Viejas. Se mantienen las poblaciones antiguas, que quedan bajo la esfera de la ciudad de Toledo, tanto durante el califato como durante la Taifa de Toledo.
  • Villajos. Los materiales cerбmicos encontrados denotan la presencia musulmana a partir del siglo IX, con una mayor poblaciуn en el XI.
  • Chitrana. Se agranda considerablemente la fortaleza o castillo en el alto del Cerro.

Fortaleza Chitrana

Chitrana

  • Huerta del Bajo. Cerca de la Huerta Treviсo, al norte del pueblo, en una caсada por el camino de la Puebla, a la derecha de la ermita del Cristo de Villajos. El pozo en el exterior de la finca se cree que es de origen mozбrabe.

Pozos mozбrabes en la Huerta del Bajo

Pozo que se cree mozбrabe en la Huerta del Bajo en invierno. Tiene cuatro brocales a ras del suelo

  • Montуn de Trigo. Junto al Arroyo de San Marcos y cerca de la Laguna de Salicor. Se construye una atalaya defensiva como lo atestiguan los restos de murallas perfectamente visibles.

Montуn de Trigo

Montуn de Trigo


Reconquista. Fin de nuestro pasado mбs remoto
  • Cerro del Cristo. Frente al santuario y coronado con una gran cruz. Se erige una torre vigнa de la Marca Media durante la reconquista de estos territorios por los cristianos, y desde donde se puede comunicar con otras torres.

Cerro del Cristo

Cerro del Cristo

  • Chitrana, Villajos, Posadas Viejas, El Campo…

    • Durante el proceso de reconquista iniciado en la regiуn por Alfonso VI con la toma de Toledo en el aсo 1085, Chitrana, Villajos y Posadas Viejas pasan de manos musulmanas a cristianas y viceversa en varias ocasiones segъn las vicisitudes de la guerra.
    • En el aсo 1097, el rey moro de Denia se refugia en йl castillo de Chitrana tras derrotar a Alfonso VI en la Batalla de Consuegra.
    • Despuйs de los estragos de guerras de conquista y reconquista, en el aсo 1162, el rey Alfonso VII entrega Chitrana, Villajos, Posadas Viejas y otras poblaciones a la Orden de San Juan, para que las repoblara, tarea para la que es comisionado el caballero mozбrabe toledano Miguel Assaraff.
    • En 1212, tras la victoria cristiana en la batalla de las Navas de Tolosa, la frontera castellana se situу al sur de Sierra Morena y quedo consolidada la Reconquista de las comarcas manchegas.

Reconquista 1157-1212

La Reconquista entre los aсos 1157 y 1212

  • Dice la tradiciуn que un lunes de Pascua de Resurrecciуn del aсo 1222, a los pocos aсos de expulsados los бrabes, un labrador de Villajos llamado Alonso Miguel, junto con su mujer, subieron al cerro del castillo de Chitrana, mientras la yunta de mulas descansaba de las faenas de arado en una tierra que dicho matrimonio poseнa en la ladera de dicho cerro, sin pensar que iban a ser protagonistas de un portentoso suceso, ya que a la vista de ambos apareciу, rodeada de luz singular, la imagen de Nuestra Seсora, oculta quizб durante los aсos de la dominaciуn бrabe por temor a un posible sacrilegio.
  • En 1237, por un acuerdo con la Orden de San Juan, se reordena el territorio y Chitrana, Villajos y Posadas Viejas pasaron a la Orden de Santiago.
  • Es muy posible que junto al Castillo de Chitrana se levantara por estos aсos una pequeсa ermita para dar culto a la imagen encontrada de Nuestra Seсora.

Estampa antigua de la Virgen de Criptana

Estampa antigua de la Imagen de la Virgen de Criptana. No es la encontrada por el matrimonio de labradores en 1222, que
debiу destruirse por algun hecho de guerra posterior. Йsta, de origen italiano, sin manto, se trajo a principios del siglo XVI
y tambiйn desapareciу, quizб en un incendio, pues no es la que llegу hasta la Guerra Civil, igualmente perdida. La actual
es una rйplica que se hizo en 1940, obra del escultor valenciano Federico Zapater

  • Entre los siglos XIII y XIV hubo una serie de hambrunas epidemias y pestes que llegaron a diezmar las poblaciones de manera alarmante, tanto que algunas llegaron incluso a desaparecer y a despoblarse. Dentro de nuestro entorno, la primera que lo hizo fue Villajos, cuyos pocos habitantes se trasladaron a Chitrana.
  • Hacia el 1300 se creу una nueva poblaciуn denominada «El Campo», nacida inicialmente sobre una pequeсa fortaleza situada en el «cerro de la Paz», que cumplнa la funciуn de avanzadilla del castillo de Chitrana. Sus mejores condiciones de salubridad ayudaron tambiйn a que a partir de 1328 pronto absorbiese los habitantes de su villa originaria Chitrana (Criptana), asн como Posadas Viejas y otras de menor importancia. La nueva entidad pasу a denominarse Campo de Criptana

El Campo

En el cerro de la Paz, junto a una fortificaciуn, se formу la poblaciуn de El Campo, que dio lugar al actual Campo de Criptana...

  • El Castillo de Chitrana parece ser que fue derribado en tiempos de Enrique IV, pero vuelto a reedificar. En 1477, su dueсo y seсor era don Juan Pacheco, maestre de la Orden de Santiago y partidario de Juana La Beltraneja, hija legнtima y heredera de Enrique VI, en la guerra que sostuvo con Isabel La Catуlica por el trono de Castilla, por lo йsta mando de nuevo abatirlo, ya definitivamente.
  • En 1511, la ermita de la Virgen de Criptana estaba en tan mal estado, que se erige el santuario actual, con grandes modificaciones desde entonces a lo largo de los aсos, aprovechando los muros y restos de construcciуn que aъn quedaban del Castillo de Chitrana.
  • La Virgen de Criptana fue declarada patrona del pueblo en 1547.

Subida a la Virgen

Ascenso a... Chitrana

  • La iglesia del desaparecido Villajos, que se mantuvo durante muchos aсos despuйs casi en descampado, estaba bajo la advocaciуn de Nuestra Seсora de Villajos. Hacia 1663, sobre ella, en estado bastante ruinoso, se levantу la ermita santuario actual en el que se entronizу la efigie del Cristo de Villajos, que Campo de Criptana adoptу como copatrono en 1669, y que quizб para que atrajera mбs la devociуn de las gentes, se retirу la de la Virgen.

imagen antigua del Cristo de Villajos

Imagen antigua del Cristo de Villajos, tallada en Alcбzar de San Juan hacia 1663 y desaparecida durante la Guerra Civil.
La actual es una copia, tambiйn como la de la Virgen, de Federico Zapater

  • La imagen de Nuestra Seсora de Villajos es la descubierta emparedada en la restauraciуn del santuario que se hizo en 1982. Es sedente, en un estilo romбnico de transiciуn, en su dнa policromada, tallada de manera tosca &#8212el rostro, quizб por mano mбs diestra&#8212 en un tronco de бrbol, probablemente de бlamo o de algъn frutal, la Virgen sostiene entre los dedos de su mano derecha una pequeсa bola y sujeta al Niсo, que se sienta sobre su regazo mientras levanta la mano para bendecir. Hoy recibe culto en la Iglesia Parroquial...

Nuestra Seсora de Villajos

Nuestra Seсora de Villajos

INDICE

85 PERSONAJES CЙLEBRES Y POPULARES

Son mis personajes, contemplados por alguien nacido en el 47 &#8212yo mismo&#8212 que posiblemente tenga distorsionada la memoria por los muchos aсos de ausencia a diario del pueblo y sуlo abarque mi etapa de juventud. No son necesariamente nacidos en Criptana, pero sн que ha transcurrido allн la mayorнa de su vida, o al menos la que les dio celebridad, entendiendo tambiйn por celebridad en muchos de ellos la condiciуn eminentemente popular.

Los ilustres histуricos

  • Alonso Granero de Heredia. Arzobispo de las Charcas, en San Luis de Potosн y primer inquisidor de Mйjico, muerto en 1586
  • Fray Francisco Pйrez. Soldado, hйroe en las campaсas de Flandes, que renunciу a honores, tomу el hбbito de San Francisco y muriу en olor de santidad en 1628.

    Tercios de Flandes

    Tercios de Flandes


  • Don Juan Ramнrez. Teniente General de artillerнa y Gobernador del Saxo de Gante, que recibiу en 1612 del Sr. Arzobispo de Colonia, Ferdinando, un relicario de las Santas Vнrgenes y Mбrtires compaсeras de Santa Ursula, y que йl a su vez regalу a la iglesia parroquial de Criptana.
  • Cristуbal Galindo. Capitбn famoso y heroico que dio la vida en el sitio de Ginebra.
  • Diego de Cuenca. Corsario temible contra ingleses y flamencos, despuйs marino a las уrdenes de Bazбn en la Armada Invencible y mбs tarde Gobernador en las posesiones de Amйrica.
  • Fray Miguel de Quirуs. Matemбtico y genealogista del siglo XVII. Tomу el hбbito cisterciense de San Bernardo en el Monasterio de Santa Marнa de Huerta, provincia de Soria; fue abad de Junquera y visitador general de la Orden. Imprimiу un Super Himnum Animae Propheate in laudem Johannis Baptistae (1644) y diversos opъsculos y tratados matemбticos: Arte gnomуnica para fabricar todo gйnero de relojes de sol; Noticias de Aritmйtica y Tratado muy copioso de resoluciones de muchas dudas curiosas tocantes a nъmeros quebrados. Tambiйn Epigrammata sacroprofana, De los linajes y apellidos de los mбs de los tнtulos y grandes de Espaсa, Бrbol genealуgico de los reyes de Portugal y Genealogнa de la casa de los Duques de Medinaceli.

    La Armada Invencible

    La batalla entre la Armada espaсola y la flota inglesa


  • Don Bartolomй Magnes. Prior del Real convento de Uclйs, de la orden de Santiago. En tiempos, el primer trozo de la calle de la Virgen hasta la del Castillo se llamaba de Magnes.
  • Manuel Garcнa Leуn. Tras una brillante carrera militar fue secretario del rey de Nбpoles y virrey de Pescara. Tiene una calle dedicada (al principio de la calle Valenzuela y paralela a la del Palomar).
  • Rvdo. Fray Isidoro Morales. General de los Cistercienses, varуn virtuoso y literato brillante.

    Calle de Manuel Garcнa Leуn

    Calle de Manuel Garcнa Leуn


  • Don Josй Antonio Fernбndez Calzuelas. Quizб uno de los mбs ilustres criptanenses, ilustrado en йpoca de Carlos III, miembro de la Sociedad Econуmica de Amigos del Paнs, llegу a ser Capitбn del Regimiento provincial de Milicias de Alcбzar de San Juan. Vivнa en la desaparecida casa conocida como de la Lerina, en la calle que lleva su nombre, frente al Pуsito.

    Portada de la casa de Fernбndez Calzuelas

    Portada que perteneciу a la casa de Fernбndez Calzuelas, hoy instalada en un lateral del Pуsito

    Su fortuna era enorme y dejу, al morir en 1799 sin descendientes directos, en un acto de filantropнa sin igual, tras cortas mandas a parientes y criados, la cantidad de un millуn y medio de reales para los pobres de Campo de Criptana. El hecho, extraordinario en sн, provocу sin embargo, por el tremendo monto de la herencia, los interminables trбmites oficiales, la ineficacia o mala disposiciуn de quienes tuvieron que hacer el reparto, las sospechas de desviaciones fraudulentas de fondos y tambiйn la dificultad de obrar con equidad, graves alteraciones. Los sucesos ocurrieron a finales de junio de 1808 y en los meses siguientes: dos asesinatos, diversos incendios de cosechas y casas, ciento setenta y dos personas encausadas e intervenciуn de fuerzas militares, son datos que nos hablan de la gravedad de la situaciуn &#8212con motнn o asonada se llegу a asignar&#8212, y todo coincidiendo con el inicio de la guerra de la Independencia contra Napoleуn. Pero el tumulto, mбs que con movimientos patriуticos e insurreccionales, tuvo mucho que ver con la precaria situaciуn, casi calamitosa, de las gentes mбs humildes de la poblaciуn, aunque el derrotero polнtico del paнs fuera el pretexto.


    Firma de Fernбndez Calzuelas

    Firma de Josй Antonio Fernбndez Calzuelas


  • Ignacio de Quirуs. Profesor de derecho en la Universidad de Salamanca en el siglo XVIII. Pariente de Fernбndez Calzuelas.
  • Francisco de Quirуs Santillбn. Hijo del anterior y profesor de бlgebra, trigonometrнa y arquitectura, Y tambiйn escultor. A йl se debe la primera pavimentaciуn de algunas de nuestras calles, como el tramo de la calle de la Virgen que va desde la del Castillo a la de la Paloma, que por ello se llamу en su dнa calle Empedrada, y la colocaciуn de las desaparecidas "pasaeras" para cruzar la actual calle de Fernбndez Calzuelas, junto al Pуsito, y la del inicio de la calle del Monte. A йl se debiу igualmente la figura yacente del antiguo Sepulcro. Vivнa en la calle de la Reina, en la casa conocida como la de las "Venбncias", que parece ser que es la mбs antigua del pueblo.

    Casa de las Venancias

    Casa de las Venancias, en la esquina de la calle de la Reina con la del Monte


  • Don Juan Antonio de las Infantas. Deбn de la Santa Iglesia Catedral de Toledo y colaborador del P. Florez en su obra La Espaсa Sagrada. En su honor la plaza de las Infantas, mбs conocida popularmente como la del Pozo de la Eras.

    Don Juan Antonio de las Infantas

    Portada de la ediciуn original del tomo XVIII de la Espaсa Sagrada (1764) y licencia otorgada por
    don Juan Antonio de las Infantas para la publicaciуn del Mercurio Histуrico y Polнtico


  • Jбcome de Buendнa. Militar y noble hacendado que tuvo su casa en la que antes fuera de su madre doсa Josefa de Lizama, perteneciente hoy a los herederos de don Francisco Treviсo (C/ Virgen y General Pizarro). Tiene calle dedicada (al final del Pozo Hondo, la siguiente paralela a Valenzuela). Parece ser que tuvo allн un molino de aceite conocido luego por el de Cereceda.
  • El conde de las Cabezuelas. Don Gregorio Baillo de la Beldad y Cбrdenas fue el primer conde de las Cabezuelas, tнtulo concedido por el rey Carlos II el 16 de Septiembre de 1.690. Naciу en Campo de Criptana en 1624 y muriу en 1710. Fue Abogado de los Consejos y Suprema Inquisiciуn y miembro del Consejo de Hacienda en su Sala de Oidores. Sus padres fueron don Juan Baнllo de La Beldad (en realidad Dнaz-Carrasco Baнllo) &#8212como se ve, jugaron con los apellidos a su antojo&#8212 y doсa Ana de Cбrdenas Espinosa. Se casу con doсa Marнa Francisca de Gijуn Salcedo y Cervantes, y tuvieron dos hijos: Gregorio Fйlix y Marнa Francisca.

    El Condado de las Cabezuelas tiene su sede en Campo de Criptana, e incluye poblaciones de Ciudad Real (ademбs de Criptana, Alcбzar de San Juan, Tomelloso, Socuйllamos, Arenales de San Gregorio, Herencia y Pedro Muсoz) y Toledo (Villafranca de los Caballeros, Quintanar de la Orden y Quero). Siempre en poder de la Casa de Baillo, en la actualidad lo estб de la Casa de Bertrбn de Lis, quien posee ademбs el Marquesado de Bondad Real (Grande. de Espaсa).


    Casa del Conde

    Casa del conde de las Cabezuelas en la plaza Mayor

    A su gran poder econуmico, con enormes propiedades de tierras y gran cantidad de ganado lanar, caballar y mular (de sus muletadas procedнan buena parte del ganado de labor de los campesinos de la comarca), los condes de las Cabezuelas unнan su influencia polнtica y social, que mantuvieron muchнsimos aсos a pesar del cambio polнtico que supuso el paso del Antiguo Rйgimen al sistema liberal que se asentу en Espaсa a partir de los aсos 30 del siglo XIX. A mediados de ese siglo XIX era el conde de las Cabezuelas el primer contribuyente de la provincia de Ciudad Real, y durante la Restauraciуn controlу polнticamente durante bastantes aсos el distrito electoral de Alcбzar de San Juan.

    Anterior al Condado fue el Mayorazgo de las Cabezuelas, fundado en torno a 1660 por don Cristуbal Garcнa de la Beldad, un tнo del primer conde. Йste es el que ordenу edificar una capilla en la antigua iglesia parroquial desaparecida en 1936, en la que fueron siendo sepultadas las sucesivas generaciones de la familia.

    El segundo conde de las Cabezuelas fue don Gregorio Fйlix Baнllo y Gijуn Salcedo (1649-1713), hijo del anterior y nacido en Criptana. Casado con doсa Бngela de Torres-Pacheco y Cбrdenas y con doсa Marнa de Solнs Magaсa y Pacheco en segundas nupcias. Diez hijos.

    Tercer conde: don Francisco Antonio Baнllo de la Beldad y de Torres-Pacheco (ї?-1759), hijo del anterior y nacido en Criptana. En el Catastro de la Ensenada de 1752 figuraba como el mayor propietario de nuestro pueblo. No tuvo descendencia.


    Escudo de los Baillo

    Escudo de los Condes de las Cabezuelas en la conocida como Casa del Conde, en la plaza Mayor

    Cuarto conde: don Juan Antonio Baнllo de la Beldad y Morales (1730-1800), sobrino del anterior. Nacido en Zalamea de la Serena (Badajoz). Fue coronel del Regimiento de Milicias de Alcбzar de San Juan y recibiу del rey Carlos III el hбbito de la Orden de Calatrava. Regidor perpetuo de Campo de Criptana en 1764 y 1774 y Procurador General Sнndico por el Estado de los Hijosdalgo en 1767. Casado con doсa Manuela Rosa Ceballos y Gijуn y con doсa Antonia Jaramillo Loaisa y Priego en segundas nupcias. Seis hijos. El monto total de su riqueza (casas, fincas rъsticas, ganado, etc.) ascendнa segъn su testamentarнa a la enormidad en aquella йpoca de mбs de dos millones de reales.

    Quinto conde: don Juan de la Cruz Baнllo de la Beldad y Jaramillo (1776-1806), hijo del anterior. Nacido en Criptana. Fue capitбn del Regimiento de Milicias de Alcбzar de San Juan, caballero de la Orden de Montesa y maestre de la Real de Granada. Casado con doсa Antonia Maraсуn y Saavedra Resa. Tres hijos.

    Sexto conde: don Juan de la Cruz Baнllo de la Beldad y Maraсуn (1804-1890), hijo del anterior. Nacido en Criptana. Senador del Reino. Casado con doсa Marнa del Pilar Maraсуn y Pйrez de Nueros. Cinco hijos.

    Sйptimo conde: don Ramуn Baнllo de la Beldad y Maraсуn (1828-1898), hijo del anterior. Nacido en Criptana. Diputado a Cortes por el distrito electoral de Alcбzar de San Juan en 1879 y 1881. Casado con doсa Marнa de los Dolores Baнllo de la Beldad y Justiniano. Dos hijos.


    Don Ramуn Baнllo de la Beldad

    Don Ramуn Baнllo de la Beldad y Baнllo de la Beldad, VIII conde de las Cabezuelas

    Octavo conde: don Ramуn Baнllo de la Beldad y Baнllo de la Beldad (1863-1930), hijo del anterior. Nacido en Criptana. Abogado, licenciado en Derecho civil y canуnico. Diputado en las Elecciones Generales de 30 de abril de 1903 por Ciudad Real y senador por Burgos en la legislatura de 1908-1909 y por la provincia de Ciudad Real en la de 1910-1911. La plazoleta en la trasera de la iglesia parroquial lleva su nombre. Casado con doсa Luisa Manso y Pйrez-Tafalla. Doce hijos.

    Noveno conde. No estб nada claro que don Ramуn Baнllo de la Beldad y Manso (1892-1935), hijo primogйnito del anterior, tuviera el nombramiento de conde de las Cabezuelas. Pocas genealogнas herбldicas lo incluyen; en la mayorнa no aparece y hacen el salto a la descendencia de su hermano Juan Baнllo de la Beldad y Manso (asesinado en 1936 en Paracuellos al igual que otro hermano, Rafael). Hay que pensar que al poco de morir su padre entrбbamos en tiempos de la Repъblica y йl muriу a los pocos aсos. Naciу en Madrid, fue Diputado a Cortes por Almagro en la Legislatura de 1918 y por Almadйn en la de 1919. Se casу con doсa Teresa Pйrez-Cabellos y Maseres y tuvieron dos hijos: Cecilia, con protagonismo posterior en la perdida que la familia Baillo ha tenido del Condado de las Cabezuelas (ahora hablaremos), y Ramуn, que no aparece tampoco en ningъn linaje herбldico, pero sн en las crуnicas de sociedad como heredero del condado de las Cabezuelas. Quizб йl mismo se autoproclamу o estaba en li tigio con la familia. Los periуdicos de la йpoca hablan de su vida un tanto irregular y de su casamiento en 1946, en Buenos Aires y por la Iglesia, con la actriz y cantante Imperio Argentina, matrimonio que apenas durу dos aсos.

    Noveno (o dйcimo) conde: don Juan Baнllo de la Beldad y Henrнquez de Luna (1924-1992), hijo de Juan Baнllo de la Beldad y Manso y nieto de don Ramуn Baнllo de la Beldad y Baнllo de la Beldad. Nacido en Madrid.


    Plaza Mayor 1940

    La Plaza por los aсos 40, con el "Rincуn del Conde" al fondo

    Al morir sin descendencia don Juan Baнllo, pasу el tнtulo del condado a una de las descendientes de la familia, doсa Cecilia Baillo Pйrez-Cabellos (que arriba hemos indicado), que habнa casado con don Vicente Bertrбn de Lis, marquйs de Bondad Real y Grande de Espaсa, por lo que йste se convirtiу tambiйn en el X conde de las Cabezuelas. Es asн como en la actualidad el tнtulo de Conde de las Cabezuelas estб en poder de la Casa de Bertrбn de Lis, con sucesivos nombramientos en don Vicente Ramуn Bertrбn de Lis Baillo (XI conde, en 1993) y don Jaime Ramуn Bertrбn de Lis Larrea Baillo (XII conde, en 1998).

  • Otras familias de la oligarquнa criptanense. Ademбs de la mъltiple descendencia de los Baнllo, con casas y posesiones por todo el pueblo, otras grandes familias han ostentado, aparte del poder econуmico, tambiйn el control polнtico y social en Criptana durante aсos, pues, en otras йpocas, cuando se pudo votar, todo estaba muy amaсado o era necesario ser contribuyente (propietario) para ejercer el derecho a votar y ser votado en algъn tipo de elecciones. Muchas de estas familias terminaron emparentando entre sн, al tener muy poca relaciуn con el resto de la sociedad criptanense, o con otras de la nobleza nacional. Algunas han desaparecido y las mбs de ellas no tienen su actividad ni residencia normal en Criptana.

    Los Castilla tuvieron su casa, edificada en el siglo XVII y que aъn perdura aunque muy modificada, en la calle de la Virgen 20. El escudo nobiliario que ostenta pertenece a don Melchor de Castilla-Portugal y Zъсiga-Mendoza, que estaba casado con doсa Antonia Quintanilla. Sus padres fueron don Apуstol de Castilla-Portugal y Mendoza y doсa Francisca de Zъсiga y Valdйs En la antigua iglesia parroquial incendiada en 1936 hubo una capilla, al lado de la que tenнan los Baнllo, dedicada a Santiago Apуstol, que todos conocнan como la de Castilla. El linaje arranca al parecer de don Diego de Castilla y Sandoval, un hijo bastardo del rey de Castilla Don Pedro el Cruel con doсa Isabel de Sandoval.


    Capilla de Castilla

    Capilla de Castilla, dedicada a Santiago Apуstol, en la iglesia parroquial desaparecida en 1936.
    A su derecha estaba la de los Baнllo, donde se veneraba una imagen de Marнa Inmaculada

    Los Quirуs tuvieron una enorme casa solariega en la esquina de la calle de la Virgen con la de Cristo Rey que databa del siglo XVI. El escudo nobiliario, en el que aparecen las armas de los Martнnez-Espinal, con quien estaban emparentados, se pudo salvar y luce en la fachada del Ayuntamiento. Su lema: Despuйs de Dios la Casa de Quirуs”. Hacia 1877, era don Mariano Quirуs Espinal uno de los mayores contribuyentes a las arcas del Estado con 1.471 pesetas (el conde de las Cabezuelas era el que mбs aportaba: 6.278 ptas.)

    Los Treviсo se asentaron en Ciudad Real en tiempos de Juan II, y a don Francisco Treviсo y Dбvila el rey Carlos IV le concediу en 1789 el tнtulo de marquйs de Casa Treviсo Gotor. La rama de Campo de Criptana se estableciу cuando don Francisco Treviсo y Guarnizo se casу en 1629 con doсa Marнa Josefa Marнa Baнllo de la Beldad y Torres-Pacheco. Su casa solariega estaba en la calle de la Virgen 7, ocupada en la actualidad por el Monasterio de monjas Concepcionista, pero que aъn conserva el blasуn de los Treviсo.

    Los Henrнquez de Luna han emparentado con muchos otros linajes de la nobleza, no sуlo criptanense. Sus casas han sido mъltiples, baste citar como muy antigua la que en la calle Castillo hacнa esquina con la del Convento, un enorme caserуn que tenнa patio interior con galerнas y amplios corrales. Cuando ellos lo desocuparon dio de sн para varios establecimientos y viviendas, incluida la posada en donde se alojу Azorнn cuando aquн vino en 1905 para escribir uno de los capнtulos de La ruta del Quijote. Otra mucho mбs moderna, del siglo XIX, tambiйn en la calle Castillo, nъmero 30, es la llamada de Don Miguel (Henrнquez de Luna Baнllo), bello ejemplo de la arquitectura modernista en la comarca.


    Boda Henrнquez de Luna-Penalva

    Fotografнa publicada en prensa de la boda celebrada en 1933, en la iglesia de Santa Bбrbara
    de Madrid, de doсa Paz Penalva Baнllo con don Miguel Henrнquez de Luna Baнllo

    Los Barreda de Criptana estбn emparentados con los Barreda de Ciudad Real capital, que desde 1973 ostentan el tнtulo del marquesado de Treviсo Gotor. Cuando don Juan Treviсo y Aranguren V marquйs de esta Casa fue asesinado en 1936 sin descendencia, le sucediу su hermana doсa Marнa de la Concepciуn, casada con don Luis Barreda y Ferrer de la Vega (pariente de los Barreda de Criptana), y luego el hijo de estos don Josй Luis Barreda y Treviсo. Por otra parte, don Narciso Barreda y Rosales, de Criptana, se habнa casado en 1896 con doсa Agustina Treviсo y Baнllу, de cuyo matrimonio nacieron varios hijos que emparentaron con los Henrнquez de Luna Baнllo y, uno de ellos, Manuel, se casу con la condesa de la Caсada. Los Barreda tienen casa en Criptana en la calle de la Reina y trasera a la del Convento, en antiguos terrenos de la huerta del convento de Padres Carmelitas.

    El linaje de los Peсa Carrillo se estableciу en Criptana a mediados del siglo XVIII, en la persona de don Francisco Peсa Carrillo y Acuсa. Su casa solariega en la calle Cervantes 22, que conserva el escudo en piedra caliza.

    Los Penalva tienen casa en la calle del Convento, con trasera a la plaza de la Tercia, en antiguos terrenos del convento de Padres Carmelitas. A principios del siglo XX, don Casimiro Penalva Estela estaba en el puesto sexto entre los mayores contribuyentes de Criptana a las arcas del estado, con una aportaciуn de 553 pesetas. Emparentados con los Baнllo, Henrнquez de Luna, Yrrisary y con la alta sociedad: su hija Carmen casу con Emilio Losada Drake, marquйs de los Castellones y conde de Valdelagrana.


    Escudo de los Salazar

    En esta fotografнa de la Semana Santa de 1947, se ve el escudo de los Salazar
    en el lateral de la terraza del Casino de la Concordia

    Los Salazar tenнan una enorme casa solariega en la calle de Santa Ana, frente a la iglesia, por donde ahora se encuentra la Casa de Cultura, en cuya fachada se ha colocado el escudo. Muchos lo recordamos tambiйn en el muro lateral del Casino de la Concordia. Estaban emparentados con los marqueses de Corvera que a su vez lo estaban con los Castilla-Portugal y los Baнllo y tenнan posesiones en Criptana. Durante el tiempo de Cuaresma la imagen de la Virgen de Criptana es vestida con un manto morado donado a finales del siglo XIX por don Gregorio Salazar y Chico de Guzmбn y doсa. Criptana de Bustos y Castilla.

    Los Figueroa tenнan su casa solariega en la calle de la Soledad de la que se conserva sуlo la portada en piedra arenisca roja. Se establecieron en Criptana en el siglo XIX.

    Los Ayala estaban en casa contigua a la anterior, y solo se conserva el escudo. Aquн se establecieron en el siglo XVIII.

    Y tambiйn, los Guevara, los Fernбndez Calzuelas, los Peсaranda, los Longoria, los De Torres, los Granero, los Millбn Alarcуn, los Melgarejo (emparentados con los Castilla-Portugal y con los Baнllo), los Yrrisarry...


    Fuerzas vivas Criptana

    "Fuerzas vivas" de Criptana, alla por los aсos 20 del pasado siglo, a la salida de una reuniуn polнtica en el Teatro Cervantes

Alrededor de la Iglesia
  • Don Gregorio Bermejo. Pбrroco en Criptana durante muchos aсos, que en tiempos difнciles de escasez, cuando una y otra vez las obras de la iglesia tenнan que ser suspendidas por falta de medios para seguir, no cejу nunca en su propуsito, con todo el pueblo entre incrйdulo y asombrado de ver cуmo iban tomando cuerpo los sueсos de aquel enorme, socarrуn y pertinaz don Gregorio.

    Don Gregorio Bermejo

    Don Gregorio Bermejo y la iglesia parroquial en una postal de la йpoca


  • Don Julio Gil. Sacerdote coadjutor por aquellos aсos 50 y 60 y fundador y director del Colegio Teresiano. Su fuerte era la Gramбtica. Para aprender a conjugar hacнa recitar los verbos "desarzobisconstantinopolitanizar" y "desenguromentantingular". En Bachillerato elemental daba Latнn; Historia del Arte, Filosofнa y Griego en el superior, y preparaba para el examen de PREU. Y aъn tenнa tiempo, aparte de sus labores como sacerdote, para formar grupos de teatro de aficionados y representar obras en el Teatro Cervantes.
  • Don Santos Muсoz. Sacerdote coadjutor y profesor de Religiуn en el Teresiano.
  • Valero, primer sacristбn y organista; Casimiro, segundo sacristбn, y, Ўcуmo no!, Francisco, el genial campanero.

    Don Julio, don Santos, Valero, Casimiro y Francisco

    Don Julio Gil y don Santos Muсoz, coadjutores. Valero y Casimiro, sacristanes, y Francisco el campanero


  • La Manuela. Mujer de Casimiro, el sacristбn. Se encargaba entre otros quehaceres de cobrar los reclinatorios y sillas que usaban las mujeres en la iglesia del Convento (cuando era templo parroquial por estar el de la Plaza en construcciуn) para arrodillarse y sentarse. Era la costumbre. Los hombres se sentaban aparte, en unos pocos bancos laterales.
  • Valeriano Angulo, un simple maestro albaсil, y su hijo Josй Vicente, verdaderos artнfices de la iglesia parroquial. En muchos casos hubieron de enmendar la plana a los arquitectos y, desde luego, idearon los sistemas de construcciуn y resolvieron con ingenio los cientos de problemas que la obra planteaba por la precariedad y penuria de medios empleados.

    Antigua puerta del Convento. Valeriano Angulo y su hijo Jose Vicente

    Antigua puerta del Convento, por donde la Manuela cobraba las sillas y reclinatorios.
    Valeriano Angulo y su hijo Josй Vicente con otros operarios


  • Don Juan Miguel Villar, sacerdote consiliario o director espiritual de Acciуn Catуlica, y Manolo Briega, Manolo Santos y Paco Olmo, seglares, que eran los que verdaderamente llevaban el movimiento apostуlico.
  • Santiago. Catequista (siempre colaborando con la Iglesia y primer seglar que en el pueblo fue autorizado a dar la comuniуn) que preparaba para la Primera Comuniуn en lo que entonces se decнa ir a la Doctrina, los domingos despuйs de comer en la ermita de la Madre de Dios. Para que tuviйramos perseverancia y no faltбramos nos daban vales que en Reyes canjeбbamos por juguetes o libros.
  • Las hermanas Peсaranda. Carmela, Micaela, Victorina y Luisa, nacidas por los aсos 70 y 80 del siglo XIX, vivнan en la Plaza, en la casa que ellas cedieron para vivienda del Pбrroco y hoy acoge diversas dependencias parroquiales, y luego en la calle de Santa Ana, esquina a la de Santa Teresa, y en ese barrio tienen calle dedicada, la que enlaza la de la Virgen de Criptana con la Costanilla. Hijas del general Peсaranda, don Ignacio Peсaranda y Baillo, determinaron desde su juventud constituirse en comunidad, a modo de beaterio religioso, dedicadas exclusivamente a la oraciуn y a la ayuda a los mбs necesitados. Su generosidad fue tal, que quedaron literalmente pobres al vender poco a poco las muchas propiedades que les dejaron sus padres.

    Don Juan Miguel, Santiago el catequista y doсa Luisa Peсaranda

    Don Juan Miguel Villar, Santiago el catequista y doсa Luisa Peсaranda


  • Francisco Lуpez-Casero, El Monarca. Alma mater de la Semana Santa de los aсos 50, 60, 70... Era de la cofradнa del Cristo de la Columna, y se le veнa siempre sin capirote, con la capa recogida sobre el brazo y organizando la procesiуn del Jueves Santo en interminables paseos de arriba abajo.
  • Don Santiago Olivares. Sacerdote de la Orden de Misioneros del Corazуn de Marнa. Recluido en su casa, sуlo le dejaron en su dнa, celebrar medio clandestinamente en el Convento misas para el eterno descanso de difuntos.
  • Jesъs Antonio. Rezador casi oficial del rosario de difuntos, de larga trayectoria. Ya lo hacнa tambiйn su abuelo.
  • Carmelo Dнaz-Ropero Reillo. Organista, sacristбn, modelista, maquetista, escritor...
  • El Pregonero, Bautista El Morenete y otros. Anderos. Habituales en la puja, que se realiza el Domingo de Ramos de cada Semana Santa, con todos los presentes en traje y corbata como la solemnidad del acto requiere.

    Francisco Lуpez-Casero, don Santiago Olivares y Carmelo Dнaz-Ropero

    Francisco Lуpez-Casero, don Santiago Olivares y Carmelo Dнaz-Ropero


Los maestros
  • Don Ramуn Lуpez Manzanares. Director de una escuela subvencionada por el Ayuntamiento a principios del siglo XX y creador de una larga saga de maestros. De йl se conservan unas Nociones de Analogнa y Sintaxis de Gramбtica Castellana. Tiene calle dedicada (entre Isaac Peral y las vнas del tren).
  • Don Especioso Perucho. Presbнtero en la iglesia parroquial y fundador en 1918 de una escuela gratuita para pobres en la entonces llamada "Casa de la Culebra", frente a la actual plazoleta de Don Ramуn Baillo
  • Don Domingo Miras. Maestro en la Escuela Graduada de Niсos Nє 1, hoy del Sagrado Corazуn, en el Pozo Hondo, en 1907, y director desde 1910 a 1937. Era tambiйn topуgrafo y realizo el mapa de Criptana de 1910. Hoy el colegio pъblico de la Avda. de Sara Montiel 30 lleva su nombre.

    Don Ramуn Lуpez Manzanares, don Especioso Perucho y don Domingo Miras

    Don Ramуn Lуpez Manzanares, don Especioso Perucho y don Domingo Miras


  • Don Josй Marнa Garcнa-Casarrubios y don Бngel Molina. Maestros durante muchнsimos aсos en las Escuelas del "Palomar", y el ъltimo tambiйn jefe local de la OJE.

    Don Josй Marнa Garcнa Casarrubios y don Бngel Molina

    Don Josй Marнa Garcнa-Casarrubios y don Бngel Molina


  • Don Leonidio Arteaga. Fue durante muchos aсos maestro y director de las Escuelas del Pozo Hondo.
  • La madre Rosario. La mбs emblemбtica entonces y alma del colegio de las monjas, el de Ntra. Sra. del Rosario de religiosas dominicas.
  • Don Josй Sainz. Cofundador del Colegio Teresiano junto con don Julio Gil. Don Josй era todo una instituciуn en el Teresiano y prбcticamente quien lo llevaba. Tenнa una rara habilidad para dar tortazos de castigo: nos llamaba &#8212ya sabнamos para quй y acudнamos cubriйndonos la cara con los brazos&#8212, nos tiraba de la patilla, instintivamente hacia ella iban nuestras manos, nos descubrнamos... y, Ўzas!, guantazo que te venia sin saber ni cуmo ni por dуnde.
  • Don Florentino Isern. Profesor en el Teresiano y maestro en las escuelas del Pozo Hondo. Era de йl muy caracterнstica la frase: "ЎNiсo!, te voy a dar una patada... que te voy a mandar a la repulsiva luna".

    Don Leonidio Arteaga, don Josй Sainz y don Florentino Isern

    Don Leonidio Arteaga, don Josй Sainz y don Florentino Isern


  • Don Josй Antonio Sбnchez-Manjavacas. Profesor de Lengua y Literatura en el Teresiano y director de la biblioteca Alonso Quijano. Йl fue el principal animador en Criptana de la Fiesta del Libro, el 23 de abril de cada aсo y el primero que intentу promover turнsticamente nuestros molinos.
  • Don Venancio. Tenнa una cultura enciclopйdica y por su forma de ser y por su forma de dar las clases, rбpidamente se convirtiу en el profesor mбs carismбtico, en el "santo y seсa" del Teresiano. Impartнa clases de Geografнa, Historia, Lengua, Inglйs, Latнn y Griego. Con йl siempre estбbamos cantando. Cantбbamos los rнos, montaсas, mares, cabos y golfos; cantбbamos romances, canciones antiguas o que йl se inventaba, y cantбbamos al torpe que se equivocaba en una rueda o concurso de preguntas aquello de "Tu cabeza es dura, dura, durнsima...", con la mъsica de un conocido anuncio radiofуnico de entonces de un no menos conocido detergente: "Esse lava blanco, blanco, blanquнsimo...", y que llevaba tambiйn aparejado el ocupar el ъltimo puesto en la fila desplegada junto al entarimado de la pizarra.
  • Don Francisco Flores. Se hizo cargo del Teresiano en su ъltima etapa y, como sacerdote, fue al tiempo capellбn del Asilo de Ancianos. Con su mala salud de hierro, en el colegio puso alma y vida hasta que los tiempos avanzaron y en Criptana fue inaugurado un instituto. El Teresiano, en aquel momento, ya no tenнa razуn de ser y cerrу sus puertas.

    Don Josй Antonio Sбnchez-Manjavacas, don Venancio, don Francisco Flores, y don Rogelio Sбnchez Ruiz

    Don Josй Antonio Sбnchez-Manjavacas, don Venancio (fotografнa pequeсa), don Francisco Flores, y don Rogelio Sбnchez Ruiz


  • Don Rogelio Sбnchez Ruiz. Fundador y promotor del Centro Comarcal de Educaciуn Especial Marнa Auxiliadora y, mбs adelante, del Centro Ocupacional Comarcal de Atenciуn a Discapacitados Psнquicos que lleva su nombre. Toda una vida dedicada a los discapacitados. Es hijo adoptivo y bien merecido de Campo de Criptana. Habнa nacido en 1913 y, segъn йl contaba, en un cortijo de nombre Matafrнas, que pertenecнa al tйrmino municipal jienense de La Puerta de Segura, aunque sus padres los inscribieron en el juzgado de Gйnave, en Jaйn. Muriу en 2013 con los 100 aсos cumplidos.
Los artistas
  • Sara Montiel. Considerada uno de los mitos mбs importantes del sйptimo arte en todo el mundo, por su espectacular belleza y gran voz. Protagonizу o participу en unas 60 pelнculas, entre las que destacan: Veracruz (1955), El ъltimo cuplй (1957), La Violetera (1958), Carmen la de Ronda (1959), Mi ъltimo tango (1960), Pecado de amor (1961) y Varietйs (1971). Fue la primera actriz espaсola en triunfar en Hollywood.

    Sara Montiel en Veracruz.1954

    Veracruz, 1954. Gary Cooper, Sara Montiel, Denise Darcel y Burt Lancaster


  • Enrique Alarcуn. Decorador de cine y director de arte. Premio Goya honorнfico en 1991. Su nombre permanecerб unido a algunos de nuestros tнtulos mбs emblemбticos, como El baile, de Neville; Calle Mayor, de Bardem; Los jueves, milagro y La vaquilla, de Berlanga; El cochecito, de Ferreri; Maribel y la extraсa familia, de Forquй; Llanto por un bandido, de Saura; Los derechos de la mujer, de Josй Luis Sбenz de Heredia, y Tristana y Ese oscuro objeto de deseo, de Buсuel. Samuel Bronston le hizo responsable de la direcciуn artнstica y ambientaciуn de El Cid, de Anthony Mann, y Rey de reyes, de Nicholas Ray.

    Enrique Alarcуn

    Enrique Alarcуn


  • Manuel Manzaneque. Actor y director teatral. En 1967 dejу su carrera como actor (diecisiete pelнculas y siete de ellas como protagonista) para fundar y dirigir la Compaснa Tirso de Molina, y con ella representу obras clбsicas y contemporбnea de prestigio por toda Espaсa. En 1992, con motivo de la Expo de Sevilla, lleva a cabo el que quizб sea su mбs ambicioso montaje, El Quijote, con Josep Marнa Flotats y Juan Echanove como Quijote y Sancho respectivamente; se estrenу en Nueva York y llevу este montaje por varios paнses europeos y americanos. En sus ъltimos aсos se ha convertido en viticultor y posee una bodega y vino de denominaciуn propia en la finca Йlez de El Bonillo, en Albacete.

    Manuel Manzaneque

    Manuel Manzaneque en una de sus primeras pelнculas, como director-propietario
    del Teatro Esproceda de Madrid y en su faceta de viticultor


  • Francisco Gуmez de Ramуn. Fundador en 1850 de la que hoy conocemos como Banda Filarmуnica Beethoven de Campo de Criptana
  • Don Bernardo Gуmez. Sucesor a su padre en 1879 en la direcciуn de la Filarmуnica Beethoven. De gran cultura, farmacйutico, compositor, amigo de Chueca y socio nъmero 50 de la Sociedad General de Autores &#8212prбcticamente socio fundador&#8212, compuso numerosa obra, incluso zarzuela, que desgraciadamente no se ha conservado en su totalidad.
  • Manuel Angulo Sepъlveda (Maestro Angulo). Director de la Filarmуnica Beethoven desde el final de la Guerra Civil hasta 1983.
  • Rafael Calonge (Falнn). Director de la Filarmуnica entre 1983 y 2003.

    Francisco Gуmez de Ramуn, don Bernardo Gуmez, Manuel Angulo Sepъlveda y Rafael Calonge

    Francisco Gуmez de Ramуn, don Bernardo Gуmez, Manuel Angulo Sepъlveda y Rafael Calonge


  • Los Tablas. Saga de los Calonge que ha tocado y toca en la Filarmуnica Beethoven, aquн representados por uno de sus patriarcas: Ramуn Calonge Bustamante.

    Ramуn Calonge

    Ramуn Calonge Bustamante, miembro de toda una saga de mъsicos: Los Tablas


  • Бngel Arteaga. Compositor y profesor del Conservatorio de Mъsica de Madrid, desaparecido prematuramente en el apogeo de su creatividad
  • Manuel Angulo Lуpez-Casero. Catedrбtico de Mъsica de la Universidad Autуnoma de Madrid y compositor.

    Бngel Arteaga y Manuel Angulo

    Бngel Arteaga y Manuel Angulo Lуpez-Casero


  • Luis Cobos. Director de orquesta. Con tan sуlo ochos aсos ingresу en la Filarmуnica Beethoven En 1968 creo el grupo musical Conexiуn y a lo largo de la dйcada de los setenta se dedicу a la producciуn musical y a dar conciertos de saxofуn. Su gran oportunidad llegу en 1982, cuando la discogrбfica CBS le propuso adaptar al mercado espaсol la iniciativa que con gran йxito estaba desarrollando en el Reino Unido Louis Clark al combinar pequeсos fragmentos de mъsica clбsica al frente de la Royal Philarmonic Orchestra. El resultado fue Zarzuela, que unнa y actualizaba en una ъnica pieza fragmentos del gйnero chico con fondos musicales contemporбneos. Luego siguieron otros proyectos. Aъn colea su Concierto del IV Centenario del Quijote al principio del verano de 2005, reuniendo en la Sierra de los Molinos de Campo de Criptana, sobre el mбs sofisticado escenario allн jamбs ubicado, a cerca de cinco mil personas sentadas y a otro gran numero de pie e imposible de calcular. Dio pie dicho concierto a la instauraciуn del Festival "Tierra de Gigantes", que se celebra todos los aсos.

    Luis Cobos

    Luis Cobos


  • Maruja Perea. Soprano aficionada. Son muy recordadas sus actuaciones en las zarzuelas que con motivo del dнa de santa Cecilia organizaba la Filarmуnica Beethoven.
  • Maribel Beltrбn. Soprano y directora de la Coral Santa Cecilia.

    Maribel Beltrбn

    Maribel Beltrбn en su merecido homenaje en 2009 con motivo del Dнa Internacional de la Mujer.
    La fotografia del fondo corresponde a un concierto de la Coral Santa Cecilia en el dнa de su patrona


  • Los Maestronic. Grupo musical nacido por los aсos 60, que ha ido renovando sus componentes a lo largo de los aсos.

    los Maestronic

    los Maestronic

    Los Maestronic con algunos de sus primeros y ъltimos componentes


  • Micaela Peсaranda y Lima (una de las hermanas Peсaranda), nacida a finales del s.XIX . Escribiу novelas de un realismo estrechamente ceсido a la moralidad catуlica convencional de la йpoca, como Asн es el mundo, Sembrar con lбgrimas y recoger con alegrнa o їMudar de opiniуn?
  • Domingo Miras Molina. Dramaturgo: Una familia normal, Gente que progresa, Las brujas de Barahona, Egisto, Penйlope, Fedra, Entre Troya y Siracusa , Aurora, La monja Alfйrez.
  • Raimundo Escribano. Pertenece al Instituto de Estudios Manchegos y ha publicado versos, relatos, ensayos y centenares de artнculos en periуdicos y revistas de Espaсa e Hispanoamйrica.
  • Valentнn Arteaga. Poeta y religioso teatino. Se dio a conocer como poeta en 1972 con el libro La esperanza del barro, al que siguieron otros. Ha publicado ocho libros en prosa y 22 poemarios. En junio de 2003 fue elegido Prepуsito General de la Orden de Clйrigos Regulares (los teatinos).

    Micaela Peсaranda, Domingo Miras, Raimundo Escribano y Valentнn Arteaga

    Novela de Micaela Peсaranda. Domingo Miras, Raimundo Escribano y Valentнn Arteaga


  • Josй Gonzбlez Lara. Alcalde de Criptana entre 1955 y 1971, poeta, escritor y miembro del Instituto de Estudios Manchegos.
  • Villajos Lucas. Naciу en 1907 y fue jornalero como su padre, y "cuevero", como йl solнa decir (naciу en el barrio de las "Cuevas"), y que sin apenas instrucciуn (leer y escribir y las cuatro reglas), sorprendiу a todos como poeta y dejу para la posterioridad la crуnica de las costumbres, vivencias y oficios de su йpoca, hasta 1983 en que muriу. Su magistral trabajo estб recogido en un libro pуstumo que se editу en 2009: Memorias, vidas y costumbres de un pueblo - Campo de Criptana.
  • Josй Aureliano de la Guнa, nacido en 1963. Autor de varios libros de poesнa, ha recibiendo mъltiples distinciones por su obra. Tambiйn ha hecho incursiones en el campo de la prosa e investigaciones lingьнsticas en torno a la forma de hablar manchega y criptanense.
  • Marнa Zaragoza, nacida en 1982. Articulista, ensayista y autora de novelas, relatos cortos, poesнas o guiones cinematogrбficos, ha sido galardona en numerosos certбmenes.

    Josй Gonzбlez Lara, Villajos Lucas, Josй Aureliano de la Guнa y Marнa Zaragoza

    Josй Gonzбlez Lara, Villajos Lucas, Josй Aureliano de la Guнa y Marнa Zaragoza


  • Francisco Lуpez-Casero Olmedo. Licenciado en Ciencias Econуmicas, profesor de Economнa en el Instituto de Munich, escritor y conferenciante.
  • Luнs Cabaсero. Actor y director aficionado de teatro. En 1996 formo la compaснa Aspaviento.
  • Lola Madrid, La Caneca. Actriz y directora aficionada de teatro. Lola es tambiйn presidenta de la Asociaciуn de Hidalgos Amigos de los Molinos desde 1978 y vive y respira para defenderlos. Comparte, como ya hizo su padre, Caneco, esa pasiуn molinera con el teatro.

    Luis Cabaсero y Lola Madrid

    Luis Cabaсero y Lola Madrid


  • Francisco Valbuena. Conocido sobre todo por su faceta de pintor de La Mancha y del universo cervantino, fue un artista polifacйtico, un adelantado de su tiempo, que se adentrу tambiйn con йxito en la escultura, serigrafнa, decoraciуn y fotografнa. Su obra es temperamental, fuerte, de colores calientes y sobre todo viva.

    Francisco Valbuena

    Francisco Valbuena y una de sus obras


    Francisco Valbuena

    Autoretrato de Francisco Valbuena

  • Isidro Antequera. Aunque natural de La Solana, Campo de Criptana ha sido siempre su pueblo. En 1974 fundу la Escuela Municipal de Pintura, pionera en su dнa. Su pintura, de trazo grueso pero dedicada sobre todo a la luz y el color, muestra con total realismo, la йpoca y el entorno donde le ha tocado vivir, su modo de ser y la belleza de sus gentes.

    Isidro Antequera

    Autorretrato de Isidro Antequera y una de sus obras


  • Josй Dнaz. Pintor de la nostalgia urbana dentro de una neofiguraciуn cargada de reminiscencias, ha incursionado tambiйn en la abstracciуn. Su formaciуn es totalmente autodidacta y se fortalece en los ambientes artнsticos madrileсos de la dйcada de los 50.

    Josй Dнaz

    Josй Dнaz y una de sus obras


  • Eloy Teno. Dio vida al hierro en figuras y murales.
  • Andrйs Escribano. Pintor grabador, escultor-ceramista y dibujante. Director de la Casa de Cultura y de la Universidad Popular
  • Paco Calonge. Cуmico y showman. A los 17 aсos se iniciу en el mundo del espectбculo, formando parte de la Banda Cуmica El Empastre, como mъsico y primer cуmico. A los 25 actuу ya en solitario como humorista, y su salto a la televisiуn fue en 1992, con el programa de TVE-1 "Hola Raffaella".
  • Honorio Cruz, Jorge Fuentes y Rafael Castellanos. Toreros

    Eloy Teno, Andrйs Escribano, Paco Calonge y Rafael Castellanos

    Eloy Teno, Andrйs Escribano, Paco Calonge y Rafael Castellanos


Alrededor del deporte
  • Enrique Millбn Alarcуn. Fue el primer (y ъnico) castellano-manchego en acudir a unos Juegos Olнmpicos de Invierno. A su proeza nunca se le dio, ni se le ha dado despuйs, la importancia que merece.

    Naciу en Campo de Criptana el 9 de febrero de 1908 y era el menor de tres hermanos. Jerуnimo, el mayor, fue abogado y administrу la bodega familiar en la calle de la Virgen.

    Enrique Millбn Alarcуn, que estudiу Farmacia y abriу una en Madrid, era un atleta que practicaba todos los deportes y sobre todo el alpinismo. Estuvo vinculado a la Sociedad Sierra Nevada y al Club Penibйtico en Granada, y al Club Alpino Peсalara en Madrid. Fue campeуn de Espaсa de esquн de fondo en 1935 y nada menos que seleccionado para los Juegos Olнmpicos de Invierno celebrados en 1936 en Garmisch-Partenkirchen, en los Alpes Bбvaros, al sur de Alemania, participando el 9 de febrero en la prueba de 18 kilуmetros de esquн nуrdico, en la que no logrу terminar por rotura de los esquнs a 2 Km de la meta.

    Vivieron los Millбn Alarcуn en la calle de Santa Ana, 25, en un bello caserуn manchego que aъn conservan.

    Primos de ellos fueron Enrique Alarcуn, decorador de cine, y Fernando Alarcуn, que fue alcalde en Criptana.


    Enrique Millбn Alarcуn
    Enrique Millбn Alarcуn
    Gracias a Fernando Arrechea, historiador especializado en historia del deporte y los Juegos Olнmpicos,
    he podido descubrir la condiciуn de olнmpico de nuestro paisano Enrique Millбn Alarcуn,
    y a йl debo tambiйn la cesiуn de la fotografнa (Blog de Fernando Arrechea).

  • Hermanos De la Fuente Chaos, (Agustнn y Alfonso). Eran de Madrid y jugaron en el Atlйtico de Madrid y en la Uniуn Criptanense por los aсos 30. Se casaron con muchachas de Criptana. Agustнn, muriу muy joven, arrollado por un tranvнa cuando iba, por fuera, en el pescante de otro. La avenida que baja a la estaciуn y el campo de fъtbol llevan su nombre. Alfonso llegу a ser mйdico de prestigio, catedrбtico y, en otra faceta, presidente de la Real Federaciуn Espaсola de Fъtbol entre1956 y 1960.
  • Fernando Alarcуn Millбn. Super atleta que practicaba infinidad de deportes y en todos era bueno, primo del cineasta Enrique Alarcуn y del olнmpico Enrique Millбn Alarcуn. Jugу en la Uniуn Criptanense por los aсos 30. Fue alcalde de Campo de Criptana entre 1946 y 1948, repitiendo entre 1953 y 1955.
  • Rosina Alarcуn. Hija del anterior. Fue una de las mejores jugadoras de tenis en Espaсa por los aсos 50 y 60.
  • Carnemicho. Jugador de la Uniуn Criptanense por los aсos 30. Su padre tenнa una carnicerнa en la calle de Cristo Rey, por donde Muebles Herencia, y luego йl la tuvo en la calle Castillo.
  • Birrн (Lorenzo Muсoz Quirуs). El mejor futbolista que ha dado Criptana, sin lugar a dudas. Jugу en la Uniуn antes y despuйs de la Guerra Civil y fichу por el Real Madrid en 1942.

     Los De la Fuente Chaos (Agustнn y Alfonso) y Birri

    Los hermanos De la Fuente Chaos (Agustнn y Alfonso) y Birri


  • Otros Jugadores de la Uniуn Criptanense: Mundo, con la misma planta que Ramallet, el mнtico portero del Barcelona; Juanje y Perico, tambiйn cancerberos; los Machotas, Pinorra, Caneco, Palop, El Pregonero, Benja, Olmedo y su hermano pequeсo &#8212claro&#8212 Olmedete, Pachichi Cruz, el otro Pachichi (Utrilla) que fue policнa; Juan Lorenzo, Campos, Juliбn Bustamante (Colodra), Rubisa, El Jaro la Hormiga, Verdъ, Parreсo, Piel de Coco... O mбs actuales, como Peснn, defensa izquierdo, que despuйs en el Salamanca y en una eliminatoria de Copa Del Rey anulу a Dani, estrella del A. de Bilbao e internacional con Espaсa.

    Viejas glorias de la Uniуn Criptanense

    Mнtica alineaciуn de la Uniуn Criptanense. Arriba, de izquierda a derecha: Mundo, Parreсo El Pregonero, Mariano El Chicote,
    Muсoz El Niсo los Tangos, Rametes, Juanvi y Sotero, hermano de Mundo, (utillero). Abajo: El Negus, Machotas-2, Pachichi,
    Machotas-1, Caneco y Olivares el de la farmacia.


    Viejas glorias de la Uniуn Criptanense 2

    Otras viejas glorias de la Uniуn Criptanense


  • Perreta (Moisйs Rubio). Fue el primero que hizo que no interesбsemos por el ciclismo en Criptana. Tenнa clase y fueron muchos sus triunfos regionales.

    Perreta

    Moisйs Rubio Perreta


  • Fernando Manzaneque. Ciclista profesional entre 1958 y 1968. Destacу en las carreras por etapas, donde podнa desplegar sus habilidades en las largas fugas en etapas de montaсa. Se caracterizaba por una gran regularidad, finalizando 11 veces la Vuelta a Espaсa, 6 de ellas entre los 10 primeros, y los 8 Tours de Francia que corriу. Consiguiу 40 triunfos. Los mбs destacados fueron 3 etapas en el Tour de Francia, dos en la Vuelta a Espaсa y la clasificaciуn general de una Midi Libre.

    1958, el primer aсo como profesional, fue glorioso para Fernando &#8212Nando, como le decнamos aquн&#8212, con su tercer puesto en la Vuelta a Espaсa y primer espaсol. Acabada la carrera, absolutamente "todo el pueblo", con sus autoridades a la cabeza y Banda de Mъsica, esperу en la estaciуn su llegada a las doce de la noche en el "Cartagena", para recibirlo como se merecнa. Hasta el tren lo homenajeу parando cinco minutos. Fue apoteуsico ver a la multitud subir hasta el convento para que Fernando ofreciera el ramo de flores con que se le habнa obsequiado a la Virgen de Criptana, que allн estaba. Y a Ramonнn, pasando la bicicleta con los brazos en alto y gateando de rodillas.

  • Jesъs Manzaneque. Hermano del anterior y tambiйn ciclista, mбs fino corriendo y especialista en las carreras contrareloj (se hablу de йl incluso para que atacara el "record de la hora"). Nos deparу igualmente dнas de gloria y fue uno de los habituales en las famosas "Rutas del vino".

    Fernando y Jesъs Manzaneque

    Fernando y Jesъs Manzaneque


  • Otros ciclistas. Tambiйn descollaron, entre otros, Carreсo, Santiago Ortiz, Cecilio (el de los Manolis) y Manolo Quintanar (Boletas).
  • Eugenio Jimйnez Manzanares. Con su tнo Santiago, siempre en el Bar Eugenio (donde ahora el Bar La Plaza), que fundara su abuelo Eugenio Jimйnez Rodrнguez-Manzaneque. Eugenio ha sido corredor ciclista en sus aсos mozos y luego el primer manager, mentor, consejero y siempre amigo de nuestro gran campeуn ciclista Fernando Manzaneque. Creу y dirigiу la famosa carrera ciclista Rutas del Vino y ha sido presidente de la Federaciуn Castellano Manchega de Ciclismo.

    Eugenio Jimйnez

    Eugenio Jimйnez


  • Purificaciуn Ortiz. Nacida en 1972. Atleta especialista en salto de longitud, 100 metros lisos y 200 metros lisos, considerada como una de las mejores atletas paralнmpicas espaсolas. En su amplio palmarйs se deben destacar cuatro medallas olнmpicas: una de oro en salto de longitud, una de plata en 100 metros lisos y una bronce en 200 metros lisos (conseguidas en los Juegos Paralнmpicos de Barcelona de 1992),asн como otra de bronce en salto de longitud en los Juegos Paralнmpicos de Atlanta de 1996. Licenciada en Derecho, ocupa un alto cargo en la ONCE

    Purificaciуn Ortiz

    Purificaciуn Ortiz


Alrededor de la salud
  • Don Josй Minguijуn. Mйdico. Aquн se estableciу (era de Arrancacepas, en Cuenca) despuйs de una etapa en el Hospital de La Princesa de Madrid, aquн se casу con una criptanense y aquн abriу despuйs una bodega. Entre йl y sus amigos el pintor Zuloaga y escultor Juan Cristуbal compraron el molino El Burleta, cedido en la actualidad para su custodia al Ayuntamiento. Juan Cristуbal tallу en madera de caoba la magnнfica efigie del Cristo de la Expiraciуn, que fue donada por don Josй Mingujуn al pueblo de Criptana para recomponer la imaginerнa destruida en la guerra civil de 1936.

    Don Josй Minguijуn con Juan Cristуbal e Ignacio Zuloaga en la puerta del Burleta. El Burleta en la actualidad. El Cristo de la Expiraciуn

    Don Josй Minguijуn (a la izquierda) con Juan Cristуbal e Ignacio Zuloaga en la puerta del Burleta.
    El Burleta en la actualidad. El Cristo de la Expiraciуn


  • Don Honorio Leal. Mйdico. Persona muy atenta, sabia y muy agradable en el trato. No ponнa ningъn reparo en visitar a los enfermos a cualquier hora en sus casas &#8212creo que incluso le gustaba&#8212, sin prisas, dando conversaciуn y preguntando por toda la familia. Siempre se le recordarб como un hombre bueno.

    Don Honorio Leal

    Don Honorio Leal y su casa y consulta en el Tumbillo


  • Otros mйdicos. Tambiйn muy queridos y populares por aquella йpoca fueron don Salvador Martнnez, don Manuel Torres, don Antonio Ortiz, don Juliбn Esteso y mбs tarde don Dбmaso. E igualmente, otros de gran prestigio, nacidos en Criptana y que han desarrollado su labor fuera, como Бngel Escudero o Ramуn Ortiz.
  • Don Horacio del Barco. Dentista. Tenнa la clнnica al lado del teatro Cervantes, ademбs de otra en Alcбzar.
  • Doctor Valiсo. Mйdico pediatra y dentista con la clнnica en la calle Murcia.
  • Don Fйlix Puebla. Boticario. En la esquina de la calle Murcia con la del General Pizarro, donde la actual de Garcнa-Reillo y antes de don Evelio, Y tambiйn entonces: Sureda, Quirуs y Guijarro.

    Don Dбmaso Alegre y don Бngel Guijarro

    Don Dбmaso Alegre y don Бngel Guijarro


  • Julianete. Practicante. Hacнa curas y ponнa inyecciones, indiciones como algunos decнan. Y tambiйn del gremio: Aranda, que se marchу pronto del pueblo, Bisturн, Ventura, y Avelino. Y las que hacнan la competencia, sin ninguna preparaciуn, sуlo la destreza en poner pinchazos: La Apolonia, La Poli o “la Marнa la que pincha”, que tenнa una doble vida, pues su otro menester era el de pipera en un cajуn de madera para resguardarse del frнo en la esquina de la mercerнa Casa Valera, frente al cine Rampie.
  • Doсa Pere (Peregrina), doсa Adela y doсa Aurelia. Comadronas. Antes nuestras madres daban a luz en las propias casas, con el ъnico recurso sanitario de esmerar el aseo, ollas de agua hirviendo, lienzos limpios y la ayuda de la comadrona.
  • La Gavilla. Curandera. Tenнa cierto don para remediar torceduras, contusiones, dolores lumbares y de ciбtica e incluso fracturas. Y no menos, La Julianeta y Josefa La Macarena.
Taberneros
  • Domingo Flores, El Chato Pelines. Mi abuelo. A principios del siglo pasado por los antiguos soportales de la Plaza. Allн se jugaba mucho, y йl se salнa del mostrador y era el mejor. Tanto, que cerro la taberna y se hizo jugador profesional, y de eso viviу hasta que en 1924 prohibieron el juego.

    Mi abuelo Domingo Flores y la zona de los soportales

    Mi abuelo Domingo Flores, el Chato Pelines, y la zona de los soportales que habнa antes en la Plaza


  • Josй Antonio Briega. Puesto de aguardientes y taberna igualmente por los soportales de la Plaza y en las primeras dйcadas del siglo pasado.
  • Pepe. Tenнa el bar en la calle del Caсo. "No es Acuarium, ni es Chicote, ni Gambrinus, ni Negresco; es Pepe en su bar terraza, a la entrada del cine Imperio".
  • Los Legaсa. Cafeterнa Los Molinos (ahora reformada y con otro nombre) en la Plaza, esquina con Soledad.

    Legaсa

    Cafeterнa Los Molinos, Legaсa


  • Santiago Jimйnez. Bar Eugenio (ahora Bar La Plaza). Su padre, Eugenio Jimйnez Rodriguez-Manzaneque, fundу el bar en 1905. Luego, Conchi con su marido Joselнn y Jesъs, hijos de Santiago, se quedaron con el establecimiento y lo dividieron: Conchi quedу con el antiguo local pero con el nombre de Bar La Plaza, y Jesъs con otro bar abierto en antiguas dependencias con el nombre de Bar Eugenio.

    Bar Eugenio

    Santiago, en primer tйrmino, y al lado su sobrino Eugenio


  • La Gabina y su hijo Ignacio Montero. Bar Bejarano (luego Bar Los Faroles), donde ahora Eugenio. Con estos ripios se anunciaba en los aсos 40: "Si en este verano tъ tienes calor, vete al Bejarano, el sitio mejor. Vermut y refrescos, cerveza muy frнa, anchoas y mariscos y hay gambas del dнa".
  • Los Cabaсero. Eran de El Bonillo (Cuenca), y el primero que vino al pueblo fue el mayor de ellos Sinesio, para hacerse cargo de la reposterнa del Casino Primitivo. Luego se trajo a sus hermanos pequeсos Pepe y Luis, que fueron taberneros hasta el final de sus dнas, y tanto en el casino como luego en el Bar Castillo, mas conocido como el de "Los Pepes", fueron verdaderos maestros de hostelerнa, y muchos fueron los que con ellos aprendieron el oficio.
Con negocios o establecimientos
  • Agudo. Fabrica de gaseosas, sifones y polos de fresa limуn y menta en la calle del Caсo, junto al antiguo cine Imperio. Y con puesto tambiйn dentro del Teatro Cervantes.

    Agudo

    Agudo


  • Higinio Torrente. Paqueterнa y mercerнa en la calle de santa Ana, frente a General Pizarro. Especialista en camiserнa, calcetines, tirantes y ligas para caballeros, y corsйs y medias de seda.
  • Cebolleta. Estanco, loterнa, venta de licores a granel y de sogas en la calle de Santa Ana.
  • Rametes. Tienda de comestibles en la plaza de Santa Ana. Luego se marchу del pueblo enrolado en una trouppe de circo, de mъsico.
  • El Caballista. Horno al final de la calle de Santa Ana, de donde salнan las tortas tan afamadas para todos los de nuestra generaciуn.
  • La Buena Estrella. Toda una saga familiar que se ha mantenido al pie del caсуn en el comercio (ferreterнa, comestibles, droguerнa...) mбs antiguo del pueblo, primero durante unos aсos en la Plaza, donde la farmacia, y luego en la calle de Santa Ana.

    La Buena Estrella

    Uno de sus primeros anuncios. El batiburrillo del interior, donde tan pronto ves un Crucifijo o una imagen del Corazуn de Jesъs
    como boнnas, paсuelos de hierbas, menaje de cocina, huevos, detergente, garbanzos, seras o harina de titos.
    El inefable Pepe, el ъltimo de la saga, en la puerta del establecimiento, ofertando productos para la vendimia


  • Abundio Escudero. Tienda de comestibles en la calle de la Guindalera.
  • Lola, la alpargatera. Taller y tienda en la calle del General Pizarro, junto a la casa de los Granero.
  • Concha Arias. Periуdicos y tebeos en General Pizarro, esquina a la calle de la Virgen. Luego El Sordete y su mujer, Vicenta.

    Concha Arias

    En la esquina estuvo la librerнa Arias y, al lado, Lola la alpargatera


  • El Bisutero. Tienda de juguetes en la calle Murcia. Puestos por las ferias
  • Paco, el carnicero. Establecimiento en la rinconera del Teatro Cervantes, en la Plaza.

    Paco, el carnicero

    La Filarmуnica Beethoven en una procesiуn de su patrona Santa Cecilia por la Plaza.
    Al fondo se ve la carnicerнa de Paco junto a los Estudios fotogrбficos de la PBL


  • Nati, la churrera. Establecimiento en la Plaza, a continuaciуn de la Casa Parroquial. Antes, su padre: Florentino Sanz, que tambiйn freнa buсuelos y servнa horchata y refrescos.
  • La Margarita. Confiterнa, heladerнa y horchaterнa en la Plaza.
  • Policarpo Reillo. Pescaderнa. El ъltimo comercio en desaparecer de la casa de los Quirуs antes de su derribo y de la posterior construcciуn del edificio esquinero entre las calles de Cristo Rey y Virgen.
  • Julian Carreras. Tejidos, confecciones, mercerнa y antes muchнsimas mбs cosas en la calle de la Virgen
  • Manolo Calzado. Droguerнa en la calle de la Virgen.
  • El Feliso. Futbolines, billares y venta de tabaco americano en la calle de la Virgen.

    El Feliso

    Billares y futbolнnes del Feliso


  • La Boni. Mujer del Feliso, que vendнa perdigones de plomo para las escopetas en la misma casa, subiendo a la galerнa del patio por unas empinadas escaleras.
  • Pablo Fernбndez. Fбbrica de chocolate en la calle de la Virgen. En distintas йpocas tuvieron tres marcas de chocolate a la taza en el mercado: Los Glotones, Pablito y Alfonsito. Y tienda en la esquina de la calle Convento con la de la Paloma.
  • Pablete Escribano. Fбbrica de chocolate, galletas y productos dietйticos en la Avda de Juan Carlos I, en una especie de chalй frente al Parque. Y tienda en la calle del Cardenal Monescillo.
  • Leovigildo. Fбbrica de sifones, gaseosas y polos en la calle Castillo. Y bar: Bar Leo.
  • Ramуn Arteaga. Comerciante de tejidos, Primero dependiente en Iluminado y luego con comercio propio en la calle Castillo: Galerнas Ramar.

    Ramуn Arteaga

    Ramуn Arteaga Sбnchez-Guijaldo, de Galerнas Ramar


  • Valeriano Perucho, Mesiй. Tienda de ultramarinos y coloniales en la esquina de la calle Castillo con la de la Reina.
  • Moratalla. Billares en la calle Castillo.
  • El Niсo Blando. Carbonerнa en la calle del Convento, por los corrales de la parte trasera de un enorme caserуn que ocupaba tres o cuatro casas actuales con frente por la calle Castillo.
  • Arreborrica. Taller de hojalaterнa al final de la calle convento.
  • Manuel Antonio Olivares. Droguerнa y ferreterнa en la calle de la Tercia.

    Manuel Antonio Olivares

    Aquн estuvo el almacйn de droguerнa y ferreterнa de Manuel Antonio Olivares


  • Josй Mari Quiсуnes, Almidуn. Tienda de comestibles y mбs cosas al principio de la calle de la Concepciуn y por la de Fontanilla.
  • Carmelo. Tienda de comestibles en la calle de la Concepciуn, frente a la antigua bodega del Conde.
  • Ramуn Garcнa-Casarrubios, El Niсo Bonito. Almacйn de ferreterнa, productos enolуgicos y jugueterнa "El Nuevo Vulcano" en la Plaza, en la antigua casa de Alarcуn, y bodega "Fomento Vinнcola" en la calle de la Concepciуn, en la gran manzana entre la travesнa del Monte y la calle Oriente. Todo un personaje, al que muchos no muy desacertadamente compararon, salvando las distancias, con el Juan March criptanense.

    El Niсo Bonito

    Aquн, en la calle de la Concepciуn (carretera de Pedro Muсoz) y con vuelta a la del Monte, estuvo
    el gran complejo y residencia de Ramуn Garcнa-Casarrubios Angulo, El Niсo Bonito


  • Miguel Alberca Punano. Tuvo una Autoescuela para conductores y "Oficina de Informaciуn y Asesoramiento" ( vamos, una gestorнa) bajo los antiguos soportales de la Plaza, donde el Sanchotel. Enseсу a conducir en aquella йpoca a todos los del pueblo y tramitaba licencias de caza o cualquier otro "papel" que se formalizase en Madrid o en Ciudad Real, Ademбs, tenнa tiempo para enseсar a escribir a mбquina. Cuando en la oficina se presentaba algъn chico sin dinero para recoger, encargado por sus padres, algъn documento, se guardaba mucho de no poder cobrar el encargo y los despachaba con: "Oye, chico, no te preocupes, ves a tu casa y le dices a tu madre que te lo dй y vienes a por йl". Luego se cambiу a la calle de la Virgen, en la esquina con la travesнa de Murcia, enfrente de Cabila y al lado de la carnicerнa de Felipe, y despuйs a la calle de la Tercia.
  • Los Agapitos. Lavado de coches en la calle de la Concepciуn, junto a la desembocadura de la calle del Monte
  • Chapa. Bodeguero (El Bengalн) en la calle de Blasco Ibбсez 2. Anisados, licores y coсacs.
  • Honesta Manzaneque. En la avenida de Agustнn de la Fuente. Creadora de una gran fбbrica de harinas, panificadora y pastas para sopa, que extendieron luego a Socuйllamos, Aranjuez y Baena. Llegaron a emplear a mбs de trescientos trabajadores.

    Honesta Manzaneque

    Casa donde viviу Honesta Manzaneque y uno de sus primeros anuncios grбficos


    Honesta Manzaneque

  • Los Manolillos. Taller mecбnico y luego Cine Capitol de verano junto a la gasolinera de Valeriano Lorenzo SL.
Muy populares en su profesiуn
  • Colaso. Deshollinador en las primeras dйcadas del siglo pasado. Siempre iba con la ropa sucia, llena de hollнn, y la cara y las manos con tiznajos, y con sus utensilios de trabajo: una pequeсa escalera, un saco de arpillera y escobas atadas a unos palos. Muy popular, los chicos se metнan con йl: Colaso, Colaso.
  • Francisco Iniesta, Pinorra. Zapatero remendуn que tuvo su taller en la calle del Caсo.

    Pinorra

    Francisco Iniesta, Pinorra


  • Don Demetrio Cabaсero. Veterinario en el Pozo Hondo, frente a la casa de los Granero que albergу en su dнa el Colegio Teresiano.

    Don Demetrio

    Aquн tuvo don Demetrio su clinica veterinaria y taller de herraje


  • Dionisio, Lilla. Tuvo la fragua en la calle del Norte.
  • Canalejas. Fragua en la calle Murcia.
  • Joaquнn Garcнa Iniesta. Taller de Bicicletas en la esquina de la calle del Convento con la de la Tercia.

    Joaquнn

    Joaquнn Garcнa Iniesta, el de las bicicletas


  • Antonio Romero. Fragua en el Tumbillo.
  • Juan Leal (Juanito el del coche). Servicio de taxi en el Pozo Hondo.

    Juanito el del coche

    Juanito el del coche


  • Teodosio Moreno, Totу. Sastre en la calle de la Concepciуn.
  • Pedro Alberca, Bachito. Servicio de taxi y coche al punto a Madrid y Ciudad Real (su famosa "rubia") en la calle de la Concepciуn.
  • Josй Marнa, el de "La diaria". Era de Alcбzar y fue el primero que puso transporte pъblico con Criptana, un carricoche arrastrado por mulas. Y luego un coche con motor, "El Gavilбn", que tenнa en la parte de atrбs un balconcillo, como los antiguos vagones de trenes, por donde se subнa y bajaba el personal.

    Бngel Arteaga

    El coche Arteaga. "La segunda Caja de cerillas"


  • Бngel Arteaga. El famoso coche Arteaga &#8212el autobъs, se entiende&#8212, con servicio a Alcбzar de San Juan. Fue Josй Vicente Arteaga, su padre, con taller de herrerнa en la Tercia, quien iniciу el negocio con el coche de lнnea entre las dos poblaciones. Era tan pequeсo ("La caja de cerillas" lo llamaban), que mucha gente tenнa que ir por fuera en los pescantes o incluso arriba en la baca. Hubo una segunda "Caja de cerillas”, algo mayor, pero tambiйn con tan poca fuerza que los viajeros tenнan que apearse en las cuestas. Sobre esto se cuenta una anйcdota: circulando por el paraje de La Caсamona, al adelantar a uno que iba andando por la carretera, Бngel le invitу a subirse al coche. Pero el caminante, todo serio y circunspecto, denegу la oferta por tener... prisa. Luego vinieron los autobuses mas o menos modernizados segъn las йpocas, y la lнnea a Madrid.

    Бngel Arteaga

    Бngel Arteaga


  • Paco Torres. Carpintero, acomodador en el Teatro Cervantes y Tramoyista.
  • Gъmer. Ya era popular de pequeсo porque ayudaba a su madre, portera en las Escuelas del Pozo Hondo; luego, empleado en la gasolinera de Valeriano Lorenzo, y ademбs apuntador en las funciones de teatro dentro de la concha en la embocadura del escenario del Teatro Cervantes.

    Gъmer

    Gъmer


  • Don Juan Garcнa Sбnchez. Era de Madrid y fue empresario y gestor durante muchos aсos del Teatro Cervantes. Cuando muriу, su mujer, la Sra. Carmen, siguiу como patrona.
  • Milagros Gonzбlez Lara. Confitera como ya lo fueron sus padres. Especialista en los famosos “Cordiales”. En la calle de la Virgen.

    Milagros Gonzбlez

    Milagros Gonzбlez Lara


  • Anita, la turronera. Cada feria levantaba su cuarto de madera, lleno de luz, en el paseo del Parque. Pero no era feriante de paso; ella se quedaba hasta despuйs de Navidad, y la veнamos luego, envuelta en su luto y en compaснa de su hija, en la calle de la Virgen, sentadas a orillas de un carrito plano, y despuйs, con el frнo, en la esquina de la Casa del Conde.
  • Hermanos Dнaz-Hellнn (Los Nipуpolos). Carreros. Habнa muchos en el pueblo, y todos tenнan trabajo.
  • Gregorio Manjavacas. Tonelero. Tenнa su taller en El Tumbillo, al comienzo de la calle Antonio Espнn.
  • Rafael Muсoz, Pбjaro Frito. Impresor. "La Constancia" era la imprenta, en la calle Fontanilla.

    Pбjaro Frito

    Rafael Muсoz, Pбjaro Frito


  • Tomбs, el lechero. Pasaba por las calles con su ganado de cabras que ordeсaba en las mismas puertas de las casas; luego con un borriquillo y grandes cбntaras de leche de vaca.
  • Juan Josй Fernбndez, Coleta. Calderero. Aprendiу el oficio en los astilleros de Valencia y abriу el taller en El Tumbillo.
  • El Gato. Tortero. En la calle de Miguel Esteban tenнa el horno de tortas, que repartнa en bicicleta por las calles.
  • Juan Josй Herencia. Guarnicionero en la calle del Caсo. Habнa muchos, pues era un oficio pujante, pero luego cayу en declive al desaparecer las mulas.
  • Vicente Muсoz, El Jarete. Repartнa piensos a domicilio con un motocarro y antes con un carrete tirado a mano. Y ademбs, mъsico.

    El Jarete

    Vicente Muсoz, El Jarete


  • Fernando, El Diablo. Tambiйn conocido simplemente por El Colchonero. Pregonaba por las calles su variado quehacer: "ЎSe arreglan paraguas, colchones de lana y somieres!".
  • Leandro. Se ganaba la vida como intermediario en la venta de palomos y liebres, ya muertos, productos de caza furtiva, algъn conejo, o pollos de los de entonces de corral, en este caso vivos. El pobre aguantaba como nadie el consabido regateo en el precio, muy compungido, casi medio llorando. "Pero mire, mire que pechuga tiene...". Otras veces hacнa de buhonero y pasaba con una caja repleta de hilos "de todos los colores", de "agujas que cosen solas", botones, alfileres y cosas variadas de poco valor.
  • Garrigуs. Trapero. Recogнa por las casas ropas y trapos viejos, papel y cartуn, y pellicas de liebres y conejos que se habнan tenido secando pegadas sobre las paredes de cбmaras o corrales. Cambiaban todas estas cosas por la mercancнa que llevaban en la tartana, generalmente cacharros de loza y barro, sartenes y unas algarrobas para los chicos
  • Foril. Carbonero en la calle Miguel Servet. Y aъn tenнa tiempo para comerciar con otro tipo de gйneros, para preparar y vender berenjenas en la Plaza y para ser matarife de gorrinos por las casas cuando eso se estilaba.

    Foril

    Degollando al cerdo. El quinto por la izquierda es Jesъs Manzaneque, Foril


  • Las Mayas. Pasaban por las calles con una furgoneta, que era una especie de "Carrefour" en miniatura; llevaban de todo, desde papel higiйnico hasta una lata de anchoas. Luego han abierto un restaurante y hotel.
  • Carasio, El Chato la Marusa y el hermano Juan. Estaсadores y laсadores. Los cбntaros, lebrillos, orzas, tinajas, pucheros, y fuentes de barro que se rajaban o rompнan, no se tiraban &#8212la economнa de entonces no daba para mбs&#8212, se guardaban para que el laсador los apaсara uniendo con laсas y masillas especiales los trozos entre si. Tambiйn, cuando los cacharros de porcelana se desportillaban o se salнan, o las sartenes o peroles se desgastaban por el uso, estos humildes artesanos los reparaban con remaches o con gotas plomo y estaсo que fundнan con el cautнn o soldador, caliente casi al rojo en un bote con ascuas.
  • Ramуn Rodrigo. Posadero. Fue la ъltima en el pueblo, un enorme caserуn con la entrada principal por la calle del Cardenal Monescillo y las portбs por la de la Soledad.
  • Josй Marнa Albacete. Carbonero. Llevaba su producto a las casas como hoy hacen con el butano o con el gasуleo para calefacciуn. Ya empezу esta tarea de joven con su padre, y lo hacнa con un carro y luego remolque tirado por mulas.

    Josй Marнa Albacete

    Josй Marнa Albacete


  • Pepe, El Recadista y Faustiniano Hidalgo. Recadistas, frente a la calle Castillo. El viaje normal era a Madrid y ocasionalmente a Ciudad Real. El medio de locomociуn, el tren, y se encargaban de recoger o llevar paquetes, comprar algъn producto o realizar cualquier tipo de diligencia. Tambiйn vendнan cordeles. Luego Pepe se estableciу por su cuenta en la misma calle pero un poquito mбs abajo y en la acera contrarнa. E igualmente recaderos o recadistas fueron Manuel Vaquero, Pablo Ortiz; Roberto Martнn Serrano o Daniel Escribano.
  • Salcedo. Espartero. Siempre sentado en una silla de madera en la puerta de su casa, en la calle Castillo, dale que te dale con su pleita y el manojo de esparto bajo el brazo.
  • La Tonina y La Apolonia. Peinadoras. Realizaban todas las maсanas, de casa en casa, su funciуn, ademбs de ir contando todos los chismes que ocurrнan en la vecindad, desarrollando el importante papel de "correo" del cotilleo.
  • Jerуnimo Dнaz-Parreсo, el pregonero. Con su chaqueta gris oficial, pantalones de pana y correaje al pecho, convocaba a toque de trompetнn cornicabra y cantaba por las calles con su cantinela caracterнstica, noticias o avisos que interesaba que todos conocieran: "De parte del seсor alcalde, se hace saber...".

    El pregonero

    ЎЎDe parte del seсor alcalde... !!


  • Porrino. Barbero y peluquero a domicilio y tambiйn esquilador de mulas y borricos. No "despreciaba" la invitaciуn a un trago de vino. ЎQuй peligro a ъltimas horas de la tarde!
  • Marcelo Martнnez. Llevaba las sacas de correspondencia desde la estaciуn hasta la oficina de Correos, y aprovechaba para subir o bajar tambiйn viajeros en su viejo coche, tipo diligencia, tirado por un caballo. Era una estampa que resultaba incluso anacrуnica en aquellos tiempos.

    Marcelo

    Marcelo en la puerta de su casa con la familia


  • Lesmes. Calero."ЎCal, cal blanca! ЎCal para encalar!", pregonaba por las calles. "ЎCal en terroooуn!".
  • Melitуn. Peluquero en un cuarto abierto en la calle Castillo, en el desaparecido caserуn de los Henrнquez de Luna que en su dнa fue posada donde se alojу Azorнn cuando aquн vino en 1905 para escribir uno de los capнtulos de La ruta del Quijote.
  • Alfredo, Isidro de las Heras y Malmira. Fotуgrafos. Retrataron el paisaje y el paisanaje de Criptana.

    Isidro de las Heras

    Isidro de las Heras y una de sus fotografнas de los molinos Infanto y Burleta


  • Valbuena. Blanqueador y pintor. ЎUn verdadero genio! Sуlo pedнa libertad en su vena artнstica, y aquн te pintaba una guirnalda, allб una cenefa, unos pajaritos decorando el techo, los plafones... Era de figura muy menuda, no en vano en Carnavales se vistiу varios aсos de Charlot, a quien imitaba a la perfecciуn incluso en los andares. Hizo tambiйn sus pinitos con los pinceles y expuso algo, pero el verdadero artista, al que iniciу, fue su hijo mayor, Francisco Valbuena.
  • Mнnguez, el zapatero. En plan ambulante, empujando su carrete y arrastrando su pata chula, en el verano vendнa "helaetes" caseros, artesanos, de cucurucho o de medida, ajustados con unas mбquinas especiales entre dos galletas.
  • Piejo. Tambiйn vendedor de "helaetes" en la Plaza.
  • Josй Marнa Cruz, El Tonto. Relojero y tamborilero delante de las procesiones de la Virgen de Criptana y del Cristo de Villajos.

    Josй Marнa Cruz, El Tonto

    Josй Marнa Cruz, El Tonto


  • Irнbar. Portero en la Verbena del recinto del Parque y en cuantos espectбculos hubiera organizados por el Ayuntamiento.
  • Paco, el guardia. Paco Mateo. Mнtico jefe de la policнa municipal de Criptana en tiempos del franquismo. Y con йl, su cuadrilla de municipales: Blasete, El Churrero, Modesto, Isidro, Chaqueta, Guaguбn y Gorrufus..., estos dos ъltimos guardias de trбfico. ЎEntonces йramos asн de modernos!.

    Paco, el guardia

    Paco el guardia (el cuarto por la izquierda en la fila de abajo), junto con la plantilla de
    policнas municipales en los primeros aсos cincuenta


  • La Maria Antonia. Colchonera. Vareaba la lana de los colchones para que quedara hueca y blanda, deshaciйndolos y volviйndolos a rellenar y coser de nuevo. Tambiйn ayudaba por las casas en las tareas mбs pesadas, como el lavado de ropa, y en la cocina del Casino Primitivo y luego en la del bar Castillo.
  • La hermana Cordeles. Freнa titos, normales o picantes, en su casa y luego los vendнa en cucuruchos de papel estraza en la Plaza, junto a las terrazas de los bares. Era el mejor acompaсamiento a una botella de vino con sifуn.
  • La Sabas. Sabas Monreal , luchadora por las libertades, tuvo su primer despacho de pan y otros productos alimenticios en la calle Eras, y luego en la avenida de Juan Carlos I, y lo atendiу durante 55 aсos, hasta su muerte.

    La Sabas

    Sabas Monreal


  • Juandela. Venta de chucherнas. Primero en "el cuartillo" de la calle Castillo, frente al cine Rampie, y luego en la calle de la Virgen.
  • La Marнa la que pincha. Con puesto de chucherнas en la esquina de Valera y frente al Cine Rampie. Lo de “Marнa la que pincha” era por su otro oficio de poner inyecciones.

    La Marнa la que pincha

    La Marнa la que pincha


  • Chufitas. Vendedor de chucherнas y variantes diversas en una tiendecilla por la calle de Santa Ana. Especialista en horquillas para tirachinas y petardos.
  • La Punciana. Chucherнas en la calle de la Concepciуn, esquina a la de la Paloma.
  • Memй. Vendedor ambulante en un carrito de golosinas para los chicos.

    Cucurucho de pipas

    Cucurucho de pipas


  • La Pradilla. Mujer del Pradillo, claro, con tienda de mil cosas y tambiйn para los chicos: helados caramelos, pipas...
  • Los Alcolado. De chicos recorrнan los pasillos del Teatro Cervantes con un cajoncito al cuello, pregonando su mercancнa: pipas y caramelos del puesto que su madre tenнa junto la puerta de entrada.
  • La hermana Castaсera. "Pipera" con el puesto al lado del hoy Bar la Plaza. En los inviernos asaba castaсas

    Cucurucho de castaсas

    Cucurucho de castaсas


  • La Santa Negra. Pipera con el puesto al lado del antiguo Bar Bejarano, hoy Bar Eugenio.
  • La Pata Galana. Con tiendecilla de chucherнas, plбtanos y dбtiles en los antiguos soportales de la Plaza, por donde el Hotel. Luego se trasladу a otro pequeсo "cuartejo" cercano al Rincуn del Conde.
  • La Dacia. Pipera con puesto en la esquina de la Casa Parroquial. Otras veces se ponнa al final de la calle de Santa Ana, en la puerta de su casa. Como todas las pipera, nos surtнa de chucherнas y demбs menudencias a la chiquillerнa de entonces. Tenнa casi de todo, pero eso sн, perfectamente colocado y clasificado: caramelos variados, boletas de anнs, zaras negras y rojas, chicles de boleta y de pastilla (los Bazoka), sifones o gallos de plбstico llenos de anises, figuras de masa de azъcar, pan de higo, chocolatinas, cigarrillos y monedas de chocolate, cigarrillos de verdad, chufas, castaсas pilongas, pipas, que vendнa a granel, a perragorda la medida, "discretas" gafas de colorines, relojes de plбstico, pelotas de badana con una goma…

    Antiguo puesto de chuches

    Antiguo puesto de "chuches" y baratijas. Aсos 20 del pasado siglo


Los polнticos
  • Faustino Lуpez. Alcalde de Criptana entre 1930 y 1931 (ya lo habнa sido antes en 1923) y ъltimo de la Monarquнa Constitucional de Alfonso XIII. Era oriundo de Cantabria y se instalу en el pueblo tras su paso por Amйrica. Tenнa una tienda de tejidos y la casa familiar en la calle de la Virgen, donde la actual farmacia de Cristina Lуpez-Casero.

    Faustino Lуpez

    Faustino Lуpez


  • Emilio Sepъlveda Muela. Militante del PSOE, primer alcalde republicano en Criptana tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, encabezando una mayorнa de socialistas y republicanos.
  • Antioco Alarcos. Mi abuelo. Alcalde republicano en varias ocasiones: desde octubre de 1931 a noviembre de 1932, agosto y septiembre de 1933, y desde noviembre de 1933 a enero de 1934. Con 849 sufragios fue uno de los mбs votados en las elecciones de 1931. Perteneciу casi desde su fundaciуn a Acciуn Republicana, partido fundado por Manuel Azaсa (presidente de la Repъblica de 1936 a 1939), pero que a partir de 1934 pasу a llamarse Izquierda Republicana al fusionarse con otros partidos. En las elecciones de 1936 fue el mбs votado, presidiу por ello la sesiуn extraordinaria de constituciуn del Ayuntamiento y fue nombrado Concejal o Regidor Procurador Sнndico, elegido por la Corporaciуn para administrar y supervisar las cuentas del Ayuntamiento y defender los derechos de los ciudadanos frente a la Administraciуn municipal. Fue mi abuelo con toda seguridad el personaje mбs carismбtico de la Repъblica en Criptana. Acabada la guerra, fue inmediatamente apresado, conducido a Alcбzar de San Juan y asesinado en las tapias del cementerio, condenado a muerte por la jurisdicciуn militar.

    Antioco Alarcos

    Mi abuelo Antioco Alarcos


  • Gregorio Ortiz Arteaga. Alcalde republicano entre 1932 y 1933. Mayorнa con la coaliciуn del PSOE y Acciуn Republicana.
  • Manuel Vela Lуpez. Alcalde republicano en 1934. Mayorнa socialista-republicana.
  • Luis Sбnchez-Manjavacas. Alcalde republicano en 1934. Mayorнa socialista-republicana.
  • Martнn Marcos-Alberca Olivares. Alcalde republicano en 1934. Mayorнa socialista-republicana.

    Alcaldes de la mayorнa socialista-republicana

    Gregorio Ortiz Arteaga, Manuel Vela Lуpez, Luis Sбnchez-Manjavacas y Martнn Marcos-Alberca Olivares

  • Dionisio de la Torre. Alcalde republicano de Criptana entre 1934 y 1935 en el bienio Ceda-Partido Radical.
  • Aurelio Lуpez Garcнa-Yйbenes. Alcalde republicano en 1935. Bienio radical-cedista.
  • Juan Manuel Santos Montes. Alcalde republicano entre 1935 y 1936. Bienio radical-cedista.

    Alcaldes del bienio radical-cedista

    Dionisio de la Torre, Aurelio Lуpez Garcнa-Yйbenes y Juan Manuel Santos Montes


  • Juan Manuel Sбnchez-Calcerrada. Alcalde republicano en 1936 por el Frente Popular.
  • Leovigildo Romeral Ortiz. Alcalde republicano en 1936.
  • Matнas Olivares Rubio. Alcalde republicano entre 1936 y 1937 por el Frente Popular.
  • Josй Marнa Bustamante. Ъltimo alcalde republicano en Criptana, entre 1937 y 1939.

    Ъltimos alcaldes republicanos

    Juan Manuel Sбnchez-Calcerrada, Leovigildo Romeral Ortiz, Matнas Olivares Rubio y Josй Marнa Bustamante


  • Juliбn Esteso Cenjor. Primer alcalde franquista en Criptana durante unos meses de 1939.

    Primer alcalde franquista

    Juliбn Esteso Cenjor


  • Josй Vicente Moreno. Alcalde entre 1939 y 1940.
  • Alfonso Cereceda Morбn. Alcalde durante unos meses de 1940.
  • Feliciano Leуn Rodrнguez. Tнo de mi mujer por estar casado con una hermana de su madre. Fue alcalde entre 1940 y 1946. Era un buen hombre, buen mйdico y llegу a acumular en algъn momento las direcciones del Hospital Nuestra Seсora de Alarcos, de Ciudad Real, y la Direcciуn General de Sanidad de toda la provincia. La primera directiva del equipo de fъtbol Uniуn Criptanense, fundado en 1925, estaba formada por Santos Ortiz, de presidente, junto a Agustнn Pradillo y Feliciano Leуn, que tambiйn eran jugadores. Luego fue presidente del Manchego de Ciudad Real

    Alcaldes franquistas

    Josй Vicente Moreno, Alfonso Cereceda Morбn y Feliciano Leуn Rodrнguez


  • Fernando Alarcуn Millбn. Alcalde entre 1946 y 1948. Repitiу entre 1953 y 1955.
  • Emiliano de Torres y de Torres. Alcalde entre 1948 y 1953.
  • Josй Gonzбlez Lara. Alcalde entre 1955 y 1971. Escritor y poeta (ya reseсado en el apartado de artistas). Tuvo un importante papel para la recuperaciуn de los molinos al conseguir despertar el interйs de diferentes gobiernos de Latinoamйrica para que apoyaran la construcciуn de nuevos ejemplares que les representaran. Aquello le valiу para ser distinguido como comendador de la Orden de Isabel la Catуlica, la mбxima condecoraciуn civil del Estado. En Ciudad Real llegу a ser el responsable del archivo de la Diputaciуn Provincial, y desde este puesto propuso la formaciуn de una editorial propia con un riguroso criterio de calidad, la hoy prestigiosa Biblioteca de Autores Manchegos. Fue miembro del Instituto de Estudios Manchegos y uno de los fundadores del Grupo Literario Guadiana.

    Alcaldes franquistas

    Fernando Alarcуn Millбn, Emiliano de Torres y de Torres y Josй Gonzбlez Lara


  • Antonio Lуpez-Casero. Farmacйutico. Alcalde de Criptana entre 1971 y 1977. Presidente en su dнa del Colegio de Farmacйuticos de Ciudad Real. Militante de UCD a travйs de uno de sus grupos integrantes, el Partido Demуcrata Liberal. Diputado nacional en 1977 en las Cortes Constituyentes y Director General de Farmacia en el primer Gobierno de Adolfo Suбrez.

    Alcalde en la Transiciуn

    Antonio Lуpez-Casero


  • Ramуn Garcнa-Casarrubios Quiсones. Alcalde designado entre 1977 y 1979 y electo por Alianza Popular entre 1983 y 1987.
  • Antonio Gonzбlez Manzaneque. Militante de UCD. Primer alcalde electo tras la vuelta de la democracia en Criptana, entre 1979 y 1983.
  • Joaquнn Fuentes Ballesteros. Alcalde por el PSOE entre 1987 y 2003.
  • Santiago Lucas-Torres Lуpez-Casero. Alcalde por el Partido Popular desde 2003

    Alcaldes democrбticos

    Ramуn Garcнa-Casarrubios, Antonio Gonzбlez Manzaneque, Joaquнn Fuentes Ballesteros y Santiago Lucas-Torres


Populares a secas
  • El tonto de la Lerina. Era de una familia hacendada que vivнan en la desaparecida casa conocida como de la Lerina, frente al Pуsito, que antes perteneciу a don Josй Antonio Fernбndez Calzuelas, que por eso el nombre de la calle. Se pasaba nuestro personaje todo el tiempo en el Casino Primitivo, y a pesar de la escasa distancia de su casa, siempre iba en un coche de caballos con cochero, que tenнa que pasar horas y horas en la calle, hiciera frнo o calor, esperando a que saliera el amo.

    El tonto de la Lerina

    Portada de la casa donde viviу el "tonto de la Lerina", antigua de Josй Antonio Fernбndez
    Calzuelas, desmontada en su dнa y hoy instalada en un lateral del Museo Municipal del Pуsito


  • La Bonifacia. Personaje curioso y popular de las ferias a principios del siglo pasado. Esta mujer, que enviudу joven, y que destacaba por sus aires masculinos &#8212le gustaba participar en las tertulias con los hombres, entre los que se identificaba como uno mбs&#8212, era la que en la traнda de la imagen del Cristo de Villajos portaba la "jineta", emblema de la ya desaparecida Real Orden de Esclavitud del Santнsimo Cristo de Villajos, que abrнa siempre la procesiуn. Vivнa en el Pozo Hondo, llevaba siempre un pantalуn debajo de las sayas y un madil de cuero como los herreros, fumaba como un carretero y se ganaba la vida haciendo pleita de esparto.

    La Bonifacia

    La Bonifacia


  • La Patona. Personaje muy popular y odiado por la chavalerнa de tiempos anteriores a la Guerra civil. Soltera, de aspecto hombruno, vivнa en un cuartucho bajo en la calle de la Virgen y ejercнa de vigilanta en el "gallinero" del Teatro Cervantes. "ЎQue viene La Patona!", entre los chicos, tenнa el mismo sentido de temor que luego aquello de "ЎQue viene Paco, el guardia!". Tambiйn estaba atenta a que nadie sobrepasara la lнnea de juego en el campo de fъtbol. Daba palos con un vergajo o cordel. Hay una expresiуn muy usada en Criptana: "ЎEres mбs guarro que La Patona!".
  • El Bonillo. Esquilador de mulas y famoso personaje todos los aсos en los carnavales. Inventaba cuchufletas o letrillas de crнtica hacia hechos locales o nacionales. Como la que en 1928, subido en un carro a manera de carroza y vestido de militar, parando de tramo en tramo y en todas las esquinas para echar el discurso, criticaba la intervenciуn del Gobierno en el precio de la uva. Decнa asн: "Yo soy Primo de Rivera,/ defensor de los obreros,/ y he de quitar el abuso/ de todos los bodegueros".
  • Manuel Villacaсas, Portillo. Tenнa una especial facilidad para componer ripios, versos, coplillas o chascarrillos, que soltaba a todo aquel que se prestaba a escucharlo. Acabу sus dнas metido a Sancho Panza bufуn por mil y un teatrillos de La Mancha.

    Portillo

    Tнpica postal quijotesca de los aсos 50 con Manuel Villacaсas, Portillo, en el personaje de Sancho Panza.
    Fotografнa junto a los molinos


  • Manolo, El Mascarуn. No faltaba ningъn aсo a la cita del carnaval por los aсos 60 y 70, con su grupo de siempre, a cara descubierta, interpretando de manera jocosa algъn hecho de actualidad. Muriу joven y nos perdimos muchos aсos de disfrutar de su sana alegrнa y de su buen humor, a pesar de la apariencia de persona seria.
  • Las Alcuzonas y Nati, La Templa. Vestidas de mбscaras, no se perdнan igualmente ningъn carnaval de aquellos aсos.
  • Orejetas. Famoso y popular en todos los sentidos. Cuando pasaba al lado de alguna chica guapa, echaba el culo hacia adelante y decнa: "Techo сaсo vida". En los bailes de carnaval, la apoteosis final llegaba con el baile de la conga &#8212en eso poco se ha cambiado&#8212 e, irremediablemente, con Orejetas &#8212la chunga y pitorreo era general&#8212 fumбndose un puro en el escenario de la orquesta, bailando con las animadoras (las chicas que acompaсaban a los mъsicos) y haciendo gestos inequнvocos de pretender "tirбrselas".

    Orejetas

    Orejetas


  • Bisturн. Hijo del practicante Bisturн. Era jefe de una banda de chicos por la zona de la calle del Caсo y la Sierra. Adentrarse en este territorio tenнa su peligro, pues podнas salir con una pedrada en la cabeza. Luego &#8212las vueltas que da la vida&#8212 yo le di clases particulares de apoyo en el Teresiano porque me lo pidiу don Josй Sainz, y йl, pasados los aсos, cuando se casу, le dio a su padre, alcalde por el Frente Popular en algъn perнodo de la Guerra Civil, un consuegro nada menos que guardia civil.
  • El Gori. Ayudaba a los Calcerrada a vender "alcahuetas" los domingos en la Plaza. Se fue a Francia a trabajar y venнa los veranos dбndose “pisto” con un enorme transistor, mбs grande que una maleta, y a todo volumen por las calles.
  • La Josefina Camacho. Empleada del Ayuntamiento, vivнa en una casa de vecinos de la calle Castillo, frente al hoy bar Castillo, en un antiguo caserуn de los Henrнquez de Luna que en su dнa fue posada donde se alojу Azorнn cuando aquн vino en 1905 para escribir uno de los capнtulos de La ruta del Quijote. La tal Josefina fue muy popular por su aspecto: muy bajita, y aunque entrada en aсos, super arreglada y super maquillada, con el pelo tirando a rojo, algo que en aquellos tiempos era bastante atrevido. Dicen quienes la conocieron de joven que daba mucho juego entre el sector masculino. Tenнa muchos gatos &#8212algunos blancos, de angora&#8212, que eran, acaso, los ъnicos que soportaban su tremendo mal genio.
  • La Acacia. Con su cuadrilla de siempre, sin careta, con el ъnico adorno de su propio pelo blanco y sus ojos azules, guardaba en tiempos mбs recientes el espнritu autйntico del carnaval de Campo de Criptana. ЎQuiйn no la recuerda vestida de virgen a lomos de una mula!

    La Acacia

    La Acacia en la puerta de su casa


  • Marcelo. Jugador empedernido y campeуn supremo en los billares del Feliso a las "105", variante autуctona en Criptana del billar normal de carambolas, pero poniendo por medio diez piececitas de madera, como peones de ajedrez, que puntuaban individualmente por 10 cuando eran derribadas en una tirada con carambola. Era muy propio de йl rematar con la ъltima carambola y, mientras dejaba el taco sobre el tapete lenta y ceremoniosamente, decir engreнdo a los abatidos perdedores y a todos los mirones: "Йsas son si no caen mбs".
  • Sorrastra. Jugador habitual de cartas. Personaje proverbial al que se recurrнa para ensalzar o desacreditar la suerte, el vicio o cualquier otra circunstancia, segъn los lances del juego, de los compaсeros de partida.

    Sorrastra

  • Lamparilla y Calenturas. De la cuadrilla de peones del Ayuntamiento. Servнan para todo y echaban mano de ellos las autoridades municipales para cualquier menester, incluso para reforzar a la policнa. Los hijos, con los mismos motes heredados de los padres y quizб de los abuelos, tambiйn eran famosos entre la chavalerнa.
  • El Flecha. Supervisor de todo lo que tuviera que ver con el Ayuntamiento, hombre de confianza, ayudante y consejero del alcalde de turno, acompaсante habitual del mismo y casi su sombra.

    El Flecha

    El Flecha


  • Violero. Impedido en silla de ruedas que vendнa boletos de una rifa por la calle de la Virgen.
  • Chulбn. Otro impedido, con dos muletas, que comerciaba con tabaco sentado en un sillуn de madera junto a la puerta de Muebles Herencia.

    Chulбn

    Chulбn junto al coche Artega y apoyado en la puerta del Teatro Cervantes


  • La hermana Palomaras. Tenнa su propia "fбbrica de abonos" en la calle de la Reina. Actuaba de basurera y no es que fuera empleada municipal; lo que hacнa era ir por las calles recogiendo boсigas de las caballerнas, las llevaba a su casa, dejaba que pudrieran en el barranco y luego vendнa el producto a algъn agricultor. "Hay gente para to", que dijo el Guerra.
  • El Cani. Rebuscador en el campo tras la vendimia o el agosto o "vete a saber". Recogedor de colillas de tabaco y habitual pedigьeсo por las casas del pueblo.
  • Pajуn. Siempre iba con un mono azul y al pobre, como le daban de vez en cuando ataques epilйpticos, se tumbaba en el suelo espatarrado aunque fuera en medio de la calle.
  • Juanaco. Traje de pana negra, siempre manga por hombro y "libador asiduo de los caldos de la tierra".
  • La Manguita. Seca, enlutada, con sayas y paсuelo a la cabeza. Continua pordiosera de puerta en puerta. Vivнa en una cueva.

    Bella panorбmica desde la cueva de La Manguita

    Cueva de La Manguita. Toda la vida pasando penalidades..., pero, eso sн,
    disfrutando de este bello panorama desde su humilde morada


  • Manuel Iniesta, Fariсas. Disminuido psнquico. Ayudante esporбdico en la tienda de comestibles de Perucho, en la calle de la Reina, para hacer recados y acarrear bultos de un almacйn que tenнan en la calle Castillo. Un hombre bueno y peculiar: se hacнa tarjetas de visita para felicitar la Navidad y pedir el aguinaldo. En la pбgina web oficial de Criptana, en la secciуn correspondiente a Asociaciones / Banda Filarmуnica Beethoven, se cuenta la siguiente anйcdota: Tenнa dicho (Fariсas), primero al maestro Angulo y luego a Falнn, que cuando se muriera tenнa que ir al entierro la Banda de Mъsica. Naturalmente, medio bromeando, se le contestaba que no tuviera cargo, que eso estaba hecho. Pues bien, el dнa de su fallecimiento (en 1990) se presentу su hermana en la Academia reclamando el compromiso, que habнa sido el ъnico capricho de su vida, y que habнa dejado dinero para tal fin. No hubo manera de convencerla de que la banda ya no tocaba en entierros, asн que hubo de presentarse en Alcбzar, que era el sitio donde en sus ъltimos aсos viviу. Tuvo un entierro de ensueсo A los pocos dнas se presentу la hermana y el primo a darnos una gratificaciуn de cuarenta mil pesetas para que nos invitбramos, que no hubo manera de no admitir. Asн terminу el amigo Fariсas, fiel a su pueblo hasta la muerte.
  • Caneco. Los Martнnez de Madrid han sido molineros durante tres generaciones.

    El primero, en el molino San Antonio, al lado de la hoy Escuela Familiar Agraria, fue Doroteo Martнnez de Madrid.

    Su hijo Salustiano, que naciу acabando el siglo XIX, ayudaba en las labores de molinerнa, pero el legendario oficio entrу en crisis por no poder competir con las modernas fбbricas de harina y tuvieron que dejarlo.


    Caneco

    Salustiano Martнnez de Madrid, Caneco


    Salustiano fue un personaje muy popular. Ya de niсo, protagonizу una anйcdota muy conocida en Criptana, al querer imitar lo que en la mitologнa clбsica se cuenta de Dйdalo, que con plumas y cera construyу alas batientes para que йl y su hijo Нcaro pudieran escapar del laberinto del Minotauro, en la isla de Creta. Vamos, que quiso volar, y con cartуn, plumas de gallina y unas cintas para sujetarse las rudimentarias alas a los brazos, se subiу a una cina y, agitando rбpidamente los brazos, se lanzу al espacio. El batacazo hubiera sido tremendo de no haber aterrizado en el montуn de basura que abajo se encontraba.

    Con unos aсos mбs, pasу a ser mozo con los Penalva. El trato con gentes de mayor nivel cultural, le hizo despertar el interйs por aprender. Descubriу el placer de leer, y muy pronto el teatro se convertirнa en su verdadera aficiуn.

    No tardo, junto con otros aficionados, en formar compaснa para hacer representaciones en el Teatro Cervantes. En una de las comedias en las que intervino, interpretaba un personaje que no era de su agrado, pues nada mбs salir a escena tenнa que decir: "Yo soy el gran Tomasуn". No le gustaba el nombrecillo, y andaba dбndole vueltas para encontrar algo mбs gracioso. Asн, que el dнa del estreno, no se le ocurriу otra cosa que decir: "Yo soy el gran Caneco", y desde entonces dejу de ser Salustiano para convertirse en Caneco, el mote que йl mismo se puso, porque quiso.

    Los avatares de la vida hicieron que cambiara su trabajo con los Penalva por el de enjalbegador, pero nunca le faltу el toque de genialidad: rotulу comercios, pintaba cenefas en las habitaciones de las casas que iba a blanquear y compuso poemas y letras de estudiantinas de Carnaval.


    El molino infanto por los aсos 50

    El molino Infanto por los aсos 50


    Pasados los aсos, a Caneco, nuestro paisano y decorador de cine Enrique Alarcуn, que era copropietario del molino Infanto junto a Rafael Gil, director de cine, y Alfredo Fraile, director de fotografнa (en 1948, con producciуn de CIFESA, habнan rodado casi enteramente en Criptana Don Quijote de La Mancha), le propuso hacerse cargo de la custodia y puesta en marcha del molino. Y por espacio de 10 aсos cuidу de йl, dejando el oficio de pintor para sus hijos e hijas. Volviу a lo que habнa sido de niсo. Fueron sus mejores aсos sin duda. Y enseсу a su hija Lola &#8212Lola Madrid, asн es como se la conoce&#8212, el viejo oficio de molinero. Fueron los ъltimos… Cuando cerraron el Infanto, se pararon los relojes de una йpoca que jamбs ha de volver.

INDICE

86 APODOS DE CAMPO DE CRIPTANA
(Agradezco a mi sobrino Abel Flores Ortiz su labor en la recopilaciуn)

&#8212Oye, їy tu de quiйn eres? &#8212me preguntaban de chico.

&#8212De Valeriano Flores &#8212contestaba, sabiendo que no serнa suficiente…

Y es que en todos los pueblos, y en Campo de Criptana por supuesto, se sigue conociendo a las familias por sus motes o apodos, que pasan de generaciуn a generaciуn. Mientras yo no dijera que soy de "Pelines", nadie me relacionaba. Acaso sн por el nombre de mi madre, "la Flor de Antioco", que era mбs popular.

Los apodos suelen ser por lo general apropiados y ocurrentes, pertenecen a nuestras raнces y debemos sentirnos orgullosos de ellos.

A-B-C-CH-D-E-F-G-H-I-J-L-M-N-O-P-Q-R-S-T-U-V-Z


Panorбmica de Criptana

Panorбmica de Criptana


A
Abundio
Adrianas, Las
Aguarones de Ansia
Aguarrica
Agudo
Agujero, El
Albareta
Alcuzonas, Las
Alemanes, Los
Alicates
Alpargatero
Anбs
Anastasios, Los
Antoсicos, Los
Apreturas
Arenero, El
Artillero, El
Arreborrica
Arriscao, El
 
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B

Bachito
Bajatelato
Bala, El
Baleos
Balнn
Baltasara, La
Barbas
Bartolas, Las
Beato, El
Bellotas
Benitillo
Berruga
Birrн
Bisutero
Bisturн
Bizcochos
Blanquillo, El
Bobo, El
Bocacha
Bocalobo
Bocatoro
Bociquin
Bodega
Bolaсeros, Los
Bolas
Bolengo, El
Bolero
Boletas
Bolichas, Las
Bolita
Bolliscas
Bollitos
Bombi, La
Bonifa
Bonillo, El
Borlita
Botines
Brasero
Brujo, El
Bucarrilla
Buchaca
Buendнa
Buqueque
 
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Arando

Arando


C
Caballero, El
Caballista, El
Cabecilla
Cabecillaladeб
Cabilas, Las
Cacharra
Cachas Negras
Cachetes
Caga en Alto
Cagastillas
Cagueta
Calenturas
Calero, El
Camborio
Cambriуn
Camison de Seda
Campanero, El
Canario
Candileta
Caneco
Cani, El
Canije
Cantarillas
Caсabate
Capa
Capapollo
Capaverde
Capirre
Capoto
Caracateo
Caracero, El
Caragranizo
Carabina
Carabinero, El
Carasio
Caravino, El
Carbonero, El
Cardona
Carnemicho
Carpantas, Las
Carriles
Carruta, El
Casaca
Cascanta
Cascaсeta
Cascas, Las
Castaсero, El
Catarra, La
Catalбn, El
Caudillo, El
Cazuela
Cebolla
Cebollero, El
Cebolleta
Cebollo
Cerocerosiete, El
Ceja
Ceja Blanca
Cementos
Centeno
Cerrita
Cesteros
Cestillo, El
Ciegas
Cisneras, La
Civil, El
Civilote
Coceros
Cojo Aguedilla, El
Cojo Cayo, El
Cojo Felipero, El
Cojo Majano, El
Cojo Mantecas, El
Cojo Niсo, El
Cojo Paletilla, El
Cojona
Colchonero, El
Coleo
Coleta
Colmillo
Colorao, El
Colodra
Colorin
Confite, El
Convenencias
Cordeles
Cortezas
Costillones
Cota
Cotorro, El
Criminal, El
Cruceta
Cuatrovasos
Cuernos de Oro
Culocontento
Culofeo
Curilla, El
Curro, El
Cuquillo
 
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La siembra

La siembra


CH
Chaparro
Chaqueta
Chasquero, El
Chata Badнa, La
Chata Bolas, La
Choto Cesteros, El
Chato de la Cuevecilla
Chato Gitano, El
Chato la Marusa, El
Checa
Chichanco
Chichancas, Las
Chicharras, Las
Chicharro
Chicharrуn
Chichas, Las
Chichones
Chicote, El
Chimole
Chiqui
Chispa, El
Chite
Chivilla
Chocolate
Chorizo
Chorlito
Chorrilla, La
Chotila
Chuбn
Chulo, El
Chupao, El
Churrero, El
Chuta
 
 
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D

Dacia, La
Desnudo, El
Diablo, El
Diente, El
Diente de Mula
Dios Grande, El
Domingona, La
Duerme
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La siega

La siega


E
Echababas
Entero
Espachurrб, La
Espaсa
Esquilarrabos
Estache
 
 
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F

Fariсas
Febrera, La
Felicitas, Las
Feliso, El
Flecha, El
Foliуn
Follaque
Forastero, El
Foril
Fuchi
Funes
 
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G

Gachasfollando
Gachona
Gafas, El
Galo
Gallego, El
Gaona
Garbancero
Garrota
Garrуn
Gato, El
Gaullete
Gavilбn, El
Gavilla
General, El
Giba
Gitano
Gitanillo, El
Gorila
Gorrino con Tirantes, El
Gorro, El
Gorrufos
Gricia, La
Guaguan
Guapas, Las
Guerrini
Guinda
Guitarra
 
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La trilla

La trilla


H
Habichuela
Habichuelo, El
Hermosillas
Higos en Torre
Hocico Toba
Hormiga, La
Hospitalero, El
Huevete
Hurуn, El
 
 
 
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I

Inspector Gachet      
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J

Jaque
Jarete, El
Jaro Borrejo, El
Jaro Calandria, El
Jaro Coleta, El
Jaro Lancia, El
Jaro Malo, El
Jaro Mastнn, El
Jaro Mуstoles, El
Jaro Peuco
Jaro Tobнas, El
Jaula
Jefe, El
Jeta
Jurao, El
Jumilla
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L

Lamparilla
Lapicero
Legaсa
Leуn
Lidio
Liebre, La
Liebro, El
Liendre
Liles
Lilla
Lili, El
Lina Morgan, La
Litri, El
Lobra, La
Lolo, El
Luchana
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Aventando

"Ablentando"


M
Macarena, La
Macarrones
Macuto
Machotas
Machuco
Madregachas
Maestrillo, El
Maete
Majano
Maina
Malaсo
Malhuele
Malmira
Malrrasquilla
Mamao, El
Manazas
Manco la Virgen, El
Manchao
Manitas de cordero
Manito
Manguitas, La
Manolis
Manosnegras
Manosvueltas
Manquete, El
Manuelejas
Mantecas
Manzana, La
Maravillas
Marcos, Los
Marнa del Manto
Marianete
Maria de Rapa
Marнa del Sastre, La
Marragolpes
Masas, Los
Marotos, Los
Marotejos, Los
Mataespaсoles
Matamoros
Matamulas
Mauflas
Mayer
Mayo
Mediobesito
Mediohuevo
Mediometro
Melonero, El
Mella, El
Mena
Mencitos
Mentiroso
Menudo
Merro
Mesiй
Mierda, Don Manuel
Mijagotillas
Minaya
Mindolo, El
Minis
Millona, La
Minuto
Miste, El
Mнtico, El
Mнstico, El
Mochuelo, El
Molinillo, El
Monene
Monago, El
Monarca, El
ElMуnico
Monнn
Monterilla
Monton de Mierda
Moсo
Moсoardiendo
Moсozorongo
Moquilla
Moquita
Moreno Picatostes, El
Moragon, El
Morenete, El
Morquilla
Morete, El
Moro, El
Moteсo
Muchasrrulas
Muda, La
Mueso, El
Mujer Peуn, La
 
 
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La vendimia

La vendimia


N
Natas
Navajero
Nazarenas, Las
Negus, El
Nena, La
Nene, El
Niebla
Niсo Blando, El
Niсo Bonito, El
Niсo la Sillera, El
Niсo del Tango, El
Niсo Goma, El
Nipуpolo
Nueve, El
 
 
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O

Obispo, El
Ocho, El
Ojete
Ojo Azul
Ojos de Mochuelo
Orejetas
Orejуn, El
Ovejo, El
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Recogiendo la aceituna

Recogiendo la aceituna


P
Pachichi
Pacha, La
Pacho
Paducha
Pajareta
Pбjaro Frito
Pajalarga
Pajares
Pajarero
Pajarilla
Paje, El
Pajillas
Pajуn
Palotes
Paletas
Palomero
Palomo, El
Panduro
Panraja
Panrajao
Panta
Pantalonas, La
Pantera Rosa, La
Panterilla
Panza Coco
Panza Morena
Paсales
Paсeretas, Las
Paсero, El
Pardillo, El
Pбrpados
Parra
Parrillano, El
Pastas
Pastora, La
Pata Galana, La
Pata Olivilla
Pataseca
Patajo
Patas
Patas Tuertas
Patнn
Patitas
Patiti
Patona, La
Pavo, El
Pavonas, Las
Payasa, La
Peana
Pechecetes
Pecho Helao
Pedorrito
Peina
Pelao
Pelebona, La
Pelines
Peloestopa
Pelos
Peluchas, Las
Pellejilla
Pepe Canal
Pepe Hostias
Perchel
Perdнo, El
Perragorda
Perreta
Peseta
Petenero
Petra Ojetes
Picacojones
Picatostes
Picola
Pichi
Pichirrichi
Pichуn, El
Picola, La
Piejo, El
Piel de Coco
Pies Negros
Pijilнn
Pilнo, El
Pillo, El
Pincha
Pinchacacas
Pinchahuevos
Pinchamoros
Pincho
Pinorra
Pita
Pitufos, Los
Pinta
Pinturas
Piote
Pipa
Pisahuevos
Pisaflores
Pistolilla
Piter Stiguar
Pitete
Pocapena
Pocateta
Pocho
Pollastres
Pollito, El
Pollo, el
Polvos
Poni, el
Porras
Porrino
Potaje
Potito
Potra
Potro
Pregoneros, Los
Prensa
Prisillas
Pucheretes
Pulguilla
Punano
Punciana, La
Puntapuros
Puntaillas
Punteritas
Putilla, El
Putete, El
Putita, La
 
 
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Esquina Pelines

Este enclave frente a la Fuente del Moco y entre las calles del Caсo y de la Virgen de la Paz, es conocido entre las gentes del barrio por "Esquina Pelines".
Y es que mi abuelo Domingo, El Chato Pelines viviу de chico con sus padres y los primeros aсos de casado en una casa que hubo anteriormente en esa esquina.
Lo de Pelines es casi seguro que fuera el mote que ya tuviera mi bisabuelo y que lo arrastrara de ascendientes anteriores.
Ya un antepasado nuestro, mi tatarabuelo Casimiro Flores Marcos-Alberca, viviу en el siglo XIX por la zona, en el nъmero 6 de la calle de la Veracruz


Q
Quemao, El Quintillo Quinito Quirino
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R

Raja
Rajamanta
Rametes
Rana, La
Ranetes
Rancio
Ranito
Rapa
Raspa
Ratуn
Regalao
Regino
Reinamora, La
Reque, El
Remi
Rey, El
Rico Lloron, El
Rigodуn
Rija
Ronchin
Rosco, el
Ropasuelta
Rubisa
Refa, La
Rumн
Ruso, El
Rute
 
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S

Sabaсones
Salchi, El
Salchicheras, Las
Salchicherete, El
Salero
Salivilla
San Juan
Sanguijuela
Sanmerquillos
Santa Negra, La
Santa de Trenta, La
Santana
Santillas
Saсoso
Sapo la Patata, El
Sardinilla
Sastrecillo
Sastres, Los
Seco, El
Seсorito Domingo
Serio, El
Sevilla
Siempreduras
Sofoca
Soga, La
Soldadito de Chocolate
Soldadito de Plomo
Soleta
Solvito
Somera
Sopa, la
Sopicas
Sordo Ojales, El
Sordo la Prisca, El
Sorrastra
Sudбn
Sudores
 
 
 
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El pastor

El pastor


T
Tablas
Tachuela
Taira
Taire
Talego
Tanete
Tano
Tarito
Tasjasas, Las
Tarta
Templao, El
Telares
Teta
Tinajeta
Tiricacas, Las
Titi, El
Tintin
Titulero, El
Tobarra
Toboseсo
Toboso
Tocina, La
Tonto, El
Tonto la Adelina
Tonto la Guerra, El
Tonto Lerina, El
Torete, El
Tornajo
Trabicas
Tragatramas
Trajines
Trancos
Treintalibras
Tren, El
Trepillas
Tres Cerditos, Los

Trescoles
Trigueros
Tronchaesquinas
Tronchao, El
Tronchastiles
Tronera
Truena
Tuerto las Gaseosas
Tuerto Oreja, El
Tuerto Rija, El
Tule
Tullнo
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U

Uno, El Uсas negras    
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Sentada en el poyete

Sentada en el poyete


V
Vacatuerta
Veneno
Vilches
Villorro
Violinas, Las
Viejo, El
Virutas
Virute
Vivanco
Vivillo, El
Vizcodiente, El
 
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Z

Zamarra
Zancona, La
Zapaterete
Zapo
Zapatos Blancos, El de los
Zorongo, El
Zorrita, La
Zorrita, El
Zorruno, El
 
 
 
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Al ataque

ЎAl ataque!


INDICE

87 VOCABULARIO CRIPTANO-MANCHEGO

La riqueza del lenguaje popular en Criptana ha sido muy importante y deberнamos tratar de no olvidarlo. Es parte de nuestra cultura. Afortunadamente, muchas de las palabras y expresiones propias de esta forma de hablar se siguen utilizando hoy en dнa, sobre todo por la gente mayor.

A-B-C-D-E-F-G-H-I-J-L-LL-M-N-O-P-Q-R-S-T-U-V-Z


Pegando la hebra con una botella de zurra

Pegando la hebra con una botella de zurra


A

A cascaporrillo. A trocho y mocho.

A lo que vamos. Centrarse en el asunto, ir al grano.

Abarca. Calzado tosco de cuero crudo que cubre sуlo la planta de los pies, con reborde en el entorno &#8212a veces con suela tosca de goma de neumбtico&#8212, y que se asegura con cuerdas y correas sobre el empeine y el tobillo.

Abarrer. Dejar el plato limpio.

Abarruntar. Barruntar, prever, presentir.

Abarrunto. Ataque de rabia.


Abarcas

Abarcas en el Museo del Carro y Aperos de Labranza de Tomelloso


Ablentar. Batir la mies una vez trillada y echarla al aire para separar el grano de la paja.

Abocicar. Agacharse para beber agua. Tambiйn se dice cuando se pasa de un envase a otro algъn lнquido u otro artнculo. "Abocica mбs para que se llene antes". "No abociques tanto que se saldrб". "Si quieres beber agua del caсo te tienes que abocicar".

Aborruсao. Hecho una bola.

Abotardao. Atocinao, atontao, hinchado de cara y cuerpo, por atracarse de comer o de beber.

Abuelos. Parte del cabello que aparece por la zona posterior del cuello.

Abundio. Tonto

Aburrir.Tйrmino para describir que se ha colado el balуn al tejado del vecino.


Aburrir la pelota

Aburrir la pelota


Abutragao. Gordo y seboso con falta de agilidad, sin cuello por la abultada papada.

Acacharse. Curvar el espinazo, normalmente para recoger algo.

Acapachar. Acobardar, acoquinar, acorralar, dominar, vencer a alguien.

Acelerarse. Ponerse nervioso.

Achares. Celos.

Achuchar. Enfrentar o atusar a un perro contra otro perro, animal o persona; tambiйn se utiliza para las personas como sinуnimo de empujar o incordiar, y si es entre un hombre y una mujer significa agarrarse fuerte o arrepretarse, meterse mano.

Achuchуn. Enfermedad o dolencia debida a un malaire o una malavuelta.

Achurrascar. Tostar levemente.


Achares

Achares


Acipotao. El que no se entera de nada o tiene costumbres borreguiles.

Acoquinar. Pagar la ronda en el bar.

ЎAdiуs ninуn! ЎQue te crees tu eso! ЎNi hablar!

ЎAdiъs! Interjecciуn de sorpresa que se puede entender como Ўahн va! o Ўatiza!

Adormiscao. Medio dormido.

Afoto. Fotografнa.

Agarrao. Parte de la comida que se quedaba pegada en los peroles o sartenes.

Agkco. Asco. Ejemplo de la forma tan caracterнstica del criptano de aspirar suavemente la "s" al final de sнlaba, sobre todo en el interior de las palabras.


Agarrao

Agarrao de unas gachas


Agoril. Escondrijo, sitio oculto. "Salir del agoril", equivale a levantarse de la cama.

Agonнas (Ser un). Persona de poco бnimo, llorica, o que es muy agarrado y no se gasta un duro aunque le sobren las perras.

Aguachirle, aguachirre o aguachirri. Guiso con demasiado caldo y poca chicha y sustancia.

Aguardar. Estar esperando a que llegue o suceda algo.

Aguardentaos. Pastelillos que ademбs de otros ingredientes llevan aсadido de aguardiente en la masa.

Aguate. Dнcese de cualquier bebida que estб rebajada con agua o adulterada de tal manera que ha perdido sus propiedades."Este chocolate estб muy aguate".

Agьelo. Abuelo

Ahн sos quedбis. Es una forma de despedirse.


Agьelos

Agьelos


Ahuecar. Largarse por si las moscas.

Aнnas si vienes. Anda si llegas.

Airazo. Viento que sopla fuerte.

Ajilipollao. Dнcese cuando uno estб despistado de mбs, o es imbйcil y aъn encima no lo sabe.

Ajoatao. Especie de salsa mayonesa hecha con patata, yema de huevo, ajo, aceite y sal.

Ajuntar. Dнcese cuando se tiene amistad con alguien para reunirse y pasar el rato.

Al amanecнo. Por la maсana, a primera hora del dнa.

Al anochecнo. Cuando ya es de noche.

Al boleуn. Al azar.


Ajuntar

їTe ajuntas?


Alante. Adelante, delante

Alboroque. Invitaciуn a los amigos por la adquisiciуn de un bien importante.

Alcagьeta. Cacahuete.

Alcontao. Ya mismo estб hecho.

Aliviar. Acelerar el paso. "Alivia que vamos tarde".

Almenaque. Almanaque

Almendruco. Fruto del almendro, en su primera cubierta verde. Tambiйn se aplica a tonto y ceporro.

Almodrote. Se aplica a cualquier guisote pastoso y revuelto, tipo potaje; tambiйn a desorden, lнo.

Almorranas. Hemorroides.


Almenaque

Almenaque
Chapucilla casera con estampa de Singer y faldillas de Uniуn Espaсola de Explosivos


Almorzб. Cantidad de cualquier cosa, lнquida o sуlida que cabe en el hueco formado por las dos manos juntas.

Almorzar. Comer a media maсana haciendo un alto en el trabajo para recuperar fuerzas.

Amagarse. Agachar o inclinar alguna parte del cuerpo o todo йl. "Amaga la cabeza, que te vas a dar".

Amarrуn. De color marrуn.

Amolar. Molestar.

Amorrinao. Cuando a un enfermo le entra el recargo de la fiebre y se queda como dormido.

ЎAmos! Expresiуn que se utiliza para iniciar la marcha, para meter prisa. o como interjecciуn de sorpresa. Literalmente puede traducirse por "Ўvamos!". "ЎAmos quй!". "ЎAmos anda!".

ЎAmos calla! Expresiуn que denota extraсeza, incredulidad o admiraciуn. "ЎAmos calla!, exagerao".


Almorzar

Descansillo a media maсana para almorzar


Amoscarse. Enfadarse.

Amoto. Motocicleta.

Anca. Adverbio de lugar. "Vamos anca...".

Anda con Dios. Expresiуn de saludo muy usada si al que se saluda anda con prisa.

Andanda. Expresiуn que denota hartura. "Andanda, y dale con la vareja".

Ande. Donde.

Andorga. Bajo vientre. "Llenar la andorga".

Anguarina. Prenda rъstica de paсo burdo que usan los labradores para protegerse del frнo y el agua.

Angustias. Persona que se agobia por todo, que nunca cree que va a poder hacer las cosas.


Anguarina

Anguarina


Anque. Aunque.

Antiayer. Anteayer.

Antico. Antes.

Apalancarse. Quedarse parado en un sitio mucho tiempo.

Apanderarse. Resquebrajarse la pared formando panderones.

Apaсб. Mujer hacendosa, buena madre de familia.

Apaсarse. Arreglarse.

Apaсico. Amistad intima con una mujer.

Aparranarse. Sentarse arrellanбndose para mayor comodidad. "En cuanto llega a casa se aparrana en la butaca.".


Aparranarse

Aparranada en la butaca y tomando el fresco


Apedreo. Juego o no tan juego de los chicos a tirarse piedras.

Apescar. Apoyarse en algo. "No te apesques en mн, que estoy muy cansao".

Apreturas (Entrar unas). Necesidad imperiosa de ir a cagar.

Arbaсil. Albaсil. Ejemplo de la forma tan caracterнstica del criptano de intercambiar los sonidos "r" y "l". Tambiйn, por ejemplo, Almario por armario.

Ardiles. Vivaracho, activo.

Ardite. Pizca, porciуn de algo pequeснsima.

Ardorб. Acidez, ardor de estуmago.

Arquiteto. Se aplica a las personas sabelotodo.


Arbaсiles. Aquellos andamios de antes

Arbaсiles. Aquellos andamios de antes


Arradio. Aparato de radio.

Arrancaera. La ъltima ronda en el bar.

ЎArrea! Exclamaciуn de sorpresa.

Arrecнo. Entumecido por exceso de frнo. "ЎAbrнgate, que estбs arrecнo!".

Arrejuntao. Persona que vive con otra como si estuviera casada.

Arrempujar. Empujar, hacer fuerza sobre algo para moverlo.

Arrevolao. Encendido, rojo por la mucha fiebre.

Arrimar cebolleta. Insinuarse con la parienta para llevarla al huerto

Arropijarse. Arroparse mucho.


Arrancaera

Bar Eugenio. Danos la arrancaera, Jesъs


Arruchao. Quedarse sin dinero.

Artista. El que se desenvuelve como pez en el agua y domina cualquier situaciуn

Ascape. Deprisa. Rapidez en hacer algo por la falta de tiempo. "Vengo ascape".

Asiйntate. Siйntate.

Asobar. Adormecerse.

Asobarcб. Sentirse una persona molesta cuando la ropa oprime cerca de los sobacos.

Asobinarse. Cuando una persona se encuentra acostada o bien sentada y tiene dificultades para incorporarse, se dice que esta asobinada.

Asomallar. Requemar algo levemente.


Asomallar

Matanza del cerdo. Asomallao para churrascale los pelos


Asura. Sofoco, vergьenza.

Atacarse. Introducir los faldones de la camisa por dentro del pantalуn. "Espйrate que me estoy atacando".

Ataero. Cuerda, soguilla, atadero de esparto para atar sacos.

Atalajarse. Vestirse.

Aterecнo. Sentir mucho frнo. "Estar aterecнo".

Atijao. Se dice del que estб excesivamente arropado, tapado.

Ato. Comida que se lleva al campo.

Atoestrozo. Hecho con ansia, basto y sin mucho cuidao.

Atornajao. Persona medio dormida por embriaguez.


Atornajao

Te veo como si estuviera atornajao


Atufarse. Intoxicarse con las emanaciones del brasero, por el humo o por el olor penetrante de algъn producto quнmico.

Atusao (Venir). Venir justo.

Atusar. Incitar a los perros para atacar"

Auple (Ponerse). Cuando se derrama, vierte o salpica algo sobre nosotros, poniйndonos perdido, se dice la expresiуn: “Me he puesto auple".

Avinagrao. De mal carбcter, siempre con mala cara y enfadado.

Avнo. Comida que se lleva al campo o al lugar de faena.

Azogue. Se dice del que es nervioso que tiene azogue. No se puede estar quieto, como el azogue (mercurio).

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Atufarse

Atufarse con el brasero


B

Bacнn. Individuo que se quiere enterar de todo, curioso en extremo, metomentodo y zascandil.

Bacinear. Acciуn y efecto de estar urgando para enterarse de algo.

Baladre. Es un arbusto alto de la familia de las adelfas, con flores vistosas, enormemente venenoso. De ahн la expresiуn: "Eres mбs malo que el baladre".

Baldragas. Flojo, sin energнa, poco dado al trabajo.

Baldrogas. Tranquilo, cachazas.

Balduendo o banduendo. Que anda por ahн suelto, de allб para acб.

Banca. Sofб de madera hecho de forma artesanal que generalmente lleva el respaldo coronado con una moсa tallada.


Banca

Banca


Bandolina. Especie de engrudo que se hacнa con huesos de ciruela hervidos, o con zaragatona, una planta que, tambiйn hervida, soltaba un lнquido fijador parecido a las gominas actuales. "Me haces un moсo bonito y me untas bien de bandolina".

Barranco. Lugar en las casas, por los corrales, donde se pudrнa la basura y donde se habilitaba un retrete para el servicio de las personas. Eran los tiempos en que no habнa alcantarillado ni servicio de recogida de basuras.

Berzos. Boceras sucias.

Bibilibute o bilibute. Entrometido, zascandil, bacнn.

Blincar. Saltar.

Birriago. Releje de suciedad en la cara u otras partes.

Boceras. Labios y morro. Tambiйn persona que se mete en todo y todo lo casca.


Berzos

Berzos


Boche. Agujero en el suelo.

Bollagas. Ganso y con mucha pachorra. Tambiйn persona gordinflona y poco garbosa.

Bolliscas. Chipas que salen de la lumbre.

Borrico. Bestia parda. "ЎVaya un tнo borrico!".

Brazao. Una gran cantidad de algo.

Brutбncano. Totalmente cerril, lo mбs parecido a un animal.

Buche. Barriga.

Bujero o burejo. Agujero, orificio.

Bulero. Mentiroso, embustero.

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Bolliscas

Bolliscas


C

ЎCabal! Ejemplo de la forma tan abundante del criptano de emplear el lнtote, figura retуrica que consiste en afirmar algo, negбndolo. En este caso, es no estar de acuerdo.

ЎCabal y monta! ЎNo te lo crees ni tъ!

Caballerico (Ir). Se aplicaba a ir de forma cуmoda montado sobre un animal; hoy se adapta a ir subido cуmodamente en cualquier vehнculo.

Caballete. Escalera de tijera.

Cabezб. Cabezada, siesta informal. Tambiйn, dar la cabezб, es asistir a un entierro y cumplir con los deudos del difunto bajando respetuosamente la cabeza.

Cabrillas. Manchas o culebrillas rojas que se hacen en las piernas por estar mucho tiempo cerca del fuego o de un brasero.


ЎQuй caballericos!

ЎQue caballericos!


Cacho. Pedazo mбs o menos pequeсo de algo, normalmente se suele emplear para los comestibles, y especialmente para el pan.

Cagarria. Persona cobardica y un poco inъtil.

Cagurrio. Tнo cagueta, cobarde.

Calzaera. Cuerda de esparto, cбсamo o cuero para atarse las abarcas.

Campante (Tan). Ufano, satisfecho. "Se quedу tan campante".

Cancabolillos. Acciуn de llevar a un crнo cansado sobre los hombros.

Candela. Fuego

Candorro. Rъstico.

Caneloso. Zalamero.


En cancabolillos

En cancabolillos


Canguelo. Miedo, temor.

Canillas. Espinillas de un tнo reseco.

Cansera. Fatiga despuйs de un esfuerzo.

Cantazo (Ser mбs serio que un). Expresiуn para indicar la seriedad en grado sumo.

Caсamique. Canica, bola para jugar al guб muy pequeсa.

Capellб. Puntera o remiendo en la pala de las abarcas.

Cardo. El que es adusto y desabrido, con mal carбcter.

Carlancуn. Guasуn, con sorna o retranca.

Carrasca. Nombre de una especie de encina.


La carrasca gorda

La "carrasca gorda" entre Arenales y Criptana


Cartapacio. Cartera de badana, hule, cartуn u otra materia para los cuadernos, libros y utensilios escolares.

Cascajosa. mujer que habla mucho y sin tino.

Cascar. Hablar, contarlo todo con pelos y seсales.

Cascarsela. Masturbarse.

Cascaruleta. Cбscara dura. Tambiйn, la concha de las almejas y chirlas.

ЎCasi nadie al aparato! Expresiуn para ponderar la importancia de un personaje.

Casquera. Conversaciуn.

Cellajo. Seсal en la carne producida por una liga.

Cencerretas (Estar hasta las). Estar sucio de arriba a abajo. Tambiйn, estar harto y fastidiado.


Casquera

De casquera


Ceporro. Cepa vieja o parte de ella que arrancada o cortada se usa para la lumbre.

Cerrita. Pelo que cae sobre la frente.

Chache. Hermano mayor.

Chaira. Navaja.

Chalao. Loco

Chamб. Lumbre, fuego. "Hacer una chamб".

Chambra. Blusa femenina.

Chamusquina. Olor que queda despuйs de haberse quemado algo. La expresiуn "me huele a chamusquina" indica duda a que haya podido ocurrir algo que se trata de ocultar. Tambiйn se aplica a una llovizna frнa, fina y rбpida.


Chamб

Una chamб para hacer un guisote


Changao. Roto, destrozado.

Chaparro. Mata baja de encina.

Cheche. caramelo o golosina entre los niсos.

Chicote/a. Niсo o niсa pequeсa.

Chile. Perro.

Chingar. Follar, joder. Tambiйn robar

Chiscar. Encender fuego. Conectar un aparato elйctrico.

Chisquero. Mechero.

Chocho, chucho o chumino. Genitales de la mujer.


Chisquero

Chisquero


Chorcho. Burlуn, guasуn. En femenino, chorcha es mujer calentorra.

Chorra. Interjecciуn tнpica de admiraciуn, asombro, sorpresa, enfado, jъbilo, etc. Miembro viril.

Chuminб. Insignificancia, menudencia.

Cina. Montуn de mies en la era. Tambiйn, acopio de gabillas.

Cinta o cintilla (Dar la). Retocar la pintura (o la cal) en el rodapiй.

Cipбmpano. Idiota.

Citilla. Persona que gusta de incitar o provocar.

Cobete. Cohete.

Cocero. Pequeсa caseja en el campo con cocina de fuego bajo y camastros.


Dar la cintilla

Dar la cintilla


Cochura. Cantidad que se amasa de una vez para hacer el pan en una casa o dulces como magdalenas; mantecaos, rosquillos...

Coger. Caber.

Condumio. Comida.

Contrapiao. Que estб al contrario o al revйs.

Convidб. Invitaciуn que se hace para celebraciones seсaladas.

ЎCopуn! Expresiуn tнpica de admiraciуn, sorpresa, enfado, jъbilo, etc.

Cordelejo (Dar). Dar largas, entretener a uno con falsas esperanzas.

Correa (Tener). Tener paciencia.

Corrнa. Carrera, acciуn de correr. "ЎDate una corrнa a ver si lo alcanzas!".


Convidб de un bautizo

Convidб de un bautizo


Corrusco. Mendrugo de pan.

Corte. Lugar dуnde se queda la labor para seguir a otro dнa.

Coscorro. Zoquete, trozo de madera para el fuego. Tambiйn resto duro de pan.

Costalб. Caнda, costalada.

Critana. Criptana. Ejemplo de la forma tan caracterнstica del criptano de eliminar consonantes al final de sнlaba, sobre todo en el interior de las palabras.

Cuajo. Calma, lentitud.

їCualo/a?. їCuбl?

Cuando quias vienes. Cuando quieras, vienes, que te voy a dar un trancazo.


Coscorro

Comiendo un coscorro de pan


Cuartos. Los dineros, lo que valen las cosas.

Cucha. Escucha.

Cueva (Otro que sale de la). Expresiуn equivalente a otro que viene con lo mismo.

Cuevero. En tiempos, se aplicaba no sуlo a los que en ellas vivнan, sino a todos los que lo hacнan por la zona de la sierra de los molinos; ahora, se dice en plan despectivo a los que se quiere herir por su baja condiciуn, por vulgares u ordinarios.

Culete (Echar un). Descansar en un trabajo, principalmente en el campo, sentбndose en el suelo.

Custrнo. Que tiene cortada, reseca, deshidratada y agrietada la piel por el agua y el frнo.

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Culete

Echando un culete para tomar un bocao


D

Dalearse. Ladearse.

Dar un agua. Lavar la ropa de manera ligera.

Dar un ojo. Mano de jabуn que se daba a la ropa cuando se lavaba a mano en una artesilla.

De balde. Gratis, sin coste alguno.

їDe quiйn eres? Forma de preguntar cуmo se llaman los padres.

Dejao. Descuidado en sus cosas.

Dende o ende. Desde

Dendecuando o endecuando. Desde cuando.

Dendeluego o endeluego. Desde luego. Se utiliza como sinуnimo de "y que lo digas" o como reproche. "Endeluego, eres de lo que no hay".


Dando un ojo

Dando un ojo


Dendenantes o endenantes. Desde antes.

Dengue. Se dice del que come poco y mal.

Desatalajao. Mal vestido y con la camisa medio fuera de los pantalones

Descalabrar. Hacer alguna herida en la cabeza.

Deseguida. Enseguida.

Despimporro. Desorden.

Desuncir (No). No salir de problemas y dificultades.

Duz. Que estб muy dulce. Famoso el arroz con duz.

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Arroz con duz

Arroz con leche, "arroz con duz"


E

Ejo/a. Diminutivo. "Hermosejo".

Empezao (Estar). Tener irritaciуn en la piel a causa de alguna sustancia cбustica

Enaceitao. Mantecado hecho con aceite de oliva en vez de manteca.

Enantes. Antes.

Encanarse. Quedarse envarado por el llanto, sin aliento, sin respiraciуn. Situaciуn en la que se ponen muchas veces los bebйs y producen el susto a sus padres.

Engaсuza. Engaсo, trampa.

Engorrinar. Ensuciar.

Enjabonao. Aseo que se hacнa a los chicos de una casa todos los sбbados, restregando bien las partes mugrientas con estropajo y jabуn, y metidos en un lebrillo con agua caliente


Enjabonao

Enjabonao uno detrбs de otro


Enque. Aunque.

Enseguidica. Ahora mismo.

Enterao. Sabelotodo. Tambiйn se aplica en sentido irуnico para todo lo contrario. "Estas tъ enterao".

Entoavнa. Todavнa.

Entojunto. Guisote de conejo, patatas, ajos, pimientos y aceite crudo que se pone todo junto en el perol.

ЎEquiricual! ЎEso es! ЎAhн estб!

ЎEs que sн! Ejemplo de la forma tan abundante del criptano de emplear el lнtote, figura retуrica que consiste en afirmar algo, negбndolo. En este caso, es como decir "ni hablar, de ninguna manera".

Es tonto el chico. Otro ejemplo de lнtote, afirmando algo, negбndolo. Lo que se quiere decir es que el chico es listнsimo.


Entojunto

Entojunto


Escachumizar. Romper, estropear.

Escalichar. Hacer caliches. Desconchar un recipiente de porcelana.

Escapб. Abandono temporal de la actividad normal para divertirse, hacer un viaje o visitar a alguien.

Escarbes (Tonteria que). No puedes hacer nada para evitarlo.

Escocio (Estar). Escocido, generalmente en el culo, ingles o entre nalgas, por la rozadura de la ropa o por tener diarrea.

Escopeta del Feliso (Fallar mбs que la). Fallar mucho en una actividad.

Escurricipiarse. Escurrirse.

Esguarranarse. Tumbarse de cualquier manera, a la bartola.

Esollaura. Herida que se producen los niсos, sobre todo en las rodillas, cuando se caen.


Caliche

Antiguo orinal de hierro esmaltado con caliche


Espachar. Darse prisa en hacer algo o en ir algъn sitio.

Espanchurrao. Aplastado.

Espatarrarse. Colocarse de forma comodona.

Espelitre. Repelъs, escalofrнo.

Esperecнo. Con mala cara, como si se estuviera enfermo. "Seco y esperecнo".

Espirituao. Excesivamente flaco.

Espizcar. Hacer migas de algo.

Esportillar. Mellar, romper el borde o el canto de algo.

Estбte y verбs. Expresiуn que avisa de algъn peligro inminente.


Espatarrado

Espatarrao en el sofб


Esterajo. Estera de esparto.

Estezar. Lavar o fregar intensamente las partes mugrientas de los niсos

Estijeras. Tijeras.

Estomagoso. Pelmazo.

Estrozб/ao. Destrozada/o

Ete/a. Diminutivos. "Hermosete".

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Esterajo

Esterajo


F

Fachб. Parte frontal y exterior de la casa.

Faltriquera. Bolsa de tela que llevaban las mujeres debajo de la saya o el mandil para llevar sus pertenencias.

Finъstico. Persona exageradamente delgada, como un fideo.

Flauta. Bacinote y danzarнn, culillo de mal asiento.

Fli (Aparato de). Aparato provisto de bombнn, propulsor de insecticida para matar moscas y mosquito.

Fogarб. Rojez en la piel provocada por una alergia. "Dar una fogarб" es expresiуn que utilizan las mujeres cuando sienten los calores propios del tiempo de menopausia.

Follagas. Gordo, molesto, tonto y torpe.


Faltriquera

Faltriquera en las enaguas


Follar. Ademбs de joder, copular o practicar el coito, llegar las gachas al punto para retirarlas del fuego, cuando ya la grasa empieza a subir arriba y la masa intenta hervir haciendo una especie de gorgoritas o pedorretas (gachas follando).

Folludo. Se dice del trompo mal liado.

Fuente (Caer la). Caer el agua de la fuente.

Fuste. Prestigio de alguien. Se alude normalmente cuando se carece de йl. "Quй poco fuste".

Furriela. Conjunto de cosas inservibles

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Follar

Gachas follando


G

Gachуn/ona. Persona que por cualquier circunstancia se encuentra en un estado especial de blandenguerнa, anhelante de que la quieran y mimen.

Gachoso. Persona blanda de carбcter, blandуn.

Gachupe. Agua sucia con barro. Se formaba antes en las calles cuando eran de tierra y llovнa, y tambiйn cuando la nieve se estб derritiendo. "ЎMenudo gachupe!".

Galguerнa. Dulces. Pero tambiйn se aplica a los alimentos prescindibles, de capricho. "Eso es galguerнa".

Galgo. Goloso, que le gusta mucho el dulce, la galguerнa.

Galgos (Hacer los). Entre los chicos, agarrar a uno fuertemente para que no se moviera, abrirle la bragueta y el calzoncillo, y echarle un puсado de tierra o broza en los genitales.

Gana (Haber). Tener hambre, apetito.


Galguerнa

Galguerнa


Ganserнa. Lentitud en el modo de hacer, parsimonia.

Garbana. Galbana, flojera, pereza.

Garrulo. Paleto.

Gazuza. Hambre.

Goнna. Boнna.

Gola o golilla (Dar). Dar envidia.

Golgorita. Burbuja de aire en los lнquidos

Golondrino. Grano muy doloroso en el sobaco.

Golpalб. Golpe violento de espaldas contra el suelo.


Goнna

Goнna


Granao. Persona que ha llegado a la edad adulta.

Guarrindango. Persona guarra, sucia.

Gьeco. Hueco o espacio libre.

Gьera. Hoguera.

Gьevo. Huevo

Gьito. Hueso de un albarillo y tambiйn el silbato que se hacнa con йl, raspбndolo y aсadiendo saliva contra una superficie dura hasta conseguir un orificio.

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Gьera

Gьera


H

Haba o habуn. Roncha, hinchazуn cutбneo al ser picado por una avispa, un mosquito, un tбbano o cualquier otro insecto.

Habichuelas. Tйrmino utilizado en la Mancha para nombrar a las alubias.

Habichuelos. Judнas verdes.

Hacer malas gachas. Se suele decir cuando dos personas no se llevan bien.

Hacer sбbado. Antiguamente se acostumbraba a hacer una limpieza general y a fondo de toda la casa una vez por semana, que solнa ser el sбbado.

Haiga. Haya. Manera generalizada de construir el presente de subjuntivo del verbo haber.

Haldones. Puntas de la camisa cuando sobresalen por encima del pantalуn.

Hartura (No tiene). Dнcese cuando una persona no tiene lнmite ni se sacia con nada.


Abichuelas

Abichuelas


Hato. Conjunto de enseres que labradores y segadores llevan al campo.

Hebrear. Pegar, zurrar.

Hermoso/a. Expresiуn cariсosa hacia alguien conocido

Hinque. Juego infantil con un instrumento para clavar en la tierra.

Holgandero. Holgado, ancho.

Hуstica. Improperio. Exclamaciуn que se emite como demostraciуn de enfado y como desahogo. Por lo general no tiene segunda intenciуn y estб ausente el бnimo de blasfemar.

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Hato

Con el hato en las alforjas... y en bicicleta


I

Indiciуn. Inyecciуn.

Infestar. Infectar. enconar.

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J

Jalbegar. Blanquear las paredes con cal. Enjabelgar

ЎJamнa! ЎHija mнa! Expresiуn que puede ser de asombro.

Jaro. Individuo que tiene el pelo rubio o pelirrojo. Color amarillo chillуn. "No jodas, jaro" es expresiуn utilizada por "no fastidies".

Jijarro. Guijarro.


Jalbegar

Jalbegar


Jirulo. Bobo.

ЎJodeca! Expresiуn de enfado.

Jodнo. En solitario adquiere un carбcter admirativo, y utilizado como adjetivo sirve para destacar. "Quй jodнo, lo que sabe". "Tonto jodнo". "Jodнo modorro".

ЎJodнo, chaquetуn! ЎVaya! ЎCaramba!

Jumaera. Humareda.

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L

La. Artнculo empleado delante de nombres propios femeninos: "la Carmen, la Petra". No ocurre lo mismo en los masculinos.

Laete. Sitio, lado pequeсo.

Lenciciao. Persona que se mete donde no le importa, sabiondo.


Jumaera

ЎQuй jumaera!


Lerнn (Ser mбs tonto que). Pues eso. Tambiйn se utiliza "tonto la Lerina".

Letanнas. Cansino, pesado con sus peroratas y siempre dando sentencias. Y tambiйn meapilas.

Levas. El que las tiene es perro viejo; tiene ya espolones. "ЎNo tiene levas...!", en la retranca manchega, es otro ejemplo de empleo del lнtote, figura retуrica que consiste en afirmar algo, negбndolo. En este caso se quiere expresar que no hay quiйn lo engaсe.

Liego. Campo descuidado. La expresiуn "Ўvas a hacer to liego!" sirve para recriminar, ante la sospecha de que todo se estб haciendo mal en cualquier asunto, que se va a ir todo al garete.

Lista (Correr mбs que el tнo de la lista). Darse mucha prisa en hacer algo.

Longuis (Hacerse el). Hacerse el loco.

Lumbre (Hacer). Encender el fuego. "Dar lumbre" es encender a otro el cigarrillo.

Lustre (Tener). Ir bien lavado y vestido, con prestancia. Ser de buena familia.

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lumbre

La sartйn en la lumbre


LL

Llenarse. Ensuciarse.

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M

ЎMacб! Interjecciуn ante un contratiempo, forma apocopada de "macagьen"

Macagьen. Me cago en…

Macagьendiela. Me cago en... vete tъ a saber.

Macoco/a. Fruta muy madura, pasada. Persona blanda de carбcter, blandуn, gachoso.

Madalena. Magdalena.


Madalenas

Madalenas


Madrн. Madrid. Ejemplo de la forma tan caracterнstica del criptano de eliminar a "d" al final de palabra.

Mal rasque. Mal genio.

Mala follб o malfollб. Se aplica a la persona cuya caracterнstica mбs notoria es su mala leche, su carбcter avinagrado y desagradable.

Mamola. Barbilla. Hacer la mamola es engatusar.

Mandao. Recado, encargo.

Mandrias. Pusilбnime, inъtil.

Manducatoria. El asunto del papeo

Mangarriбn. Pardillo.


Manducatoria

Llegу la hora de la manducatoria


Maniso. Desmanotado, poco hбbil con las manos.

Maquinanta. Que siempre estб intrigando y enredando, que todo tiene que ser lo que ella desee.

Marica. Urraca.

Maromo. Afeminado, mariquita.

Marrulla. Trampa en el juego.

Martingala. Artimaсa, estratagema para engaсar, para conseguir algo astutamente.

Maruso. Mariquita.

Mбs guarro que la Patona. Expresiуn en Criptana que hacнa referencia a un personaje muy popular y odiado por la chavalerнa anterior a la guerra civil,"La Patona", mujer soltera, de aspecto hombruno, que vivнa en un cuartucho bajo en la calle de la Virgen y ejercнa de vigilanta en el "gallinero" del Teatro Cervantes.


Marrulla

їQuiйn estarб haciendo marrullas?


Mastuerzo. Necio, bobo, un verdadero zoquete.

Mataura. Herida en las caballerнas por rozadura de algъn apero, aparejo u otra causa.

Mauflas. Bobalicуn.

Mayo (Nos ha jodнo mayo). ЎQuй fastidio (por el calor)!

Mejunje. Mezcla.

Mellao o mellico. Falto de una o mбs piezas dentarias.

Mesmo. Mismo.

Mester. Menester.

ЎMia! ЎMira!

Miaja. Poca cantidad de alguna cosa o rato corto de tiempo. "Dame una miaja pan". "En una miaja vengo".


Mellao

Mellao


ЎMiaque! Expresiуn que normalmente se utiliza al principio de la frase y es la contracciуn de "Ўmira que!".

ЎMiasi! їMira si!

ЎMiatu! їMira tъ!

Mieja o miaja. Un poquito de algo.

Mijita. Casi menos que miaja, menudencia insignificante.

Milindre. Persona delgada o de poca corpulencia.

Minda. Уrgano sexual masculino. "Tуcame la minda".

Mнnino. Pequeсo. Pero "minino que es", con retranca, utilizado en lнtote, figura retуrica tan empleada en Criptana que consiste en afirmar algo, negбndolo, es todo lo contrario: enorme. Se aplica a las personas.

Mixtos. Cerillas.


Mixtos

Cajas de mixtos


Moje. Pringue, salsa en una comida, apropiada para mojar pan.

Mojete. Comida manchega con diversidad de variantes.

Mojitear. Mojar en las comidas con sopas de pan.

Mondaъra. Cбscara o desperdicio de las cosas que se mondan.

Morceguil. Tipo de murciйlago insectнvoro que se pasa el dнa colgado cabeza abajo, sujeto con las garras de las extremidades posteriores. Se aplica a los mozalbetes que estбn ya con las hormonas a cien, calentorros.

Mosca. Modorra.

Moscarda. Especie de mosca que se alimenta de carne muerta y se empeсa en depositar sus larvas en los jamones de matanza reciйn colgados.

Mostrenco. Persona extremadamente obesa y torpe.


Mojete

Mojete


Mu. Contracciуn de la palabra "muy".

Muchismo y munchismo. Muchнsimo.

Mъsico. Bacнn, que estб en todos los fregaos y poco trabajador

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N

Na. Nada.

Naide. Ninguna persona.

Nazareno. Fariseo, que no es lo que parece. Retocado y que esconde sus intenciones.

No cunde la risa. No estamos para bromas.

Nombrao. Famoso.


Muchismo

Muchismo de to


Notestйs. Advertencia para realizar las cosas sin tardanza.

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O

ЎOdo! Expresiуn de asombro o sorpresa, afйresis de Ўjodo!

Onde. Dуnde.

Oraje. El tiempo que hace.

Orillarse. Apartarse. Ir hacia la derecha del camino con un vehнculo, con animo de aparcar o de ceder el paso. Tambiйn se aplica a las personas.

ЎOspera cana! Expresiуn utilizada por el que se sorprende por algo o recibe algъn golpe que le duele mucho.

Ote/ota. Diminutivos. "Chicote/a".

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Oraje

Mal oraje se presenta


P

Pa. Para.

Pacб. Para acб.

Pacencia. Paciencia.

Pachasco. Afirmaciуn reafirmando algo evidente. Pues claro, faltarнa mas. Contracciуn resultante de unir los vocablos para y chasco.

Paice. Parece. La expresiуn "te paice que" indica desaprobaciуn. "Te paice que... son horas de venir".

Pajarero. Pillastre, zascandil.

Palillo. Palo duz, raнces de regaliz


Palillo

Palillo


Pallб. Para allб.

Papo. Уrgano sexual femenino.

Papуn. Tonto y sin fuste y que mete la pata.

Paponaco. Mбs tonto y bobo aъn.

Papucio. Tonto, lerdo.

Parato. Aviуn.

Parcilla. Murete bajo utilizado para separar.

Pasaeras. Piedras que se colocan para cruzar un rнo o una torrentera.

Peal. Paсo tosco con que se cubre el pie debajo de las abarcas.


Parcilla

Parcilla alrededor del santuario de la Virgen de Criptana


Peazo. Trozo de algo. Parcela pequeсa de tierra.

Pegбs. La comida que se quedaba pegada a las sartenes (generalmente en las gachas) o pucheros.

Pegote. Sueсo breve (la siesta).

Peiname. Peinarme. Ejemplo de la forma tan caracterнstica del criptano de eliminar la "r" en los verbos en infinitivo que llevan pronombre pospuesto. "Voy a peiname". "Voy a lavame".

Pelandera (Estar). Estar muy caliente la comida o el agua.

Pelerina. Toquilla de forma semicircular, generalmente de punto, que usan las mujeres.

Pelliza. Abrigo corto, de paсo grueso, reforzado con piel en el forro y a veces en el cuello.

Pelotillas. Albуndigas.


Pellizas

Pellizas


Pelucho. Despeinado.

Pйndice. Apendicitis.

Perillбn. Se les dice a los chicos cuando son pillos y granujillas.

Perrбncano. Bribуn en grado superlativo.

Perrengue. Bribуn, vago.

Perrente (De). De repente. "Se muriу de perrente".

Perrilla. Llaga en los labios.

Pildorillas. Pelotillas de mocos espesos que se sacan de la nariz y se amasan con los dedos. Cuando йramos chicos las pegбbamos por debajo del tablero de las mesas. Cuando se veнa a alguien en esta operaciуn, solнa decirse: їEs que vas a poner botica?


Perrilla

Perrilla


Piquejo. Trozo de tierra o viсa pequeсo.

Pizca. Porciуn o pellizco de algo pequeснsima.

Plantб (Bien). Buena moza

Pуlvora. Fuegos artificiales

Ponchina. La que, a causa de alguna enfermedad o contratiempo, estб blandona, con deseos de que la quieran y mimen.

Portб. Portada del corral.

Portбs (Las). Ъltimas casas del pueblo en las que se detienen los anderos del Cristo de Villajos y de la Virgen de Criptana cuando traen o se llevan las imбgenes a sus santuarios.

ЎPoshijo! ЎVaya! ЎCaramba!


Portбs

Las "portбs" de la Virgen, en el Calvario


Potis. Engreнdo, presumido.

Poyo. Banco de piedra, yeso u otra materia adosado a un muro. Poyete, si es pequeсo o bajo.

Poyuelo. Escalуn de entrada a una casa. Travesaсo de madera que tenнan antes en la parte de abajo los cercos de las puertas.

Premiso. Permiso.

Presente. Plato con diversos productos de la matanza con el que se obsequia a familiares, amigo y vecinos.

Pringue. Aceite que sueltan los chorizos, el tocino...

Prisillas. El que tiene siempre prisa.

Pucheros. Gestos en la cara, como gemidos entrecortados, que preceden al llanto. Son propios de los crнos pequeсos, pero tambiйn de las personas mayores cuando intentan sobreponerse o contenerse de una fuerte emociуn.


Pringue

Con la pringue que sueltan al freir unas tajadas de tocino y unos chorizos, se hacen unas gachas


Pudrнo. Podrido.

Pueque. Puede que.

Puсao. Puсado. Porciуn de algo que puede cogerse con una mano.

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Q

їQuacнs? їQuй hacйis? Expresiуn de saludo al encontrarse con un grupo de gente.

ЎQuй cojona! Expresiуn de enfado.

ЎQuй coraje! ЎQuй fastidio!

ЎQuй gusto! ЎQuй bien!


Uvas pudrнas

Uvas pudrнas


ЎQuй pena! Con retranca, se quiere expresar todo lo contrario. "ЎQuй pena!, lo bien que lo pasamos"

ЎQuй risa! Muy de Criptana, se quiere expresar todo lo contrario. "ЎQuй risa!, que mal lo pasamos".

ЎQue risiуn! Reнrse, divertirse.

Quebrao. Herniado.

ЎQuia! Reducciуn de la expresiуn "Ўquй ha de ser!" transformada tambiйn en "Ўquй va!", que indica enйrgica negaciуn.

Quies. Quieres.

Quiquilicuatre. Exactamente.

Quiquiricosa. Adivinanza.

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ЎQuй risiуn!

ЎQuй risiуn!


R

Rabisco. Furioso.

Raspao (Dar un). Regaсar. Criticar a alguien sin estar presente.

Rasque. "Tener mal rasque" es tener malas pulgas, mal carбcter.

Rebolб. Amanecer o atardecer rojizo. "Dar una rebolб" se utiliza para indicar que se tiene un acaloramiento.

Redina. Alcuza para el aceite.

Regьeldo. Erupto.

ЎRegular la bicicleta! Expresiуn para indicar que una determinada situaciуn nos sobrepasa.

Relatrб. Sabionda y pedante.

Releje.Restos de comida u otra suciedad alrededor de la boca o en la cara.


Rebolб

Rebolб


Repente (Dar un). Dar un sнncope, un patatъs.

Repiso. Estar pesaroso de no haber hecho bien alguna cosa.

Resabiao. Que tiene un vicio o mala costumbre.

Restirб. Presumida.

Retrataura. Fotografнa.

Retrotero. El que siempre va de allб para acб.

Revenнo. Mal cuerpo despuйs de una noche de fiesta. Tambiйn en que estб desengaсado, escarmentado.

Revullicio. Mucho jaleo

Riaaa. Palabra para indicarle a la bestia que vaya a la izquierda.


Restirбs

Restirбs


Rodalete. Rodal, espacio pequeсo.

Rodilla. Paсo para las limpiezas caseras que servнa de servilleta sobre la rodilla.

Roncha. Costra, principalmente de una herida, pero tambiйn de suciedad, de mugre.

Roсa. Capa o costra de suciedad que se va acumulando de no lavarse.

Roсica. Tacaсo, roсoso y algo tramposo.

Rozaura. Rozadura, generalmente en los pies por los zapatos.

Rulaja. Rodaja o loncha de embutido.

Rular. Dar vueltas un cuerpo. El rulo, por ejemplo, en las eras.

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Rular

Pasando el rulo sobre la parva


S

Sabaсones. Hinchazуn o ulceraciуn de la piel, principalmente en las manos, pies, u orejas, con ardor y picazуn, causada por el frнo.

Saja. Herida, corte.

Sayona. La que va con la falda muy ancha.

Samugo. Persona terca, estirada, poco sociable y remolona.

Sejar.Retroceder, ir hacia atrбs.

Sejatrбs. Vete para atrбs, recula (generalmente dirigido a las bestias).

Semos. Somos

ЎSepadios! ЎVete a saber!

Sio o so. Palabra para indicar a las bestias que se paren.


Sejatrбs

Sejatrбs


Soguilletas. Trenzas hechas en el pelo.

Solbitar. Silbar.

Solbito. Silbato.

Somallar. Asar en la lumbre.

Somarro. Trozos de cerdo asados en la lumbre. Tambiйn insulto para una persona poco activa o perezosa.

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T

Taba. Hueso de la rodilla del cordero o la oveja que, convenientemente limpio, servнa para el juego, claro, de la taba.

Tablete. asiento bajo construido con tablas.


Tablete

Tablete


Tajб. Tajada, trozo pequeсo de carne. Tambiйn embriaguez. "ЎQue tajб que lleva!"

Tajaillas. Tajadas cortadas en pequeсo para dar mбs de sн.

Tamiйn. Tambiйn.

Tarranco. Restos de comida que quedan pegados a la sartйn. "No queda ni tarranco".

Templar. Afinar un instrumento.

Templarse. Emborracharse.

ЎTepaicequй! ЎTe parece quй! Expresiуn de desagrado o sorpresa. "Tepaicequй el jodio con lo que me viene ahora".

Tiberio. Jaleo, desorden, trifulca, juerga.

Tiй. Tiene.


Tajaillas de tocino

Tajaillas de tocino


Tilario. Ropaje o persona excesivamente larga.

Tiplнn. Poquita cosa, delgaducho

ЎTнrapuahi! ЎMбrchate!

Tiznajo. Mancha sobre la piel o la ropa de color oscuro.

To tieso. Que estб para allн delante, sin doblarse.

To. Todo.

Tomate. Zancajo en la media o calcetнn.

Tomatilla. Variedad de mojete en frнo, a base de tomate (mejor de bote), cebolla, huevo duro, escabeche, aceitunas y aceite.

Tomatillos. Tomates secos al sol, partidos por la mitad, que dan muy buen sabor a los guisos (habichuelas) y son parte fundamental en un plato tнpico criptanense, el "Ajo tomate". Ahora los venden recalcando bien que estбn secados al horno y no tienen cagandurrias de moscas como antaсo.


Tomatillos

Tomatillos


Tontilбn. Persona medio tonta, bobo, tontaina.

Tontoloscojones. Eso mismo.

Tontusco. Persona con pocas luces, mбs bien imbйcil y algo retrasado.

Toquillуn. Toquilla grande de lana, con flecos de cordуn, que utilizaban las mujeres para cubrir todo el cuerpo.

Tornaja. Artesilla de madera para lavar la ropa.

Tornajo. Recipiente de madera, en forma alargada, donde se echa el pienso a los animales.

Totano. Tonto, papуn. Miembro viril. "Chъpame la punta del totano".

Torvуn. Fuerte airazo. Persona que hace todo muy rбpidamente.

Trapajo. Trapo para limpiar el polvo.


Toquillуn

Toquillуn


Trastor. Tractor.

Trenzajo. Hebras o tira de tela que cuelga por un descosido.

Trompezar. Tropezar.

Trompiqueta. Voltereta dada con el cuerpo en el aire.

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U

Ugьas. Uvas.

Useasй. O sea. Denota idea de equivalencia.

Ustйs. Ustedes.

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Trastor

Trastor


V

Vaina. Tonto, bobo, sin fuste.

ЎVais a hacer to vega! Expresiуn que sirve para recriminar (tambiйn se utiliza "liego" en vez de "vega"). Se emplea, por ejemplo en el caso de un negocio cuando va a la deriva. Lo creу el abuelo; los hijos lo engrandecieron; los nietos...se lo comieron. "ЎVais a hacer to vega!".

Vantar. Levantar.

Vasar. Hueco en la pared o elemento sobresaliente para colocar los vasos y tenerlos a mano dentro de la cocina.

ЎVaya aplico! Con la ironнa y clбsica retranca de Criptana, Ўbuena situaciуn tenemos!

ЎVaya con Dios! Expresiуn que indica resignaciуn ante un contratiempo. Tambiйn se utiliza el "ЎVaya con Dios repepe!".

Vela. Moco que cuelga.


Velas

Velas


Verdino. Se dice del que se deja llevar por la ira. Malo y borde.

Veros. Marchaos, idos. Se emplea como imperativo del verbo ir. "ЎVeros a tomar por culo!"

Veste. Vete. "Veste a la vнa" equivale a "Ўvete lejos de mi vista!".

Vidriao o vedriao. Conjunto de la vajilla de diario que se empleaba en una casa.

Viуn. Aviуn. Y si es de propulsiуn a chorro, la repanocha.

Vinagre (Tener). Tener acidez de estуmago.

Visнcula. Vesнcula.

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Veros a tomar por culo

Veros a tomar por culo


Z

Zambombo. Barriga muy grande

Zambullo. Persona gruesa y de pocas luces.

Zamuzo. Persona corta de entendederas.

Zangarriana. Especie de vйrtigo o mareo.

Zanguanga. Tranquilona, indolente, perezosa y holgazana.

Zapatera. Dнcese de la comida apartada y frнa.

Zarrapastroso. Persona que cuida poco su aspecto, su forma de vestir.

Zopenco. Torpe, poco espabilado.


Zorrera

Zorrera


Zorrera. Humareda por el fuego de la lumbre o por mucho fumar.

Zullo. Pedo con sordina.

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INDICE

FIN               


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